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Importancia del cuidado del agua potable. Cómo hacerlo

Sin duda el cuidado del agua potable es un tema de todos. Sin acceso al gua, pronto moriríamos... es parte de nuestra existencia

Huella hídrica

Importancia del cuidado del agua potable. El agua potable es esencial para la vida. … Por eso es muy importante conservar limpia el agua potable y detener la contaminación. Se hace urgente el cuidado del agua potable con el fin de evitar enfermedades que alcancen al ser humano, a los animales o a la agricultura en general.

El agua es el componente más abundante del planeta Tierra y se puede encontrar en diferentes estados: líquido, gaseoso o sólido. El 70% de la superficie está cubierta con agua pero en su mayoría por océanos y menos del 1% es agua disponible para consumo humano.

El agua es el componente básico para la vida. De ella depende la supervivencia de casi todos los seres vivos que habitamos la tierra. Sin agua no habría vida. … Como sin agua no podríamos vivir, es necesario que tomemos conciencia de la importancia que tiene y nos esforcemos por cuidarla.

Recomendaciones para el cuidado del agua potable

Revisa regularmente las llaves y tuberías, para detectar fugas y repáralas.

¡Cuidado con las manchas! Las manchas por humedad en paredes y techos generalmente son señales de fugas y además de desperdiciar agua, pueden dañar tu casa.

¡Ciérrale bien! Cuida que las llaves del agua queden siempre bien cerradas después de utilizarlas.

Evita el goteo de las llaves. Cambia los empaques cuando sea necesario. Recuerda que gota a gota, el agua se agota.

¡No esperes que sólo la fuerza del agua haga el trabajo! usa un cepillo o franela para remover las partículas de mugre al limpiar o lavar.

No abuses de los productos de limpieza. Mejor utiliza sólo una cubeta de agua, franela y escoba cuando limpies pisos, paredes y vidrios.

Jabón bueno, limpieza sustentable. Usa detergentes biodegradables para la limpieza general de la casa, los trastes y la ropa.

No la riegues. Aprovecha el agua jabonosa de la lavadora para limpiar los escusados, patio o banqueta.

¡Vacío no! Desinfecta y limpia periódicamente tu tinaco y cisterna, pero hazlo sin vaciarles el agua.

Riégala en su momento. Riega las plantas y el jardín sólo cuando sea necesario, durante la noche o muy temprano por la mañana, cuando el sol tarda en evaporar el agua.

No lo peles tanto. No cortes el pasto muy al ras. La altura conveniente es de entre 5 y 8 cm, así mantienes las raíces sanas, que el suelo tenga sombra natural y que se retenga la humedad.

Promueve la captación. Recolecta agua de lluvia para regar plantas, limpiar la casa o el escusado.

¡Cuidado con el vapor! Reduce la evaporación del riego cubriendo el suelo del jardín con tierra de hojas.

Cuidado donde la riegas. Al regar con aspersores úbica y ajusta los grados de giro para no regar partes paviementadas o que no lo necesiten.

Menos agua es mejor. No fertilices el pasto en exceso, mientras más crece, más agua demanda.

¡Al amarillo no! En época de sequías no desperdicies agua en el pasto que se puso amarillo, está inactivo y revivirá cuando haya lluvia normal.

No desperdicies la fría Al bañarte coloca una cubeta para recoger el agua fría mientras sale la caliente; puedes usarla para limpiar la casa, el coche o regar las plantas.

No más de 5 minutos Toma duchas breves y cierra la llave mientras te enjabonas o aplicas champú.

¡En la regadera no! No te rasures ni cepilles los dientes en la regadera, para eso no es necesario remojar todo el cuerpo.

Ábrela sólo para enjuagarte. Cierra la llave del agua mientras te enjabonas o afeitas. Regadera

EN EL BAÑO

Al afeitarte, enjuaga y limpia el rastrillo o navaja en un recipiente o usa el tapón del lavabo para detener el agua.

No la dejes correr. Cierra la llave mientras te enjabonas o cepillas tus dientes.. Así una familia de 5 personas podría ahorrar hasta 40 litros de agua al día.

¡Todos a ahorrar el agua! Instala economizadores de agua en regadera, escusado y fregadero; son fáciles de colocar y los puedes comprar en tiendas de autoservicio, tlapalerías o ferreterías.

¡Usa caja ahorradora! Cambia el tanque de 16 litros de agua por el de 6 y ahorra hasta 10 litros de agua por descarga. O bien, coloca en la caja una botella de un litro llena de agua o un tabique para ahorrar algunos litros de agua del escusado.

Ojo con los olores. Usa algún desodorante sólido o líquido para la taza; podrás acumular algunas descargas de orina, eliminando malos olores, antes de dejar correr el agua.

Cuidado con el escusado. Revisa con frecuencia el adecuado funcionamiento de la caja de agua del escusado.

El colorante tu aliado. Pon un colorante en la caja del escusado para identificar fugas: si se filtra hacia el retrete sin accionar la palanca, hay una fuga.

Hay de tazas a tazas. No utilices la taza del baño como basurero. No desperdicies agua para tirar colillas, pañuelos desechables, toallas femeninas, algodón o cualquier otro objeto.

Lavar también tiene técnica. Antes de lavar los trastes retira los residuos orgánicos (comida) y deposítalos en un bote o bolsa; no los arrojes por el drenaje ni los revuelvas con los residuos inórganicos (plástico, vidrio, papel, cartón).

Remoja todos los trastos una sola vez. Si tienen mucha grasa utiliza agua caliente. Enjabónalos con la llave cerrada y enjuágalos rápidamente bajo un chorro moderado.

Bueno, bonito y barato. Instala un aireador, es barato y muy fácil de colocar.

¡Reusala! Lava las verduras en un recipiente con agua; tállalas con los dedos o con un cepillo y desinféctalas. Reutiliza el agua para el escusado, regar plantas o el jardín.

Hierve pero no desperdicies. Para calentar o hervir agua sólo llena lo necesario del recipiente; evita que el agua se derrame o se evapore en vano.

¡Ahorra mientras cocinas! Para cocinar alimentos usa sólo el agua indispensable en una cazuela y tápala.

Tanta agua no es recomendable. Usa poca agua al cocinar verduras para conservar lo más posible su sabor y valor nutritivo.

¡No la tires! Con el agua que utilizaste para cocer los vegetales puedes preparar sopas

No uses el chorro, para tirar los restos de comida al drenaje, ya que lo puede tapar. Mejor pónlos en el bote de basura órganica o haz composta para fertilizar la tierra de tus macetas o jardín.

Hielo que da vida. Si te sobra algún cubo de hielo en tu vaso no lo eches en el fregadero, mejor espera a que se derrita y ponlo una maceta.

Si al plástico flexible. Para hacer cubos de hielo, usa moldes o charolas de plástico fexible, lo que te permitirá removerlos con facilidad sin tener que ponerlos bajo la llave del agua para despegarlos.

Humedece y dí adiós a la mugre. Remoja la ropa en jabón para que sea más fácil quitar manches y mugre.

Ahorrando en el lavadero. Si lavas la ropa en el lavadero puedes reutilizar el agua con la que enjuagaste para remojar la siguiente tanda de ropa sucia.

Hay que tallar bien. Talla a mano o con un cepillo las partes más sucias de la ropa para evitar dobles o triples lavadas. Escusado

Aprovecha el agua de la lavadora para regar tus plantas o jardín.

!Innovar es lo de hoy! Utiliza la mínima cantidad de jabón o detergente; recuerda usar el que es biodegradable. Busca nuevas tecnologías, ahorras agua, dinero y energía.

Con carga completa, el agua perdura. Usa la lavadora de ropa sólo con cargas completas, a menos que tenga ajustes para usar menos agua.

Fomenta el cuidado del agua No permitas que tus vecinos despercicien el agua, invitalos a cuidarla.

¡Reporta! Si encuentras alguna fuga en las vías públicas reportala con tu Organismo Operador de Agua Potable.

La basura al suelo no. Evita arrojar desechos al suelo, estos se acumulan y tapan coladeras y drenaje y originan inundaciones.

¡A nivelar se ha dicho! Nivela tus tierras para asegurar uniformidad y una mejor distribución del agua en el suelo y las plantas.

La técnica tambien importa. Emplea la técnica de riego más adecuada para lograr un ahorro significativo de agua.

Reflexiona… Muchas veces el costo que pagas por el agua es inferior a su valor verdadero y que llegará el momento en que costará mucho más, por lo que conviene estar preparado con técnicas y equipos ahorradores.

La lluvia también ayuda. Aprovecha al máximo el agua de lluvia y sólo riega cuando sea necesario.

El agua tratada también sirve. Si te es posible, emplea agua tratada en el riego, siempre y cuando no sea para regar verduras que se consumen crudas.

Mide esa que fluye. Instala equipos de medición y totalización de caudales para controlar adecuadamente las cantidades de agua aplicadas a los cultivos.

Reemplaza por ahorradores. Instala dispositivos ahorradores y muebles de bajo consumo en todos los servicios.

Lo automático funciona bien. Instala controles que interrumpan automáticamente el flujo de agua cuando no se hace uso de las instalaciones.

Monitoreo constante. Mantén programas de monitoreo de los consumos de agua: instala medidores en grupos de servicio, detecta causas cuando los consumos rebasen lo normal y repáralas.

También en el trabajo se puede reutilizar. Instala sistemas para reuso de agua en diferentes procesos, como servicios sanitarios, enfriamiento y riego de jardines.

Prueba lo que mejor te funcione. Instala medidores de consumo de agua en tus procesos y prueba diferentes técnicas y equipos hasta confirmar cuáles resultan mejores para ahorrar el líquido.

Prevenir es cuidar. Instala suficientes válvulas de seccionamiento y control para eliminar fugas y hacer reparaciones con rapidez.

No la tires, trátala y reúsala. Apoya la instalación de sistemas conjuntos de tratamiento y reuso de agua en zonas industriales y aprovecha sus servicios.

Antes de descargar, piensa en el reuso. Evita descargas que encarezcan los tratamientos o contaminen mantos receptores.

Cuidado con las sustancias tóxicas. Impide la contaminación de acuíferos o cuerpos superficiales evitando almacenar sustancias tóxicas que puedan ser lavadas o infiltradas por la lluvia.

Promueve que en tu lugar de trabajo los responsables cumplan con las siguientes medidas:

Ojo con lo que utilizas. Utiliza productos que no propicien la deforestación de bosques para evitar erosiones del terreno y preservar la recarga de agua al subsuelo.

¡Ciérrale! Vigila que las llaves de agua queden siempre bien cerradas después de usarlas.

También con la mascota se ahorra. Si tienes pecera, cuando la limpies usa el agua que drenaste para regar tus plantas, funciona como un buen fertilizante.

Mascota limpia con agua ahorrada. Usa una cubeta de agua en lugar de la manguera para bañar a tu mascota.

Coche limpio con menos agua. Lava el automóvil con una cubeta de agua, no con la manguera.

¡Desechos químicos al suelo no! No arrojes aceite, líquido de frenos o anticongelante al drenaje. Son sustancias altamente contaminantes del agua.

Hay que saber clorarla. Si tienes alberca, el agua puede ser clarificada con equipo portátil y productos químicos apropiados.

¡Mejora tu propia marca! Observa tu consumo de agua; Compara tus recibos de pago y procura reducir tu consumo.

Sé un ciudadano responsable. Repara o reporta cualquier fuga que observes en tu casa, calle u oficina al Organismo Operador de Agua Potable en tu municipio, anota aquí el teléfono del que te corresponde: Y no lo olvides… JUNTOS VALOREMOS EL AGUA.

La importancia del abastecimiento de agua

El abastecimiento de agua es el sistema que permite llevar el agua potable hasta los domicilios de la población.

Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, el objetivo número 6, es el acceso a agua limpia y saneamiento. ¿Te has preguntado cómo el agua puede determinar el día a día de las personas y familias en el mundo?

¿Te has parado a pensar qué ocurriría si no saliera agua de los grifos de tu casa o si el agua que emana de ellos no fuera potable? Lamentablemente, este es el retrato de la vida de muchas personas en el mundo, cuyo día a día se resume en luchar por conseguir agua y sobrevivir.

Cómo llega el agua potable a la casa

Para que el agua sea apta para el consumo no solo tiene que cumplir requisitos de tipo sanitario, sino también requisitos relativos a la calidad.

Las fuentes de agua son las siguientes:

  • Los manantiales.
  • El agua de mar que se desaliniza.
  • El agua superficial que es la que procede de lagos, ríos y embalses.
  • El agua subterránea.

Una red de abastecimiento de agua carece de sentido sin agua potable. El agua potable está presente en nuestras tareas cotidianas porque es esencial en la cocina, limpieza e higiene personal. ¿Pero sabes realmente qué es el agua potable?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al agua salubre como aquella que presenta propiedades microbianas, químicas y físicas que cumplen con sus criterios de calidad, es decir, que por su calidad es inocua para el consumo humano.

¿Por qué hay que tratar el agua?

Para que el agua que consumes en tu hogar sea considerada apta, no puede contener componentes cuya cuantía o densidad pongan en peligro tu salud. ¿Te has planteado alguna vez la diferencia que hay entre el agua en estado natural y la que consumes? La diferencia es la contaminación del agua.

Numerosas actividades del ser humano generan residuos (las aguas grises de las urbes, los plaguicidas de la agricultura, los purines de la ganadería, etc.) que pueden filtrarse hacia reservas de agua subterránea como los acuíferos. Cuando el agua entra en contacto con estas sustancias se contamina, de modo que presenta elementos que pueden ser dañinos para tu salud.

Las fuentes de agua superficiales también pueden verse influenciadas por la contaminación, como, por ejemplo, los vertidos de la actividad industrial.

Como resultado, el agua puede presentar contaminación:

  • Química. Si hay sustancias químicas tales como las derivadas de productos antiplagas o fertilizantes, entre otros.
  • Biológica. Si hay microorganismos como, por ejemplo, bacterias o parásitos.

¿Cómo se potabiliza el agua?

Una vez el agua ha sido recogida, pasa a ser tratada. Es el sistema que hará que sea apta para que puedas consumirla en tu hogar y sea segura para la salud de tu familia. En nuestro post sobre los métodos de potabilización del agua te explicamos cómo Oxfam Intermón adapta sus programas de potabilización al entorno (zonas rurales, zonas urbanas, campos de personas refugiadas, etc.). Échale un vistazo y conoce cuán diferente puede ser el acceso al agua en el mundo entre unas y otras personas.

El proceso de tratamiento del agua consta de diversas etapas. En líneas generales el mecanismo sería el siguiente:

  1. Retención de los componentes de gran tamaño (flotantes, o de fondo o arrastrados) presentes en el agua.
  2. Retención de los componentes en suspensión de finas dimensiones.
  3. Eliminación de la turbidez del agua. Cuando el agua no está límpida y presenta color, se dice que está turbia. Para suprimir esa opacidad se somete a floculación. Para ello se añaden sustancias que facilitan que los pequeños elementos se agrupen formando otros mayores y se puedan separar.
  4. Filtración del agua. Es el proceso que permite acabar con los elementos que provocan su aspecto turbio.
  5. Desinfección del agua. Es el paso que hace posible que desaparezcan los microorganismos patógenos presentes en el líquido, para lo que normalmente se emplean compuestos que contienen cloro.

Además de todo esto, es esencial impedir la contaminación del agua. De ahí que las aguas residuales sean depuradas antes de ser vertidas, o que el sistema de abastecimiento de agua realice un buen mantenimiento de sus instalaciones o mida la calidad y desinfección del agua.