En #Monterrey llenan de arena baches, así las calles de la Gran Ciudad #mtyfollow

Pasa la nota:
Ya es hora de que nuestras autoridades, estatales y municipales, hagan frente al creciente y peligroso problema de los baches en la zona metropolitana de Monterrey. Para algunas de ellas el asunto pareciera de mera comodidad o aspecto urbano, pero el mal estado de nuestros pavimentos tiene importantes repercusiones económicas.
Los baches de la Gran Ciudad, además, representan un riesgo para los ciudadanos. Y en una urbe donde todo está dispuesto para trasladarse en automóvil, en la que ser peatón no es un atractivo para nadie, las calles y avenidas deberían contar con un excelente mantenimiento.
Los gobiernos locales cuentan con importantes presupuestos y partidas federales, amén de cobrar muy buenos impuestos, como para que desatiendan un tema que día a día causa no sólo molestias, sino accidentes, que en algunos casos inclusive cobran vidas humanas.
Hay zonas de la ciudad, en casi todos los municipios conurbados, que realmente parecen campos minados. El transporte pesados transita con cientos de toneladas a cuestas, causando un masivo deterioro a la carpeta asfáltica por las mismas rutas donde, después, los conductores de vehículos pequeños sufren percances, arriesgando su vida y las de sus acompañantes.
De acuerdo con un análisis publicado en El Horizonte, los baches son causantes del 12% de los accidentes registrados en los siete municipios de la zona metropolitana.
Y esto no es poca cosa, si se considera que Monterrey es la ciudad con el mayor índice percápita de accidentes  en el país, debido a varias causas que aquí ya se han comentado.
Imagine usted, apreciado lector, que en un año suman casi 8,500 los automovilistas que sufren algún percance en nuestra ciudad por el problema de los baches y el mal estado de sus calles y avenidas.
Esta cifra, que se basa en información oficial del Inegi, no considera todos los accidentes, ya que éstos llegan casi a 70,000; ese 12% corresponde exclusivamente a los causados por los baches.
El problema principal es, sin duda, la amenaza de seguridad que representan estas imperfecciones viales para los ciudadanos regios. Pero, lamentablemente, no es el único. Existe además un efecto económico importante, puesto que cada choque, ponchadura o descarrilamiento tiene un costo promedio por arriba de los $25,000 pesos, de acuerdo con información de la industria aseguradora.
Así que los baches también nos cuestan, y mucho. Se estima que los ciudadanos pagan de sus bolsillos más de $200 millones de pesos anuales por percances causados por los baches.
Incluso, constantemente vemos en las redes sociales diferentes manifestaciones en las que, entre broma y en serio, los regiomontanos hablan sobre los enormes baches que hay en la ciudad, para poner en alerta a otras potenciales víctimas.
Con el arribo de la temporada de lluvias, el problema crece y la siniestralidad se dispara. Ya se informó que este año ha sido el más lluvioso desde el 2010, cuando nuestro estado resultó azotado por el devastador huracán Alex.
Por tanto, el 2015 se perfila también a ubicarse con cifras históricas de accidentes causados por los terribles baches.
Y es que a diferencia de los pluviales, tan necesarios para disminuir las inundaciones en estas temporadas, cuando menos las labores de recarpeteo y pavimentación sí son notables. Y aun así, nuestras autoridades no se ponen las pilas.
Los especialistas han dicho en múltiples ocasiones el tipo de asfalto y las técnicas necesarias para que los trabajos de recarpeteo sean de larga duración. Un buen pavimento puede durar más de una década y, sin embargo, hemos visto cómo, en diversos municipios, los trabajos en este sentido afloran sus incontables fallas al enfrentar los primeros aguaceros.
Esto se debe, apreciado lector, a que los responsables no hacen bien su labor, a que no destinan los recursos que deben destinar a corregir el problema de los baches o simplemente a la corrupción, que hace que contratistas en contubernio nos den “gato por liebre”.
La capital de Nuevo León es una ciudad para los automovilistas. Así han decidido nuestras autoridades que sea y no hay transportes masivos de calidad y eficientes que atraigan a las clases medias y altas a usar los servicios públicos. Todo el mundo prefiere trasladarse en vehículos, ya que el diseño urbano de Monterrey así lo hace más cómodo para sus habitantes.
Entonces, si se apuesta a que las personas anden en automóvil, lo menos que debemos exigir es que nuestros gobiernos tengan las arterias y calles en el mejor estado posible. De otra forma, los ciudadanos acabamos subsidiando su incompetencia, pues de nuestras carteras salen los daños causados por los abominables y feos baches.

Para ejemplo: Tapan con arena bache en Ruiz Cortines

Luego de que ABC Noticias reportara que un bache sobre la avenida Ruiz Cortines dañó siete vehículos, este domingo el bache fue tapado ¡con arena!.

El bache, de aproximadamente un metro de largo y 30 centímetros de ancho, lució cubierto en arena, sin embargo se desconoce si el trabajo fue realizado por la ciudadanía o el municipio de Monterrey.

Al cuestionar al municipio al respecto, no se obtuvo respuesta alguna, sin embargo trascendió que hay desabasto de asfalto para continuar con los programas de pavimentación.