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Cómo es que se aplica la Economía Circular en la Industria

Así como el planeta se está desgastando y los recursos naturales ya no estarán disponibles... La Economía Circular en la Industria se está adoptando

Basura de electrónicos

La economía circular es más que una frase de moda. Dado que se prevé que la población mundial se acerque a 9 mil millones de personas para 2030, estamos usando más recursos de los que puede proporcionar el planeta. Nuestro futuro depende de reutilizar lo que tenemos de forma sostenible. Afortunadamente, un recurso que es ilimitado es la innovación, y muchas compañías están desarrollando formas ingeniosas de reducir, reutilizar y reciclar. Por eso se ve una tendencia positiva para la Economía Circular en la Industria.

El Foro Económico Mundial y el Grupo de Jóvenes Líderes Globales, en colaboración con Accenture Strategy, reconocieron a las mejores de ellas en los premios The Circulars. Hubo 450 postulantes de 45 países. Cómo es que se aplica la Economía Circular en la Industria. Aquí unos buenos ejemplos de cómo ya algunas empresas adoptaron el modelo de economía circular por un futuro sostenible.

Medición Inteligente de Basura. Caso de Economía Circular en la Industria

Estamos acostumbrados a los medidores inteligentes para la electricidad y el agua. Pero ahora la empresa británica Winnow ha desarrollado medidores inteligentes que analizan nuestra basura. Se utilizan en cocinas comerciales para medir qué alimentos se tiran e identificar formas de reducir el desperdicio. En algunas cocinas se puede desperdiciar hasta una quinta parte de los alimentos que se compran, y Winnow ha logrado reducir esto a la mitad en cientos de cocinas en 40 países, logrando que sus clientes ahorren más de 25 millones de dólares por año en el proceso. Eso equivale a evitar que se desperdicie una comida cada siete segundos. Esta innovación le valió a Winnow el premio al disruptor tecnológico de economía circular.

Economía Circular en la Industria textil

La industria textil utiliza vastas cantidades de agua y productos químicos y produce enormes cantidades de desechos tóxicos, y esto es un problema importante en países como China, India, Bangladesh, Vietnam y Tailandia. Pero la compañía holandesa DyeCoo ha desarrollado un proceso de teñido que no utiliza agua ni otros productos químicos que no sean las tinturas. Utiliza dióxido de carbono “supercrítico” altamente presurizado, que tiene propiedades a medio camino entre un gas y un líquido, y que disuelve la tintura para que penetre hasta lo profundo de la tela. El dióxido de carbono se evapora y luego se recicla y se vuelve a utilizar. El 98 % de la tintura es absorbido por la tela, logrando colores brillantes. Y como la tela no necesita secarse, el proceso toma la mitad del tiempo, consume menos energía y su costo es menor. La compañía ya tiene asociaciones con grandes marcas como Nike e IKEA.

Recuperando cartuchos de tinta

Esta empresa australiana ha pasado más de una década recuperando valor de viejos cartuchos de impresora y plásticos blandos. Esta innovación convierte estos materiales en carreteras. Los productos se mezclan con asfalto y vidrio reciclado para hacer una superficie de carretera de mejor calidad que dura hasta un 65 % más que el asfalto tradicional. En cada kilómetro de carretera tendido, se usa el equivalente a 530.000 bolsas de plástico, 168.000 botellas de vidrio y el tóner residual de 12.500 cartuchos de impresora. En lugar de terminar en un vertedero, toda esa basura cobra nueva vida y nos lleva a donde necesitamos ir.

Transformando el carbono en biocombustible

Usar basura para hacer funcionar su automóvil puede sonar como algo de la película Volver al futuro, pero la empresa canadiense Enerkem lo ha convertido en realidad. Su tecnología extrae el carbono de la basura que no se puede reciclar. Luego, les lleva cinco minutos convertir el carbono en un gas que se usa para producir biocombustibles, como metanol y etanol, así como productos químicos que se pueden usar en miles de productos cotidianos. La ciudad de Edmonton, por ejemplo, ahora reutiliza el 9 % de sus residuos, y se ahorra el uso de más de 100.000 toneladas métricas de vertederos cada año.

Automatización de energía

Schneider Electric, con sede en Francia, que se especializa en la gestión y automatización de la energía, ganó el premio Multinacional en Economía Circular. Emplea a 142.000 personas en más de 100 países, utiliza contenido reciclado y materiales reciclables en sus productos, prolonga la vida útil del producto a través del arrendamiento y el pago por uso, y ha introducido esquemas de devolución en su cadena de suministro. Las actividades circulares ahora representan el 12 % de sus ingresos y, entre los años 2018 y 2020, ahorrarán 100.000 toneladas métricas de recursos primarios.

Economía Circular en la Industria de las aguas residuales

La tecnología EcoVolt de esta firma estadounidense trata las aguas residuales contaminadas por procesos industriales, no solo convirtiéndolas en agua limpia, sino incluso produciendo biogás que se puede utilizar para generar energía limpia. Cambrian Innovation tiene nueve plantas en los Estados Unidos, que han tratado aproximadamente 300 millones de litros de aguas residuales.

Poniendo valor a las llantas

Esta empresa de Atlanta convierte los neumáticos viejos y otros residuos de caucho en algo llamado polvo de caucho micronizado, que luego se puede utilizar en una amplia variedad de aplicaciones, desde neumáticos hasta plásticos, asfalto y material de construcción. Ya se han fabricado quinientos millones de neumáticos nuevos con sus productos, y esto le ha hecho ganar el premio a la Economía Circular para las pymes.

Teléfonos inteligentes por el medio ambiente

Los teléfonos inteligentes y las tabletas han cambiado la forma en que muchos de nosotros vivimos y trabajamos, pero nuestras ansias irrefrenables por poseer el último aparato han generado una gran cantidad de dispositivos descartados. HYLA Mobile trabaja con muchos de los principales fabricantes y proveedores de servicios del mundo para reconvertir y reutilizar los dispositivos o sus componentes. Se estima que se han reutilizado más de 50 millones de dispositivos, lo que genera 4000 millones de dólares para sus propietarios y evita 6500 toneladas de desechos electrónicos que, de lo contrario, terminarían en vertederos.

Estaciones de reciclaje en la ciudad

TriCiclos, ganador del premio elegido por la gente, comenzó en Chile en 2009 con el objetivo declarado de trabajar por un “mundo sin desperdicios”. Desde entonces, ha construido y operado la red más grande de estaciones de reciclaje en América del Sur, desviando 33.000 toneladas métricas de material reciclable del relleno sanitario y evitando más de 140.000 toneladas métricas de emisiones de carbono.