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El papel higiénico está deforestando al planeta

17 marzo 2020

Menos papel de baño no más compras de pánico

Lo sabias? Que la producción de papel de baño es una de las industrias que impactan de manera más considerable en el medioambiente, esto por la tala de árboles necesarios,

Quizá sería útil reflexionar que con lo que nos limpiamos cuando vamos al baño suelen ser rollos creados a partir de árboles, millones de hectáreas de bosque que se van por el excusado. Tan sólo entre 1996 y 2015, en Canadá se talaron poco más de 11 millones de hectáreas de bosques para la industria del papel higiénico. Uno de los problemas en este sentido parece tener que ver con que las personas no son conscientes de que su compra de papel de baño es una decisión ambiental. Otro aspecto que genera también consecuencias indeseadas son las grandes cantidades de papel de baño que hay en las tuberías. Así es… Producir papel está acabando con los bosques.

Comprar papel de baño ecológico

Una alternativa para dejar de talar árboles para la producción de papel de baño es usar materiales reciclados para producirlo. Esto no sólo tiene la ventaja de poder evitar la tala de árboles, sino que también implica un consumo menor de energía y se requiere de menos agua para su manufactura.

Por otro lado, se pueden utilizar materiales como el bambú y la paja y así se puede reducir el impacto (pues, por ejemplo, el bambú se regenera 20 veces más rápido que los bosques boreales que están siendo usados por los gigantes del papel de baño). Existen además otras fibras que podrían ser buenas alternativas.

Historia del papel higiénico

En un principio, las personas se limpiaban con lo primero que tenían a su alcance: piedras, palos, hojas, mazorcas o (¡auch!) virutas de madera. Los chinos fueron los primeros que utilizaron hojas de papel para el baño, alrededor del siglo VI d. C. Sin embargo, fue recién después de 1300 años cuando el papel higiénico se volvió de uso popular. 

Durante muchos años, los estadounidenses utilizaron las hojas disponibles del popular catálogo Sears. Venía gratis en el correo e incluso tenía una práctica perforación en la esquina que permitía colgarlo fácilmente de un clavo en la letrina. No fue sino hasta 1857 que Joseph Gayetty comenzó a vender “papel medicado” hecho de cáñamo enriquecido con aloe vera. Orgulloso de su invento, cada hoja tenía el nombre de Gayetty impreso. 

El producto de Gayetty se vio opacado por el invento del papel higiénico en rollo, popularizado por dos hermanos en 1890. Sin embargo, no quisieron colocar su nombre en el papel, y solo vendían el producto directamente a los hoteles y las farmacias.

En 1928, Hoberg Paper Company de Green Bay, Wisconsin, lanzó un agregado más suave en el papel. Según se conoce popularmente en la empresa, alguien dijo que los rollos de papel higiénico y su embalaje elegante y de estilo femenino eran “encantadores” (“Charming” en inglés) y fue así como nació el papel higiénico Charmin. El encanto femenino del embalaje ayudó a los estadounidenses a superar la incomodidad de hablar sobre las necesidades fisiológicas. En 1930 se lanzó un paquete económico de 4 rollos, lo cual probablemente ayudó a la empresa a sobrevivir a la Gran Depresión. 

En 1950, Hoberg cambió el nombre a Charmin Paper Company. Charmin cambió la imagen de la “encantadora mujer” del embalaje por la de un “encantador bebé” para simbolizar lo máximo en suavidad. Luego, seguiría la famosa campaña publicitaria de la década de 1960 y 1970 en la que le advertiría a las mujeres y los hombres de todo el país que “¡no aprieten el Charmin!” para destacar la tentadora flexibilidad del papel. Finalmente, la empresa terminó con un campaña llamada “El llamado de la naturaleza” protagonizada por una familia de osos animados que no tenían miedo de hablar de “ir al baño” y cómo disfrutarlo.

El papel higiénico continúa evolucionando, pero es importante ahora reflexionar y controlar compras de pánico por tan valioso producto del hogar

El coronavirus y la compra compulsiva de papel higiénico

Qué tiene de especial el papel higiénico? ¿Qué lo convierte en el producto estrella en plena crisis de salud? ¿Por qué este artículo de limpieza íntima supera con creces a cualquier otro en la cesta de la compra ante la Cuarentena por el Covid-19?

Existen varias razones que nos mueven a tomar estas decisiones compulsivas cuando entra en pánico ante una situación extrema:

1) Mensajes contradictorios

Ante una situación de pánico provocada por una incertidumbre descontrolada, las personas buscamos referentes que nos guíen en nuestras pautas de actuación. Sin embargo, cuando nos encontramos con mensajes contradictorios sobre el riesgo que representa algo (en este caso el coronavirus) y cómo combatirlo, (por ejemplo, cuando se dice que es algo peligroso pero que todo cuanto debe hacerse es simplemente lavarse las manos) se produce un desajuste entre lo que uno cree que debe de hacer y aquello que le están diciendo que haga. En este contexto es habitual tomar decisiones desproporcionadas, como comprar papel higiénico para 3 meses.

2) Falta de indicaciones claras de las autoridades

Cuando uno percibe que las indicaciones de las autoridades no son lo suficientemente claras o concisas, es probable que quien se enfrente a esta situación de estrés entre en pánico, pensando que no se le está diciendo toda la verdad. Ante esta suposición, la probabilidad de buscar mecanismos de sobreprotección es mucho más alta. Cuando una persona entiende que el riesgo es mucho mayor del que se percibe, es más proclive a tomar decisiones más drásticas, aunque en muchos casos sean irracionales, como en este caso la compra de papel higiénico.

3) Efecto imitación

Al ver imágenes de estantes vacíos y carros de la compra repletos de suministros en los medios de comunicación y las redes sociales, es más probable entrar en pánico y acabar imitando estos comportamientos. Ello se explica básicamente por la naturaleza social del ser humano, los individuos se miran los unos a los otros en busca de una sensación de seguridad compartida, con lo que, cuando vemos una respuesta masiva de tal calibre, es probable que intentemos imitarlo, aunque sea por precaución.

4) Efecto visual

Los paquetes de rollos de papel higiénico son un producto muy voluminoso, por lo que llaman mucho la atención en cualquier carro de la compra. Igualmente, es muy llamativa su ausencia cuando se acaba en los pasillos de cualquier supermercado, lo que crea una sensación de alarma en el comprador, lo que genera un efecto rebote a modo de necesidad de adquirir más cantidad de rollos.

5) Psicología de supervivencia

Ante una situación de riesgo, como la actual, se desata una sensación sobreprotectora que nos insta a priorizar lo que creemos es esencial para nuestra supervivencia. En este sentido, más allá de los alimentos, una persona que se sabe deberá permanecer durante un tiempo confinado en su casa, puede considerar que el artículo de primera necesidad que más le conviene es el papel higiénico, un bien que considera totalmente irreemplazable en período de escasez.