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Urgente una inteligente gestión de los residuos. Cómo se clasifica la basura?!

La intensificación de la industrialización que se presentó en México durante la segunda mitad del siglo pasado, produjo una mayor demanda de materias primas para satisfacer el creciente consumo de bienes y servicios de una población en aumento y con patrones de consumo cambiantes y cada vez más demandantes.

A la par crecieron la generación de residuos de distintos tipos y los problemas asociados para su disposición adecuada, así como las afectaciones a la salud humana y a los ecosistemas (ver el Recuadro Impactos de los residuos sobre la población y los ecosistemas). Los residuos se definen en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) como aquellos materiales o productos cuyo propietario o poseedor desecha y que se encuentran en estado sólido o semisólido, líquido o gaseoso y que se contienen en recipientes o depósitos; pueden ser susceptibles de ser valorizados o requieren sujetarse a tratamiento o disposición final conforme a lo dispuesto en la misma Ley (DOF, 2003). En función de sus características y orígenes, se les clasifica en tres grandes grupos: residuos sólidos urbanos (RSU), residuos de manejo especial (RME) y residuos peligrosos (RP).

Residuos Sólidos Urbanos

¿Qué son los residuos sólidos urbanos? Son los que se generan en las casas habitación como resultado de la eliminación de los materiales que se utilizan en las actividades domésticas (p. e., de los productos de consumo y sus envases, embalajes o empaques) o los que provienen también de cualquier otra actividad que se desarrolla dentro de los establecimientos o en la vía pública, con características domiciliarias, y los resultantes de las vías y lugares públicos siempre que no sean considerados como residuos de otra índole (DOF, 2003).

Generación de residuos sólidos urbanos

En cuanto a su composición, los RSU también han cambiado de manera importante en las últimas décadas en el país. En general, la composición depende, entre otros factores, de los patrones de consumo de la población: países con menores ingresos producen menos residuos, dentro de los cuáles dominan los de composición orgánica, mientras que en los países con mayores ingresos, los residuos son mayormente inorgánicos a partir de productos manufacturados y con un porcentaje mayor de productos y desechos (BID-OPS, 1997). El caso de México ilustra la transformación entre ambos tipos de economías: en la década de los 50, el porcentaje de residuos orgánicos en la basura oscilaba entre 65 y 70% de su volumen, mientras que para 2011 esta cifra se redujo al 52.4%,

Manejo y disposición final de los residuos sólidos urbanos

El manejo adecuado de los RSU tiene como objetivo final, además proteger la salud de la población, reduciendo su exposición a lesiones, accidentes, molestias y enfermedades causadas por el contacto con los desperdicios, evitar el impacto potencial que podrían ocasionar sobre los ecosistemas.

Sin embargo, la situación del manejo de los residuos sólidos dista mucho de ser la adecuada a lo largo del país. Aún a la fecha es relativamente común que los residuos se depositen en espacios cercanos a las vías de comunicación o en depresiones naturales del terreno como cañadas, barrancas y cauces de arroyos. En el ciclo de vida de los residuos, después de su generación existen diversas etapas importantes para su manejo, entre las que destacan su recolección, reciclaje y disposición final.

Composición de Residuos Sólidos en México:

  • 52.4% Residuos de comida, jardines y materiales orgánicos y similares
  • 13.8% Papel, cartón y productos de papel
  • 12.1% Otro tipo de basura
  • 10.9% Plásticos
  • 05.9% Vidrio
  • 01.7% Aluminio
  • 01.1% Metales ferrosos
  • 00.6% Otros metales no ferrosos

El gran problema de las pilas

El aumento en el desarrollo de la tecnología portátil ha sido uno de los factores más importantes para detonar la demanda y, por ende, el desecho de pilas y baterías a nivel mundial. Generalmente, las pilas son arrojadas junto con el resto de los residuos domiciliarios en tiraderos a cielo abierto, rellenos sanitarios, terrenos baldíos o cauces de agua.

Cuando sus cubiertas se corroen, ya sea por sus componentes internos o por factores externos, tales como la lluvia, los cambios de temperatura y el proceso de descomposición de la basura, puede producirse el derrame de los electrolitos internos, liberándose entonces diversas sustancias, como los metales pesados (mercurio, níquel, cadmio y litio) que pueden contaminar el suelo y el agua.

Según el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos (INECC, 2012), se estima que entre 2006 y 2012 se generaron en el país en promedio anualmente cerca de 34 122 toneladas de pilas, es decir, aproximadamente 1 534 millones de piezas (Figura a). Esto significa que, considerando la población nacional del 2010, cada habitante del país genera en promedio al año el equivalente a 307 gramos de pilas. Del total de pilas generado en el periodo, el 70.1% correspondió a pilas de carbónzinc, 19% a pilas alcalinas, 6.2% a pilas de litio y el restante 4.7% a pilas de óxido de mercurio, zinc-aire y óxido de plata. Aunque no se tienen documentados casos de efectos directos de las pilas sobre la salud humana, sí se cuenta con evidencia de que algunas sustancias que se pueden liberar en el proceso de descomposición de las pilas, pueden causar daños a la salud. Por ejemplo, el metilmercurio (que se produce a partir del mercurio en presencia del agua), puede atravesar la placenta y provocar daños irreversibles en el cerebro de los fetos. En los lactantes, a través de la leche contaminada, puede provocar problemas de retraso en el desarrollo mental, falta de coordinación, ceguera y convulsiones. La exposición al cadmio puede ocasionar daños severos a pulmones, riñones, hígado, aparato digestivo y próstata. El plomo puede dañar los huesos, las articulaciones y el sistema nervioso central y periférico. El níquel es potencialmente carcinógeno y alergénico. Es importante saber cómo reciclar las pilas correctamente.

Residuos Peligrosos

La gran diversidad de sustancias químicas que existe en la actualidad, si bien es cierto que ha servido para mejorar significativamente el nivel de vida de la población, también ha ejercido una presión importante sobre el medio ambiente y la salud humana (ver el Recuadro Las sustancias químicas en números). Una vez finalizada la vida útil de muchos de los productos que se fabrican a partir de estas sustancias o que las contienen, se convierten en desechos que ponen en riesgo la salud de las personas o pueden causar daños al medio ambiente. Entre estos desechos se encuentran los residuos peligrosos, definidos como aquellos que poseen alguna de las características CRETIB que les confieren peligrosidad (corrosividad, C; reactividad, R; explosividad, E; toxicidad, T; inflamabilidad, I; o ser biológico-infecciosos, B), así como los envases, recipientes, embalajes y suelos que hayan sido contaminados, según lo establece la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR). La norma oficial mexicana NOM-052-SEMARNAT-2005 establece las características, el procedimiento de identificación, clasificación y los listados de los residuos peligrosos.

Generación de residuos peligrosos

Los primeros estudios para estimar el volumen de residuos peligrosos generados en el país fueron elaborados en 1994 por el Instituto Nacional de Ecología (INE). A partir de entonces, las cifras han sido diversas, y se han basado fundamentalmente en la información reportada por las empresas que generan o tratan este tipo de residuos. La aproximación más reciente sobre el volumen de generación de RP para el país se obtiene a partir de los registros que hacen las empresas incorporadas al Padrón de Generadores de Residuos Peligrosos (PGRP) a la Semarnat. Según la información contenida en dicho registro, para el periodo 2004-2011, las 68 733 empresas registradas generaron 1.92 millones de toneladas de residuos peligrosos.

Las sustancias químicas se encuentran por doquier, todos los seres vivos están constituidos por ellas y es difícil concebir alguna actividad en la sociedad moderna en la cual no intervengan o hayan intervenido productos químicos, tanto en el hogar como en los lugares de trabajo e incluso en las actividades de recreación. De allí que se considere que numerosas sustancias son o han sido la base del progreso y su aprovechamiento, en una gran diversidad de procesos productivos, es identificado como un factor que genera negocios, ingresos y empleos (Yarto et al., 2003). A nivel mundial, a julio de 2012 se habían identificado alrededor de 67 295 000 sustancias químicas y se calcula que aproximadamente 15 000 sustancias nuevas son incorporadas diariamente al registro del Chemical Abstract Service (CAS) de los Estados Unidos (CAS, 2012). Estas sustancias permiten controlar plagas, curar enfermedades, preservar alimentos, generar energía e intervienen en multitud de actividades productivas para la generación de bienes (INE, 2003). Sin embargo, estas sustancias pueden traer consigo también riesgos para la salud humana y el medio ambiente, muchas veces debido a su inadecuado manejo. Pueden alterar la productividad de los suelos, deteriorar la calidad de las fuentes de abastecimiento de agua y afectar la reproducción y el desarrollo de especies acuáticas y terrestres, además de que su manejo inapropiado puede ocasionar accidentes graves como explosiones, derrames e incendios.

Por lo anterior, los gobiernos de muchos países han trabajado en el desarrollo de instrumentos regulatorios y de información para la prevención o minimización de los efectos adversos de las sustancias químicas. Entre los instrumentos regulatorios se encuentran los inventarios creados para conocer el universo de las sustancias químicas que se comercializan en un país. En términos generales, se definen como una lista de sustancias químicas que son producidas en o importadas a un país y que se encuentran ligadas a algún tipo de registro que avala su comercialización. Para el caso de México, el Instituto Nacional de Ecología de la Semarnat ha trabajado en la elaboración del Inventario Nacional de Sustancias Químicas (INSQ), constituido inicialmente como un instrumento de información y conformado a partir de fuentes secundarias de información (Cédula de Operación Anual, pedimentos aduanales, datos de la Asociación Nacional de la Industria Química, entre otras). A la fecha, el inventario cuenta con una lista de 5 816 sustancias químicas identificadas en el comercio nacional. Éste contiene datos sobre la identidad química, los volúmenes de producción e importación y datos ecotoxicológicos de las sustancias. Debido a que el procedimiento que ha dado origen al INSQ se basa en fuentes de información existentes y no en un registro obligatorio, dicho inventario no refleja el universo completo de sustancias. Se estima que incorpora aproximadamente la tercera parte de las sustancias que se comercializan en el país.

Residuos biológicos infecciosos

Debido a los riesgos que representan para la salud, los residuos biológico-infecciosos (RP-BI) son de gran importancia. Entre ellos se encuentran los que se producen en las instalaciones hospitalarias y las que brindan otros servicios de salud, destacando los cultivos y cepas de microrganismos, objetos punzocortantes, muestras patológicas y sangre, entre otros. En el periodo 2004-2011, su volumen de generación representó 7.6% del total de los RP generados nacionalmente, lo que equivale a 145 410 toneladas. El 89% de la generación reportada de este tipo de residuos se concentró en unas cuantas entidades federativas (Chihuahua, Nuevo León, Guanajuato y Tamaulipas) y en la ZMVM (Mapa 7.8). Por tipo de RP-BI generado, el 57.7% correspondió a los no anatómicos, seguidos de los patológicos (20.5%), los objetos punzocortantes (14.7%), la sangre (3.9%) y los cultivos y cepas (3.2%)

Movimiento Transfronterizo de residuos peligrosos

Dentro del manejo integral de algunos RP está su movimiento entre países. La importación, exportación o tránsito de estos residuos se presenta básicamente cuando se busca su tratamiento, reciclaje o reuso en algunos de los países involucrados, siempre y cuando se cuente con la aceptación o el consentimiento del país que los recibe.

En el caso del movimiento de RP entre México y Estados Unidos, se lleva a cabo por tres vías básicamente:

  • 1) la industria nacional que exporta sus RP,
  • 2) las empresas mexicanas dedicadas al reciclaje que importan los desechos para sus procesos industriales, y
  • 3) el retorno de RP que se presenta cuando se importan de manera temporal productos, equipos, maquinaria o cualquier otro insumo que será remanufacturado, reciclado, reprocesado y que genera residuos peligrosos que deberán retornarse al país de origen.

Entre 1995 y 2011 se observó una tendencia creciente en la importación desde los Estados Unidos de RP para su reciclaje y reutilización: pasó de poco más de 158.5 miles a 1.08 millones de toneladas (Figura 7.19). Del total de las importaciones, 98.3% del volumen correspondió a residuos sólidos y acumuladores y el restante 1.7% a residuos líquidos, llantas y tambores (Figura 7.20). Por su parte, entre 1996 y 2011, los RP que entraron en la categoría de retorno acumularon un total de 1.11 millones de toneladas, con un promedio anual de poco más de 69.6 mil toneladas. En el caso de las exportaciones, sumaron en el mismo periodo poco más de 330 mil toneladas, con un promedio anual de 19 421 toneladas .

Manejo de residuos peligrosos

Los residuos peligrosos pueden manejarse y/o disponerse de manera segura de distintas formas:

  • Por el reciclaje y reuso previo a su tratamiento y disposición final,
  • Por medio del tratamiento que reduce su peligrosidad,
  • Por su incineración bajo condiciones controladas, y
  • Por su confinamiento en sitios adecuados para ello.

Para llevar a cabo estos procesos, los residuos deben transportarse previamente y de manera segura desde sus sitios de origen hasta las instalaciones donde serán manejados o dispuestos para su confinamiento. A nivel de entidad federativa, en 2011 los únicos con infraestructura autorizada para la recolección y transportación de RP fueron el Distrito Federal (500 t; 66.5% de la infraestructura total), estado de México (246 t; 32.7%), Nuevo León (4 t; 0.5%) y Jalisco (2 t; 0.3%).

Entre la recolección de los RP y su tratamiento o disposición final puede requerirse el llamado almacenamiento temporal o acopio de residuos, en el cual permanecen almacenados un tiempo en espera de ser llevados a su siguiente fase de manejo, conforme a los tiempos que marca la LGPGIR.

Debido a que las instalaciones autorizadas para llevar a cabo el almacenamiento temporal de los residuos no reportan el volumen anual alcanzado de almacenamiento, se reporta la capacidad instalada autorizada. En 2011 existían cuatro instalaciones autorizadas para el almacenamiento temporal de RP, con una capacidad instalada de 10 198 toneladas; estas plantas se encontraban en el estado de México (3 instalaciones, 198 toneladas de capacidad) y en Nuevo León (una instalación, 10 000 toneladas)

Gestión de los residuos sólidos urbanos, de manejo especial y peligrosos

En México se contemplan diversos reglamentos para la normatividad, prevención y gestión integral de los residuos (ver también el Recuadro Regulación ambiental para los residuos en el país).

En la aplicación de la responsabilidad compartida, pero diferenciada, de todos los sectores en la prevención y gestión integral de los residuos, existen instrumentos que contemplan tanto la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, como las leyes locales (Distrito Federal y Guadalajara), entre los que destacan cuatro instrumentos.

  • El primero de ellos son los Programas Rectores de Gestión de los Residuos, que proponen medidas para reducir la generación de los residuos, su separación en la fuente de origen, su recolección y transporte, así como su adecuado aprovechamiento, tratamiento y disposición final. Ejemplos de éstos son el Programa Nacional para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y los Programas estatales y municipales de Prevención y Gestión Integral de los Residuos (como en los casos del Distrito Federal, Querétaro y Quintana Roo).
  • En segundo lugar están los inventarios, que sirven como apoyo a la toma de decisiones para reducir la generación, así como proporcionar a quien genere, recolecte, trate o disponga finalmente los residuos sólidos, los indicadores acerca de su estado físico y propiedades. Los tres órdenes de gobierno deben elaborar, actualizar y difundir los inventarios de generación de RSU, RP y RME. Además, deberán integrar los inventarios de tiraderos de residuos o sitios donde se han abandonado clandestinamente.
  • En tercer lugar están los programas para la separación de los residuos, en orgánicos e inorgánicos, tanto en domicilios, empresas, establecimientos mercantiles, industriales y de servicios, así como en instituciones públicas y privadas, centros educativos, dependencias gubernamentales y similares y su depósito en contenedores para su recolección o reciclaje por el servicio público de limpia, con el fin de facilitar su aprovechamiento, tratamiento y disposición final.
  • Por último deben mencionarse los planes de manejo de los residuos sólidos, a través de los cuales los generadores (sean del sector público, privado o social) deberán adoptar medidas para reducir la generación de los RSU y RP, aprovechar aquellos susceptibles de reutilización, reciclado o de transformación en energía, y para tratar o confinar aquellos que no se puedan valorizar. En la problemática del manejo de los residuos están involucradas diversas instancias.

Riesgo Ambiental

La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) en el Capítulo V, Artículo 146, señala que para la clasificación de las “actividades altamente riesgosas” se deberán tomar en cuenta “…las características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables o biológico-infecciosas (CRETIB) para el equilibrio ecológico o el ambiente, de los materiales que se generen o manejen en los establecimientos industriales, comerciales o de servicios, considerando, además, los volúmenes de manejo y la ubicación del establecimiento” (LEGEEPA, 2012).

El riesgo ambiental se define como la probabilidad de que ocurran accidentes mayores que involucren a los materiales peligrosos que se manejan en las actividades altamente riesgosas, que puedan trascender los límites de sus instalaciones y afectar adversamente a la población, los bienes, al ambiente y los ecosistemas. Una actividad se considera como altamente riesgosa (AAR) cuando maneja alguna de las sustancias químicas incluidas en el Primer y Segundo Listados de Actividades Altamente Riesgosas publicados en el Diario Oficial de la Federación el 28 de Marzo de 1990 y 4 de mayo de 1992, respectivamente (DOF, 1990 y 1992). En este contexto, la evaluación del riesgo comprende la determinación de los posibles alcances de los accidentes y la intensidad de los efectos adversos en diferentes radios de afectación. De esta manera, quienes realizan actividades consideradas altamente riesgosas de acuerdo a lo establecido en el Primer y Segundo Listados, deberán formular y presentar ante la Semarnat un estudio de riesgo ambiental (ERA) cuyo objetivo principal es identificar, jerarquizar y evaluar los riesgos por el manejo de materiales peligrosos en las instalaciones, anticipando la posibilidad de liberaciones accidentales de sustancias químicas peligrosas en las instalaciones, de manera tal que éstas puedan prevenirse o mitigarse.

Regulación Ambiental para los residuos en México

En materia de regulación para los residuos municipales, de manejo especial y peligrosos, se tienen en el país diferentes lineamientos, tales como la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) y su reglamento, el Reglamento de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente en Materia de Impacto Ambiental, la Guía para la Gestión Integral de los Residuos Sólidos Municipales y la Guía para el Cumplimiento Ambiental de las Empresas Mineras. Complementan a estos lineamientos los procedimientos y métodos de buenas prácticas de manejo, en el caso de los residuos peligrosos, así como la divulgación de información, la educación y la capacitación de quienes los manejan. Asimismo, existen otras disposiciones convertidas en leyes como las contenidas en los convenios internacionales de los que México forma parte: el Convenio de Basilea sobre movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su disposición, y el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes.

Entre los principales objetivos del Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2007-2012 en materia de residuos, se encuentran la culminación e instrumentación del Programa Nacional para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos 2008- 2012, así como impulsar la creación de un Sistema Nacional de Información de Residuos que considere inventarios de generación y de la infraestructura existente para su manejo.

Otras disposiciones regulatorias están contenidas en las normas que establecen las medidas para lograr un manejo seguro de los tres tipos de residuos y a la vez fijan límites de exposición para reducir su volumen y peligrosidad. Entre las principales normas se encuentran:

Residuos sólidos urbanos y de manejo especial

N O M – 0 8 3 – S E M A R N AT – 2 0 0 3 . Establece las especificaciones de protección ambiental para la selección del sitio, diseño, construcción, operación, monitoreo, clausura y obras complementarias de un sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial (DOF, 20- 10-2004)

Residuos peligrosos

N O M – 0 5 2 – S E M A R N AT – 2 0 0 5 , Que establece las características, el procedimiento de identificación, clasificación y los listados de residuos peligrosos (DOF, 23-06-2006). •

N O M – 1 3 3 – S E M A R N AT – 2 0 0 0 . Protección Ambiental-Bifenilos Policlorados (BPC)- Especificaciones de manejo (DOF, 23-04-2003).

N O M – 1 3 8 – S E M A R N A T / S S – 2003. Límites máximos permisibles de hidrocarburos en suelos y las especificaciones para su caracterización y remediación (DOF, 29-03-2005).

NOM-147-SEMARNAT/SSA1-2004, Que establece criterios para determinar las concentraciones de remediación de suelos contaminados por arsénico, berilio, cadmio, cromo hexavalente, mercurio, níquel, plomo, selenio, talio y vanadio (DOF, 11-11-2005).

NMX-AA-020-SCFI-2008. Residuos. Determinación de compuestos orgánicos semivolátiles en producto de extracción de constituyentes tóxicos (PECT) (DOF, 18-06-2008).

MX-AA-139-SCFI-2008. Residuos. Prueba de extracción para compuestos tóxicos (PECT) (DOF, 18-06-2008).

NMX-AA-001-SCFI-2008. Residuos líquidos y/o soluciones acuosas. Corrosividad al acero al carbón (DOF, 18- 06-2008).

NOM-055-SEMARNAT-2003, Que establece los requisitos que deben reunir los sitios que se destinarán para un confinamiento controlado de residuos peligrosos previamente estabilizados (DOF, 03-11-2004).

NOM-056-ECOL-1993,Queestablece los requisitos para el diseño y construcción de las obras complementarias de un confinamiento controlado para residuos peligrosos (DOF, 22-10-1993).

NOM-057-ECOL-1993, Que establece los requisitos que deben observarse en el diseño, construcción y operación de celdas de un confinamiento controlado de residuos peligrosos (DOF, 22-10-1993).

NOM-058-ECOL-1993, Que establece los requisitos para la operación de un confinamiento controlado para residuos peligrosos (DOF, 22-10-1993).

NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002, Que establece los requisitos para la separación, envasado, almacenamiento, recolección, transporte y disposición final de los residuos peligrosos biológicos-infecciosos que se generan en establecimientos que presentan atención médica (DOF, 17-02-2003).

NOM-133-ECOL-2000. Protección ambiental-bifenilos policlorados (BPC)- Especificaciones de manejo (DOF, 10- 12-2001).

NOM – 0 4 0 – S E M A R N AT – 2 0 0 2 , Protección ambiental -fabricación de cemento hidráulico- niveles máximos permisibles de emisión a la atmósfera (DOF, 18-12-2002). (Esta norma es aplicable a los hornos cementeros en los que se co-procesan residuos peligrosos como combustible alterno).

NOM – 0 9 8 – S E M A R N AT – 2 0 0 2 . Protección ambiental-incineración de residuos, especificaciones de operación y límites de emisión de contaminantes (DOF, 01-10-2004).

NOM-157-SEMARNAT-2009, Que establece los elementos y procedimientos para instrumentar planes de manejo de residuos mineros (DOF, 30-08-2011).

NOM – 1 4 1 – S E M A R N AT – 2 0 0 3 , Que establece el procedimiento para caracterizar los jales, así como las especificaciones y criterios para la caracterización y preparación del sitio, proyecto, construcción, operación y postoperación de presas de jales. (DOF, 13-09-2004).

NOM – 1 4 5 – S E M A R N AT – 2 0 0 3 , Confinamiento de residuos en cavidades construidas por disolución en domos salinos geológicamente estables. (DOF, 27-08-2004). • NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002, Protección ambiental – Salud ambiental

Residuos peligrosos biológico-infecciosos – Clasificación y especificaciones de manejo. (DOF, 17-02-2003).

NOM-058-SEMARNAT-1993, Que establece los requisitos para la operación de un confinamiento controlado de residuos peligrosos. (DOF, 10-12-2001).

NOM – 0 5 4 – S E M A R N AT – 1 9 9 3 , Que establece el procedimiento para determinar la incompatibilidad entre dos o más residuos considerados como peligrosos por la norma oficial mexicana NOM-052-SEMARNAT-1993. (DOF, 22- 10-1993).

NOM-053-SEMARNAT-1993, Que establece el procedimiento para llevar a cabo la prueba de extracción para determinar los constituyentes que hacen a un residuo peligroso por su toxicidad al ambiente. (DOF, 23-04-1993).

Responsabilidades y funciones de Instancias en México sobre la Gestión de Residuos

Instancia

Responsabilidades y Funciones

Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales SEMARNAT

Elaborar políticas y estrategias para el control ambiental.

Normar y fiscalizar el marco regulatorio ambiental.

Coordinar los programas nacionales para la gestión ambiental.

Fomentar la creación de infraestructura (en colaboración con SEDESOL)

Secretaría de Salud SSA

Elaborar políticas y estrategias para el control sanitario.

Normar y fiscalizar en materia de salud.

Elaborar planes para la prevención de riesgos ocupacionales y de riesgos hacia la salud pública en las distintas etapas de manejo de RSU

Coordinar los programas nacionales para el saneamiento ambiental.

Secretaría de Desarrollo Social SEDESOL

Fomentar la creación de infraestructura (en colaboración con la SEMARNAT)

Otras Secretarías

Apoyar la gestión de los RSU en sus respectivos ámbitos (turismo, industria, pesca, energía y minas, transporte, viviendas, otros)

Regulación del manejo de los RSU en sus respectivos ámbitos de intervención.

Gobiernos municipales

Manejo de los RSU barrido, recolección, transferencia y disposición final.

Formulación del marco regulatorio local.

Aplicación de sanciones por incumplimiento en el manejo de los RSU.

Formulación e implementación de tarifas obligatorias por los servicios brindados.

¿Cómo se clasifica la basura?

Mantener una ciudad limpia comienza en casa con acciones tan sencillas como separar la basura. Pero ¿Qué sucede cuando no se sabe cómo clasificar los desechos? Aunque parezca mentira, esta situación es muy común.

Por ejemplo, en México cuando entró en vigor la Norma Ambiental 024, que establece la división de residuos en cuatro categorías, se modificó el estándar establecido, lo que generó dudas en la población sobre la manera adecuada de tirar la basura.

De acuerdo con la Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales), cada persona genera alrededor de 300 kilos de basura al año, de los cuales sólo el 11% se recicla, por lo que es muy importante conocer las clasificaciones que existen y qué desechos corresponden a cada una de ellas. ¿Cómo se clasifica la basura?

Basura orgánica

O también denominados residuos sólidos biodegradables son aquellos que al transformase pueden ser reincorporados al ciclo productivo. Ejemplo, productos de jardinería (flores, pasto, hojarasca y ramos) o restos de alimentos (sobras de verduras, cascarón de huevo, pan, tortillas, productos lácteos). Utilidad: para hacer alimento para animales, biogás, composta, jabones, entre otros.

Basura inorgánica

Los residuos inorgánicos con potencial de reciclaje son aquellos que cuentan con características para ser reincorporados a un proceso o tratamiento que permite su valorización. Deben ser separados del resto, desde la fuente, para evitar ser contaminados. Ejemplo: papel y cartón, plástico, vidrio, metales, ropa y textiles, maderas y envases. Utilidad: para hacer pulpa de papel y cartón, vidrio, productos metálicos.

Basura inorgánica no reciclable

Son conocidos como residuos difíciles de reciclar por sus características o el uso que se le dio en un inicio. Ejemplo: residuos sanitarios, pañuelos usados, papel de baño, preservativos, toallas sanitarias, pañales, plásticos de difícil aprovechamiento. Utilidad: en una valorización energética o un tratamiento térmico

Basura de manejo especial y voluminoso

Son los residuos domésticos desechados al considerarse inutilizables y que, por su tamaño o componentes internos, deben ser objeto de un manejo específico. Ejemplo: muebles, aparatos electrónicos, pilas, baterías, llantas, juguetes. Utilidad: reusar o extraer los materiales reciclables que contengan.

A partir de una correcta clasificación de la basura se fomenta la creación de mercados de materiales reciclables, a disminuir su volumen y reducir las emisiones de gases invernadero. Por otra parte, cuando los desechos no se clasifican de manera correcta se pueden contaminar y así impedir que sean reutilizados, lo que aumenta la contaminación. Es importante recordar que incluso las contribuciones más pequeñas pueden generar cambios significativos, que en un futuro se traducirán, sin lugar a dudas, en beneficios para todos los habitantes del planeta Tierra.