Qué hay detrás del privilegio que muchos tenemos de tener agua potable siempre

Pasa la nota:

Cuando se habla de conflictos potenciales por el agua en los años porvenir ¿Qué significa esto? ¿Cuál es el verdadero génesis de estos conflictos en un planeta donde la mayoría de su superficie está cubierta por agua?

En el vaivén de la vida, los ciudadanos urbanos estamos tan acostumbrados a abrir la llave del lavabo y recibir agua fluyendo, que salvo contadas ocasiones, reflexionamos sobre el esfuerzo técnico y humano que implicó poder poner el fluido vital en nuestro grifo. Expresado lo anterior tratemos de tomar un poco de conciencia del privilegio que gozamos al abrir una llave y obtener agua. ¿Qué suma de esfuerzos son requeridos para mantener vigente dicho privilegio?

Lo primero que debemos tomar en cuenta es que aunque el agua es el recurso más abundante del planeta, al ser disolvente universal (arrastra consigo toda clase de sólidos) no todo el volumen existente puede ser utilizado para el uso y consumo humano, por ejemplo el agua del mar tiene demasiadas sales o el agua de los drenajes tiene demasiados contaminantes; solo el 2% del volumen total de agua aproximadamente es utilizable en su estado natural.

Lo segundo que debemos tomar en cuenta es que el agua utilizable no siempre está donde se necesita, ni siempre está en su estado natural lista para ser utilizada por lo que, tanto hay que acondicionarla como transportarla donde es requerido, un ejemplo práctico al respecto puede ser Las Vegas, Nevada, una ciudad altamente demandante de agua localizada en medio del desierto, cuya principal fuente de abastecimiento es la presa Hoover, a decenas de kilómetros de distancia.

Al agua de mar es necesaria someterla a procesos de desalinización para poderla utilizar, y el agua del subsuelo, entre más profunda se extrae; necesita ser sometida a procesos físico-químicos, para eliminar su contenido excesivo de sales y elementos químicos nocivos para la salud tales como el cromo ó el arsénico, los cuales existen de manera natural en estratos profundos del subsuelo.

La ausencia de masa forestal aumenta este problema debido a que tanto disminuye la infiltración al subsuelo como aumenta la concentración de sales al no existir árboles que las integren al metabolismo. Por último, el agua residual no es sino agua a la que se le adicionaron agentes contaminantes físicos, químicos o biológicos, mediante procesos de transformación adecuados puede convertirse en agua de segundo uso para actividades de riego y reuso sanitario.

¿Qué requerimos entonces para no perder el privilegio de tener agua potable al abrir la llave o agua tratada en el excusado para limpiar nuestros desechos?

La respuesta es muy simple: Contribuir a su conservación.

En el siglo XXI, una de las fuentes de poder asociada a la supervivencia, radicará en aquellos que sean capaces de transformar el agua de una presentación disponible y abundante (salada, salobre o residual) a una presentación utilizable (potable o tratada)

 

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