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Caso Emilio L pone en duda instituciones anticorrupción. AMLO al rescate

Caso Emilio L le dará razones para calificar de inútiles a las instituciones anticorrupción, colocándose él como el único salvador

obertrech

Las circunstancias del Caso Emilio L dan pie para reconstruir un pasaje clave de la historia recientísima del país, cuando la sociedad entera se permitió soñar alto, concebir una manera verdaderamente eficiente y justa de combatir la corrupción y diseñar los mecanismos para ello.

Ahora, ante la evidencia de que el caso Emilio L cae como anillo al dedo al presidente —para la consecución de sus fines políticos, pero no necesariamente para hacer justicia—, toca empezar otra vez de cero. Toca remar río arriba. Y toca, también, ser realistas, que es otra de las formas que toma el pesimismo. 

Quién es Emilio L Austin

Fue Director General de PEMEX del 2012 al 2016, Además apoyó a Enrique Peña Nieto durante su campaña presidencial, fungiendo como encargado de los Asuntos Internacionales.

Hoy se le acusa de: Transferencias ílicitas cuando representaba a Odebrecht, Caso Odebrecht, Planta de Agro Nitrogenados: Altos Hornos, Compra del Astillero Español, Compra de Fertinal.

Posibles escenarios del Caso Emilio L audiencia México

A pesar de que la conducta de Lozoya califica como delincuencia organizada y dañó la vida política y económica del país, él podría quedar libre. Estos son sus posibles caminos del Caso Emilio L:

Testigo Colaborador: Su reconocimiento como TC le permitiría acceder al criterio de oportunidad. Podría estar sujeto a la Ley Federal para la Protección a Personas que intervienen como Testigo Colaborador, pues viene a cooperar con las investigaciones de la FGR sobre Odebrecht. De ser así, obtendría los siguientes beneficios:

  • Resguardo policíaco
  • Apoyo económico, médico y psicológico
  • Seguridad para Emilio L y su familia

Criterio de Oportunidad: Obtendría su libertad, no se le juzgaría por hechos relacionados y no tendría ningún tipo de antecedente penal o sanción. Para logar esto debe:

  • Dar información que lleve a la captura de imputados diversos por delitos y conductas más graves de las que se le acusan.
  • Comparacer como testigo cuando se presente en juzgados, a los imputados.

Procedimiento abreviado: Aplicaría si renuncia al juicio, acepta su responsabilidad y es sentenciado con las pruebas existentes. Como beneficio, se le podría reducir la pena hasta un tercio de la mínima de los delitos que se le imputan.

El daño que provocó Lozoya si califica como delicuencia organizada y si danó la vida política, social y económica de México. El caso Emilio L se trata de un caso de una red de crímenes que engloba a más de 12 países.

Es el caso Emilio L, el caso perfecto para AMLO

Pemex, que por años fue una empresa expoliada por la corrupción, introducía prácticas de gobierno corporativo que prometían colocarla en la categoría de las empresas modernas. En la lógica de la reforma energética, la petrolera tendría que tener las estructuras y procesos que la asemejaran a sus competidores o potenciales socios

Este caso es perfecto para López Obrador. Le provee de una historia redonda para apuntalar cada uno de sus juicios: uno, las instituciones anticorrupción son inservibles, por eso las desprecia; dos, la modernización de Pemex al estilo neoliberal fue un fraude y una simulación. De ahí que se atreva a presentar propuestas que restituyen el poder de la Dirección General en detrimento del que formalmente detenta el Consejo de Administración.

Con el ‘Caso Emilio L’ AMLO tendrá los argumentos para señalar a la coalición ‘prianista’ como beneficiaria de acuerdos inconfesables

Pemex Renovado? Y casi recién instalado el Consejo de Administración de la empresa, con integrantes independientes además de los gubernamentales, se autorizaron decisiones de la Dirección General que acabarían siendo desastrosas para la empresa, pero extremadamente lucrativas para su director y sus redes. La compra de Fertinal a un precio muy sobreestimado mostró lo mal implementados que fueron esos cambios.

En uno de sus informes, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) consignó que la operación le costó a la petrolera 442 millones de dólares; obtuvo a cambio compañías que tenían 14 años sin operar sus instalaciones y con 60% de su maquinaria en estado inservible. El hallazgo de la ASF no tuvo consecuencias

Pemex no cuanta con un Gobierno Corporativo ni RSE

Buenos esquemas de gobierno corporativo, la operación debida de los mecanismos de control internos de la empresa y ejercicios oportunos de fiscalización hubieran alertado sobre el fraude que se ceñía sobre la empresa. Pero nuestras instituciones no actuaron. Operan a media capacidad por mal diseño, desidia o conveniencia. O porque sus integrantes están acostumbrados a mirar hacia otro lado. Son parte del problema. De ahí que si el presidente embiste contra ellas, a los mexicanos les importa poco.

Fueron las declaraciones de uno de los funcionarios de Odebrecht las que implicaron a Lozoya y forzaron a las insituciones a moverse. Si no hubiera existido ese ‘pitazo’ de fuera, Lozoya hoy estaría disfrutando de sus casas como lo hacen tantos políticos y funcionarios de administraciones pasadas, y que lograron saltarse todas las trancas con impunidad.

Pero … ¿Qué nos queda a los mexicanos?

La pregunta es qué nos queda a los mexicanos. Acaso el desencanto de reformas prometedoras que no lograron cuajar y que hoy se desmantelan. Y la oscura sospecha de que el abuso quedará impune. Tendremos más de lo mismo.

México y su lucha contra la corrupción, evidenciada

El caso Odebrecht nos revela cómo opera la corrupción en el mundo entero. Pero también que hay diferencias. Países como Brasil, Ecuador y Perú, si bien se ven sacudidos por la corrupción y sus consecuencias, también demuestran que las instituciones y los poderes tienen un buen margen de autonomía que permite que las Fiscalías investiguen, que el Congreso llame a cuentas o que los tribunales sancionen.

En México, el caso Odebrecht muestra exactamente lo contrario: que las instituciones que detectan, investigan y sancionan corrupción están capturadas o maniatadas y son profundamente débiles como para cumplir con su función.

Sólo recordar que Santiago Nieto Castillo, ex fiscal en mataria de delitos electorales, fue removido por el encargado del despacho de la Procuraduría General de la República, luego de expresar que  Emilio Lozoya lo presionó para que declarara públicamente su inocencia por presuntos desvíos de Odebrecht a la campaña presidencial de Peña Nieto. El fiscal quiso que el Senado revisará su remoción. Luego claudicó y calló.

Odebrecht nos recuerda el largo camino que nos falta por recorrer para combatir la corrupción y la impunidad que impera en el país. Nos recuerda los rasgos de república bananera que conservamos. Y lo inútil de hablar de desarrollo, o de pretender convertirnos en potencia, ante la debilidad de nuestro estado de derecho. En este tema estamos atrás de los rezagados.