Skip to content

Economía Circular en México

El año 2019 podrá ser recordado como el que ha iniciado la economía circular en el país. Aún es muy incipiente su camino, pero es un hecho que arrancó. Varios ejemplos empiezan a surgir, que denotan inversión y compromiso con la reutilización y revalorización de los desechos.

Una noticia destacada en economía circular en México, fue la firma de parte de 60 empresas del Acuerdo Nacional para la Nueva Economía del Plástico en México, y que incluyó a empresas como Nestlé, Pepsico, y prácticamente toda la Industria Mexicana de Coca Cola, incluyendo Arca Continental, Coca-Cola Femsa, y varias más.

El acuerdo fue firmado ante el Senado. Con este acuerdo se espera que para 2030 “los empaques y envases sean reutilizables, reciclables, compostables o aprovechables al 100%”. A la fecha, Coca-Cola ya consiguió una tasa de recuperación de 56 por ciento de PET. Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos. El mismo día de la firma activistas de Greenpeace protestaron contra la industria porque, según ellos, el convenio es una farsa y permitirá a las empresas seguir contaminando.

Como parte de los convenios que gravitan a la naciente economía circular también se puede nombrar el acuerdo de Walmart, Ikea, Grupo Bimbo, Chedraui y Oxxo para eliminar las bolsas de plástico de un solo uso.

Economía Circular 2020

El consumidor no ve el concepto de economía circular como una oportunidad sino como una obligación que deben asumir las empresas e integrarlo en sus ciclos productivos. Pero toda transición sustentable de impacto implica una responsabilidad social individual del representante de alto nivel en la organización.

Si bien el consumo responsable es un concepto que se ha quedado integrado en nuestro ADN, lo cierto es que aún falta educación ambiental y más concienciación social para ser capaces de rechazar ese producto que no es sostenible y reclamar esos otros que sí lo son.

 La economía circular es “un concepto globalizador y multifacético que supone cambiar el modelo de producir y, en último término, la actitud, los hábitos y el comportamiento de la ciudadanía”.

Economía Circular