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El foro 8chan se queda sin web tras publicar el manifiesto del asesino de El Paso

El foro estadounidense 8chan se ha quedado sin web, al menos de momento. La empresa Cloudfare ha anunciado que dejaría de proporcionar servicios y alojamiento a esta página. El motivo: al atacante detenido por haber asesinado este sábado a 20 personas en un supermercado de El Paso (Texas, Estados Unidos) se le atribuye un mensaje publicado en el foro, avisando de sus intenciones y con contenido racista.

Tal y como explica el consejero delegado de Cloudfare en un comunicado, no se trata de un incidente aislado. Si se confirma la autoría, se trataría del tercer ataque similar en menos de cinco meses que se anuncia antes en el foro 8chan: lo hicieron los autores de los atentados a las mezquitas de Christchurch, en Nueva Zelanda, y a la sinagoga de Poway, en California.

No es una decisión que haya sorprendido a quienes conocían 8chan. Entre los muchos que pedían su cierre estaba Fredrick Brennan, la persona que lo fundó en 2013 (aunque actualmente está desvinculado de la página): “Cerrad la web –afirmaba en una entrevista publicada en The New York Times este domingo-. No está haciendo nada bueno. Es completamente negativa para todo el mundo excepto para sus usuarios. ¿Y sabes qué? También es negativa para ellos. Simplemente no se dan cuenta”. En su cuenta de Twitter ha publicado mensajes similares.

8chan

8chan, también llamado Infinite chan, nació de una escisión de 4chan, foro conocido por ser uno de los orígenes de Anonymous (y también por permitir la publicación de contenidos polemicos).

Brennan creó 8chan en 2013 porque consideraba que 4chan era cada vez más autoritario y  borraba más actualizaciones de los miembros. Este nuevo foro tenía una sola regla, al menos según publicaba en su web: “No publiques, pidas ni enlaces ningún contenido que sea ilegal en Estados Unidos, y no crees hilos con el objetivo de publicar o difundir este contenido”.

La norma no siempre se cumplió: en agosto de 2015 Google lo eliminó temporalmente de sus búsquedas por contenidos sospechosos de pedofilia. Pero antes sus usuarios ya habían tenido tiempo de ser polémicos: la campaña de acoso a mujeres periodistas y desarrolladoras de videojuegos conocida como Gamergate se volvió tan agresiva que se prohibió hablar del tema en 4chan, según explica Angela Nagle en su libro Muerte a los normies. La consecuencia fue que muchos usuarios recurrieron a 8chan para seguir con este acoso.

Como recoge The New York Times, desde entonces la web se convirtió en el refugio de quienes habían sido expulsados de otros sitios por compartir toda clase de teorías de la conspiración racistas y sexistas.

Al final llegaron también los terroristas a 8chan: en marzo de 2019, el autor del atentado en dos mezquitas de Nueva Zelanda publicó su manifiesto en el foro: 75 páginas en las que expresaba su odio a los inmigrantes y su admiración hacia los extremistas estadounidenses, al parecer ajeno a la contradicción de que los primeros europeos no llegaran a su país hasta el siglo XVI. Asesinó a 51 personas.

En abril tuvo lugar el ataque a la sinagoga de Poway, en el que murió una mujer y otras tres personas resultaron heridas. El asesino también había avisado de sus intenciones en 8chan, alabando a su predecesor neozelandés y con un mensaje similar en lo que se refiere al contenido racista.

Hasta ahora, los usuarios de 8chan habían aplaudido los ataques como el de El Paso con memes y comentarios pretendidamente humorísticos. Incluso esta mañana (hora española), minutos antes de que su Cloudfare les retirara el servicio y entre mensajes de despedida como “os voy a echar de menos, negratas”, aún había hilos que aplaudían lo que había hecho Crusius o que conseguían criticarlo con mensajes aún más racistas (“los hispanos no son los enemigos de los blancos”).

El uso de memes o de estas capas de pretendida ironía no es casual: como escriben Whitney Phllips y Ryan M. Milner en The Ambivalent Internet (“El internet ambivalente”), es habitual que los mensajes más agresivos se escuden detrás de un supuesto sarcasmo, con el objetivo de poder decir en cualquier momento que todo era una gran broma.

Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con el uso de la rana Pepe como símbolo del supremacismo blanco en Estados Unidos: aunque se usa para defender ideas racistas y sexistas, muchos (incluyendo el medio de ultraderecha Breitbart) han defendido más de una vez que solo se trata de un meme inocente.

¿Y qué pasará ahora con 8chan?

Cloudfare explica en su comunicado que “seguimos sintiéndonos increíblemente incómodos al jugar el papel de árbitros del contenido y no tenemos la intención de ejercerlo a menudo”. La empresa cree que su trabajo es ofrecer hosting y que son los legisladores quienes han de establecer cuáles son los límites de la libertad de expresión.

“Toleramos a desgana contenido que creemos reprochable -asegura, en referencia directa a 8chan-, pero trazamos la línea roja en las plataformas que han demostrado que inspiran eventos trágicos de forma directa y que no respetan la ley por sistema”.

Pero la empresa no es optimista y cita al respecto lo ocurrido con The Daily Stormer, una web estadounidense neonazi. Cloudfare también la expulsó hace dos años, pero no tardó en volver a estar online gracias a otro proveedor de servicios. Uno de sus titulares de hoy asegura que “América necesita segregación racial” para evitar los ataques de terroristas supremacistas.

8chan tiene cuenta en Twitter (verificada). Allí ha avisado de que en 24 o 48 horas podrían encontrar otra empresa que quiera alojar la web. Y se permite incluso añadir que se ha quedado sin correo electrónico, “lo que podría afectar al cumplimiento a tiempo con las peticiones de las fuerzas de seguridad”.