QEPD, Kofi Annan ExSecretario de la ONU muere a los 80 años. Recordemos algunas frases célebres

Pasa la nota:

El exsecretario general de Naciones Unidas y ganador del Premio Nobel de la Paz Kofi Annan falleció a los 80 años, confirmó su fundación este sábado.

Annan, quien nació en Ghana en 1938, fue el séptimo secretario general de la ONU, de 1997 a 2006, y fue el primero en ascender desde dentro de la organización.

Había sido miembro de The Elders, un grupo de líderes globales por los derechos humanos, desde su fundación en 2007. En 2013, se convirtió en su presidente.

La Fundación Kofi Annan confirmó su muerte con “inmensa tristeza” en una declaración publicada en Twitter.

 

Aquí algunas de sus frases

Debemos buscar la paz, por encima de todo, porque es una condición indispensable para que todos los miembros de la familia humana puedan vivir una vida digna y segura

La igualdad de las mujeres debe ser un componente central en cualquier intento para resolver los problemas sociales, económicos y políticos

Una sociedad que aísla a sus jóvenes, corta sus amarras: está condenada a desangrarse

La educación no solo enriquece la cultura. Es la primera condición para la libertad, la democracia y el desarrollo sostenible

Los derechos humanos son sus derechos. Tómenlos. Defiéndanlos. Promuévanlos. Entiéndanlos e insistan en ellos. Nútranlos y enriquézcanlos… Son lo mejor de nosotros. Denles vida

Como secretario de Naciones Unidas, Annan expresó sus posturas frente a los conflictos mundiales.

Sobre el atentado terrorista del 11 de septiembre, expresó:

“Para muchos, la mayor amenaza para la paz mundial pasó a ser la ira y la necesidad de revancha de Estados Unidos. La guerra contra el terror implicó daños colaterales. La gente sintió que las libertades civiles y los derechos humanos estaban siendo atacados, o que no eran respetados, y algunos gobiernos actuaron como si hubiera un intercambio entre seguridad y derechos humanos o derechos civiles. Fue un peligroso trueque: si renuncias como individuo a tus derechos humanos por la seguridad, ¿obtienes finalmente seguridad?”

Sobre el calentamiento global, dijo:

“El calentamiento global debe ser visto como una amenaza económica y de seguridad. Cuando hablamos en términos de seguridad y protección, tendemos a enfocarnos en conflictos políticos, conflictos militares, cuando algunas de las fuentes pueden ser enfrentamientos por escasez y recursos. Los políticos enfocados en rescatar la agobiada economía mundial no deberían olvidar los riesgos que sus poblaciones enfrentan por el calentamiento global”.

La migración también fue un tema que defendía:

“Los diferentes, los desplazados y los refugiados enriquecen todas nuestras vidas. La tolerancia hacia ellos abrirá nuevos mundos y hará que sean bienvenidos donde quiera que vayan”.

– Sobre la lucha contra el Sida durante una intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas en 2006, expresó:

“Queda mucho por hacer. La acción contra la propagación del virus entre mujeres y niñas está siendo increíblemente lenta. Debe garantizarse la protección de grupos vulnerables, como drogadictos y prostitutas, a los que algunos países niegan ayuda. Hay que ser realistas y no pretender que esta gente no existe”.

 No ocultó su admiración por Nelson Mandela:

“El liderazgo no tiene necesariamente que ser algo de dimensión o trascendencia mundial. Si un dirigente gobierna en su propio país, se ocupa del bienestar de su pueblo, ofrece claridad moral y sabe guiar, otros reaccionarán en consecuencia. Mandela no se propuso gobernar el mundo. Se propuso ocuparse de su entorno, intentar liberar a su pueblo y adoptar un principio de perdón y reconciliación que fue una gran lección para la gente de todo el mundo. O sea que, si tenemos un líder que se comporta así en su propio país y destaca, la gente reacciona”.

Las guerras también dominaban sus discursos:

“Muchos pensaban… Que los horrores de la segunda guerra mundial… No se podrían repetir. Y sin embargo se han repetido en Camboya, en Bosnia y Herzegovina, en Ruanda. Nuestra época nos ha demostrado que la capacidad del hombre para la maldad no conoce límites.”