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Groenlandia perdió en un día el hielo que debió haber conservado ¡hasta el 2050!

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La ola de calor que golpeó Europa a finales de julio se ha desplazado hacia las regiones boreales del planeta, estacionándose momentáneamente en Groenlandia, en donde ha provocado un efecto obvio pero al mismo tiempo muy preocupante.

En efecto, debido a esta circunstancia, la gigantesca isla perdió más de la mitad de su superficie de hielo, la cual simplemente se derritió a causa del calor. Se estima que cerca de 12.5 mil millones de toneladas de hielo terminaron convertidas en un volumen de agua suficiente para llenar 64 millones de albercas olímpicas.

Las imágenes de este deshielo monumental son suficientemente expresivas por sí mismas, como se puede observar en este video:

De acuerdo con expertos en cuestiones climáticas y ecológicas, este derretimiento se anticipa en casi 30 años, pues se tenía pronosticado que la superficie glaciar de Groenlandia comenzaría a derretirse de esta manera y en este volumen sólo hasta el año 2050.

Por otro lado, cabe mencionar que este es el segundo derretimiento masivo que ocurre en Groenlandia en esta temporada veraniega. Apenas a mediados de junio circuló profusamente esta imagen de un trineo arrastrado por perros pero no en la inclemencia del hielo o la nieve, sino en las límpidas aguas de un lago color zafiro. El paisaje, sin embargo, no era de ningún país tropical, sino de la misma Groenlandia, en donde el hielo perdido había dado lugar a esa escena paradisíaca.

En aquella ocasión el investigador Steffen Olsen, autor de las imágenes, dio a conocer su grabación como evidencia de una situación crítica cada vez más innegable.

Cabe hacer notar que el deshielo y la ola de calor son sólo los elementos más visibles de un fenómeno mucho más amplio. En la medida en que en la naturaleza todo está conectado, este cambio drástico en la temperatura de los polos tendrá sin duda efectos importantes en fenómenos como la cadena alimenticia de los ecosistemas en cuestión, la supervivencia de los seres vivos implicados, el nivel y la temperatura de los océanos y más. Es decir, no se trata en modo alguno de fenómenos aislados.