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Inspirados por la adolescente sueca Greta Thunberg, los más jóvenes lideran hoy la lucha contra el calentamiento global

El movimiento climático Fridays For Future y lo que pasó en Septiembre 2019 previo a la Cumbre Climática, ha tomado una fuerza increíble que creemos nunca antes un movimiento de masas se haya extendido de forma tan rápida y con tal impacto.

Fue el 20 de agosto de 2018, cuando Greta Thunberg se sentó por primera vez y empezó sola. Siete meses más tarde, en la primera huelga mundial por el clima, el 15 de marzo, salieron a la calle 1,4 millones de personas, según los organizadores.

Se sumaron más de dos millares de ciudades de 128 países y Thunberg se consolidó como el símbolo de una generación muy internacional, empoderada por el inglés y las redes sociales y también, según la mayoría de entrevistados para este reportaje, por la frustración acumulada ante la pasividad de los adultos y los líderes políticos frente a un planeta amenazado.

Greta ha logrado a motivar y poner en acción climática a los más jóvenes con un mensaje y una misión. Su visión del mundo ha traspasado fronteras. Viaja de Oceanía a América.

Cuando vi a Greta sentí esperanza. Esperanza porque somos muchas más Gretas por el mundo, moviéndonos con una sola voz y una única demanda: dejar un planeta habitable .- joven activista en España

El movimiento sigue extendiéndose. Este verano, 400 jóvenes de Fridays for Future de 38 países se juntaron en Lausana (Suiza) para tratar de encontrar puntos en común y coordinar acciones inminentes como la próxima huelga mundial por el clima del 20 de septiembre.

En la declaración acordada en este encuentro, piden mantener el incremento de la temperatura global “por debajo de 1,5 grados con respecto a los niveles preindustriales”. Y lanzan un grito de alerta generacional:

El colapso de nuestra sociedad y nuestros ecosistemas se encuentra en el horizonte y el tiempo se agota. Lo que ocurra en los próximos meses y años determinará el aspecto de la humanidad en el futuro. Nuestra extinción colectiva es una posible consecuencia. (…) Nos hemos juntado en Lausana porque nos unen nuestros miedos comunes y los objetivos y porque el momento de actuar es ahora

Thunberg ha logrado que el discurso se vuelva sólido y homogéneo. Da igual el rincón del mundo, todos piden por igual que se escuche a los científicos y hablan con urgencia. 

El efecto Greta quizá explique en parte el resultado histórico de Los Verdes en las últimas elecciones europeas: los sondeos a pie de urna indicaron que los ecologistas fueron la primera opción para los jóvenes en Alemania, Austria y Francia. Pero no se trató solo de una chispa generacional. Una encuesta poselectoral del Parlamento Europeo reflejó que “combatir el cambio climático y proteger el medio ambiente” fue la principal motivación para ir a votar en siete países: Dinamarca, Suecia, Holanda, Alemania, Luxemburgo, Austria y Francia. Y en un año ha pasado de ser la quinta a la segunda preocupación ciudadana en la UE.

El concepto Fridays for Future ya no es una cuestión juvenil. Se ha extendido a todo tipo de colectivos.