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El gran potencial de la agricultura urbana va mucho más allá de los alimentos que produce

agricultura sostenible

Un análisis global ha hallado que la agricultura urbana podría generar hasta un 10% de muchos cultivos de alimentos, además de una serie de beneficios colaterales.

Los paquetes de lechugas de Gotham Green han estado apareciendo en los mejores supermercados de Nueva York y en el Medio Oeste desde 2009. Estas se venden con nombres que hacen referencias a vecindarios y ciudades, como “Windy City Crunch” (Crujido de la Ciudad de los Vientos), “Queens Crisp (Crujiente de Queens)” y “Blooming Brooklyn Iceberg” (Floreciente Lechuga de Brooklyn), dejando claro que la empresa está vendiendo tanto una historia como una ensalada.

Cultivadas en invernaderos hidropónicos en los techos de edificios en Nueva York y Chicago, las verduras son enviadas a tiendas y restaurantes cercanos a horas de haber sido cosechadas. Esto significa un producto más fresco, menos desperdicio y emisiones de carbono más bajas, debido a menos distancia de transporte. Además, para el cliente, participar en esta ‘agricultura urbana’, deja un buen gusto en la boca, al saber que estás siendo parte de una red alimentaria local.

“Como empresa, queremos conectar a los residentes con sus alimentos, con productos agrícolas cultivados a unas cuantas millas de donde estás”, dijo Viraj Puri, cofundador de Gotham Greens y CEO.

La atractiva narrativa de Gotham Greens y sus ingresos anuales de ocho cifras sugieren un futuro robusto para la agricultura urbana. Pero si bien tiene cierto sentido intuitivo labrar cultivos cerca los consumidores sea ecológico, encontrar pruebas reales de los efectos de la agricultura urbana no ha sido tan fácil.

Un estudio ampliamente citado de 2008, que fue realizado por investigadores en la Universidad Carnegie Mellon, encontró que el transporte de productor a tienda sólo representa un 4% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero producidos por los alimentos, lo cual pone en tela de juicio la preocupación sobre las ‘millas alimentarias’. Mientras tanto, algunos tipos de agricultura urbana quizás consuman más energía que la agricultura rural, particularmente las granjas interiores verticales que dependen de la iluminación artificial y del control climático.

Una operación como Gotham Greens puede reciclar agua mediante su sistema hidropónico, pero las granjas al aire libre —como las que han surgido en lotes vacantes en Detroit— normalmente requieren irrigación, un problema potencial cuando se toma en cuenta que muchos sistemas municipales de agua están luchando por mantenerse a la par de la demanda. Y muchas granjas urbanas tienen dificultades económicas; en una encuesta de granjeros urbanos de EEUU que fue realizada en 2016, sólo uno de cada tres dijo que podía ganarse la vida gracias a su granja.

Si bien ciudades y estados han empezado a aflojar las restricciones sobre la agricultura urbana y hasta han empezado a alentarla mediante incentivos financieros, sigue siendo una pregunta abierta si cultivar alimentos en ciudades finalmente hará que éstas sean más verdes. ¿La cantidad de comida producida compensará las desventajas de esta agricultura? Un análisis reciente del potencial global de la agricultura urbana —el cual fue publicado en la revista Earth’s Future— ha tomado un gran paso hacia encontrar una respuesta a esa pregunta, y parece que hay buenas noticias.

“La agricultura urbana no sólo podría ser responsable de varios puntos de porcentaje de la producción global alimentaria, sino que también hay beneficios adicionales más allá de eso y más allá de los impactos sociales”, dijo Matei Georgescu, un profesor de Ciencias Geográficas y Planificación Urbana en la Universidad Estatal de Arizona y un coautor del estudio, junto con otros investigadores en esa universidad e investigadores adicionales de Google, la Universidad Tsinghua en China, la Universidad de California, Berkeley y la Universidad de Hawái.

Usando el software de Earth Engine de Google, así como conjuntos de datos poblaciones, meteorológicos y de otros tipos, los investigadores determinaron que l a agricultura urbana —si fuera implementada totalmente en ciudades alrededor del mundo— podría producir hasta 180 millones de toneladas métricas de alimentos al año. Esto es alrededor de un10% de la producción global de legumbres, raíces y tubérculos, más cultivos de verduras.