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Ser o no ser irreverente en tiempos de crisis?

21 abril 2020
ser irreverente

Estamos en crisis y ser irreverente es casual

Como irreverente se denomina aquello que es opuesto a la reverencia. Como tal, es un adjetivo, también empleado como sustantivo, que se usa para designar a aquella persona o cosa que no guarda el debido respeto, acatamiento o veneración hacia asuntos importantes, oficiales o sagrados.

Ser o no ser irreverente … primero empecemos reconociendo que la irreverencia debe salir de ser un concepto denostado y peyorativo para pasar al campo del pensamiento crítico, de las personas que muestran interés por afrontar los problemas, que toman decisiones y arriesgan en busca de las mejoras.

Si buscas un poco algunos sinónimos de «irreverente» la verdad no parecen nada favorables: irrespetuoso, profano, sacrílego, atrevido, desvergonzado. Pero actualmente se admira a la persona irreverente como si se tratara de una gran cualidad, algo así como tener una personalidad muy definida, fuerte y atractiva.

Ser irreverente debe ser sinónimo por tanto de pensamiento constructivo y crítico con los actuales status quo que nos rigen, pero alejados de la falta de respeto entregando a nuestras organizaciones alternativas en lugar de sumisión.

Ser irreverente es aportar ideas, pensamientos y acciones diferentes a los que aportan la mayoría, al más puro estilo de APPLE con su famoso slogan:

Think Different!

La cultura de lo irreverente, es la cultura de la propuesta, de la generación de alternativas, de sumar, del trabajo y esfuerzo, de no tener miedo a fallar, de no seguir el pensamiento de la masa cómodamente.

Sumemos a la cultura de lo irreverente. Comprometámonos en construir una sociedad más fuerte y más justa, avalada en los buenos principios y las buenas costumbres para lograr una institución familiar sólida que es el núcleo de todo pueblo libre.