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En el 2020… todo se detuvo. Insólito!

En el 2020 un virus provocó cierre de lindustrias, muchos negocios no volverán a abrir y la convivencia y educación a distancia es ya normal

vida normal

En el 2020 algo insólito pasó: el mundo entero se detuvo! Todas las industrias hicieron una pausa extraordinaria y cerraron ventas por meses.

El mundo encerrado por algo que ni siquiera vemos.

Una cosa tan pequeña (un virus, considerado por Trump cómo el enemigo público invisible) nos demostró que ni la mas alta tecnología, ni todo lo que creemos saber nos sirve de nada cuando la naturaleza se muestra con solo un poco de su poder.

La economía se detuvo, pero la Tierra no

La tierra no se detuvo al contrario funcionó mejor, el maldito ser humano detuvo su vida contaminante. El coronavirus nos enseño cómo mejorar el medio ambiente.

Sin duda, el 2020 es ya un año histórico

A estas alturas parece claro que todos estamos atravesando un importante punto de inflexión en la historia, uno que se estudiará durante los próximos años. 

Los futuros autores de libros de texto escribirán entradas sobre el año 2020, las revisarán y las revisarán un poco más con cada nueva edición.
Te recomendamos leer libro Los futuros de la salud en México (un libro que hace décadas profesaba un virus muy similar al covid19)

Defenderse contra COVID-19 creó dificultades económicas. A medida que la gente se refugió en su lugar, las empresas y los servicios públicos, tanto grandes como pequeños, se vieron obligados a cerrar. 

Escuelas cerradas, programa escolar forzado a lo digital

Las escuelas estuvieron entre las primeras organizaciones en responder a la crisis enviando estudiantes a casa. Luego cerraron restaurantes, peluquerías y gimnasios. También lo hicieron los teatros, los estadios deportivos y los estadios.

Desarrollo de una nueva vacuna en tiempo récord, para salvar a la humanidad

Los científicos trabajaron horas extraordinarias para desarrollar una vacuna, pero no se esperaba ninguna durante al menos un año. Mientras tanto, los estadounidenses estaban divididos sobre la mejor manera de enfrentar la situación.

Los expertos en salud insistieron en que las personas debían continuar refugiándose en el lugar hasta que las tasas de infección comenzaran a disminuir. Recomendaron encarecidamente que se usen máscaras faciales en espacios públicos.

Por fin en agosto 2020, Rusia anunciaba el registro de una vacuna prometedora y México-Argentina anunciaban colaboración para desarrollar la vacuna Oxford de Astra Zeneca para toda Latino América.

Un virus que pudo colapsar al planeta entero, como ninguna otra pandemia en la historia

La amenaza de una pandemia viral había surgido varias veces en el siglo XXI, cuando las enfermedades que se originaban en animales encontraban nuevas oportunidades para infectar a los humanos.

Un brote mortal anterior de un coronavirus ocurrió en 2003, en una enfermedad conocida como SARS (síndrome respiratorio agudo severo). Ninguno se propagó tanto como el virus que causó el COVID-19 más tarde, pero con cada nueva cepa, los científicos advirtieron que era solo cuestión de tiempo antes de que ocurriera una pandemia más grave.

El virus del Ébola de 2014 convenció al entonces presidente Barack Obama de establecer un grupo de trabajo sobre el ébola y un fondo de emergencia diseñado para prepararse para futuros brotes. La administración Trump disolvió el equipo de seguridad sanitaria global en 2018.

Racismo y Pandemia: las palabras del año 2020

Como dos olas que llegan desde diferentes direcciones para estrellarse juntas en tierra, el racismo y la pandemia magnificaron los peligros de la otra.

La muerte de George Floyd y la rápida expansión de contagios por covid19, fueron dos noticias que movieron e impactaron negativamente a Estados Unidos.

Para quienes marchaban en busca de un mundo mejor, a pesar de sus precauciones, todavía era difícil “distanciarse socialmente” de sus compañeros manifestantes, incluso cuando no tosían por los gases lacrimógenos. Muchos policías presentes en las protestas no llevaban máscaras, lo que aumentaba el riesgo de transmisión del virus. Aun así, los manifestantes se arriesgaron y muchos expertos en salud pública los apoyaron en una carta abierta que priorizaba “la oposición al racismo como algo vital para la salud pública, incluida la respuesta a la epidemia”.

En una conmovedora demostración de cuán conectadas estaban estas dos crisis, una autopsia reveló que George Floyd, aunque no había presentado síntomas, había sido infectado con COVID-19 cuando murió.

Después del 2020, los humanos realmente somos ya muy… muy vulnerables

La historia se mueve a su propio ritmo impredecible. ¿Se estarían maravillando pronto los estadounidenses de lo fugaces que habían sido los acontecimientos de la primera mitad de 2020, en comparación con los de la segunda mitad? ¿Sobrevivirían las sociedades democráticas, tanto en casa como en el extranjero? Y si es así, ¿en qué formas?

Cualquiera que sea la forma de las cosas por venir, seguramente las respuestas serán globales. Tanto la pandemia como las protestas se extendieron por todo el mundo a una velocidad notable.

En el siglo XXI, como nunca antes, las redes sociales, los viajes y el comercio internacional habían hecho del mundo uno. Ahora, las amenazas mortales para la humanidad y el medio ambiente ponen a ese mundo en peligro… quizá no es el 2020 el peor año de la historia, sino el que viene o el siguiente… solo si, lo sufrido haya servido de escarmiento y lección hacia una nueva normalidad (humanos más sensibles, responsables, humanos y hermanos)