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Una sola empresa no puede hacer nada por el clima

Muchas empresas pueden ser productivas, pero al mismo tiempo sostenibles, y hoy en día ser una empresa socialmente responsable no es un tema que se pone a discusión, es ahora una acción que todos toman por ética moral y sentido humano.

 La humanidad ya no puede guiarse solo por el beneficio personal. Ni las empresas tampoco. Sobre el reto global del cambio climático, la calidad del aire y la gestión responsable de residuos… lo ideal sería que estuviera coordinado por los Gobiernos a través de acuerdos internacionales como el de París sobre el cambio climático.

Pero cuando el gobierno no actúa, nos dirigimos a las empresas a nuestro alrededor, exigiendo acciones climáticas cuando en lo individual no nos hacemos responsables de nuestra huella ambiental. La realidad es que una empresa sola nada puede hacer.

No podemos responsabilizar a las compañías individualmente de que resuelvan, por ejemplo, el calentamiento global. Sin embargo, resulta posible articular un sistema de transferencias de recursos (supondrían poco esfuerzo económico global) desde los países desarrollados para enfrentar el problema del clima.

Hay ciertos valores que son muy importantes, y pueden sostener una comunidad con calidad de vida digna y un presente sostenible. Uno es el desarrollo de toda la humanidad. Necesitamos poner todos de nuestra parte y desarrollar un sistema local que herede un beneficio para las generaciones futuras.