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En Oaxaca ya no quieren más unicel por ser un elemento difícil de reciclar

Diariamente, a veces sin querer o por más que tratemos de evitarlo, usamos plástico. Pero hay ocasiones —como las fiestas— en que nuestra cuota de plástico de un solo uso se eleva al por mayor y, peor aún, con el uso de unicel, que es altamente contaminante, tóxico y tarda hasta 50 años en desintegrarse.

Organizaciones como Greenpeace han advertido que reciclar no basta para evitar el impacto negativo de la contaminación plástica, sino que las autoridades y empresas tienen la mayor responsabilidad para regular y prohibir este material.

Si bien algunos municipios y estados han avanzado con la prohibición de bolsas de plástico y popotes, un municipio de Oaxaca, San Agustín de las Juntas, ha implementado un plan contra el plástico de un sólo uso.

En San Agustín decimos ¡no! a los desechables y recipientes de unicel.- se lee en la iniciativa del gobierno local. Para ello, han puesto a disposición de los ciudadanos platos, vasos y tazas para evitar los envases de unicel en fiestas.

 

El préstamo es gratuito, basta con solicitarlos en la regiduría de Cultura y Deportes o la Secretaría Municipal… y regresar los trastes limpios y secos.

Contra el plástico a gran escala

En abril pasado, la organización Greenpeace lanzó una campaña a nivel global para exigir a las grandes corporaciones dejar atrás el uso de plásticos de un solo uso.

Esta campaña llegó tras el éxito de la iniciativa #YoSinPlásticos, en la cual voluntarios se acercaron a pequeños comerciantes de México para convencerlos de dejar de usar plástico. México, con un consumo promedio de 48 kilogramos de plástico por persona al año, supera el promedio de 32 kilogramos de Latinoamérica y de acuerdo con datos de la propia Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anualmente se producen alrededor de 9 mil millones de botellas plásticas, el equivalente a 216 millones de galones de petróleo.

“Aunque cada persona decide si los acepta o los rechaza, los principales promotores de los desechables son los comercios y por eso estamos apostando a acercarnos a cafeterías, restaurantes, mercados, en distintos lugares de la República para convencerlos de ya no ofrecer más estos productos”, indicó Verónica Patraca, Jefa de la unidad de voluntariado de Greenpeace México.