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Nueva York acoge la cumbre de la ONU sobre calentamiento, donde los jóvenes toman protagonismo frente a los gobernantes @ONU_es #UNGA74 #ClimateSummit

La Gran Manzana, es la sede de la Cumbre Climática, una cumbre sobre calentamiento global convocada por el secretario general de la ONU, António Guterres.

Esta Cumbre tiene la intención de que los países se comprometan con planes más ambiciosos que los que se presentaron cuando se firmó el Acuerdo de París en 2015. Pero el mundo ha cambiado mucho.

La falta de liderazgo, su neutralidad y atrasos en proyectos reales han provocado que nazca un potente movimiento juvenil impulsado por las señales de advertencia que se lanzan desde la ciencia. Fridays For Future, no es un movimiento que desaparecerá pronto. Esperamos que sea EL MOVIMIENTO QUE OBLIGARÁ A LAS NACIONES A LA ACCIÓN CLIMÁTICA INMEDIATA.

El vacío político se hace más evidente al compararlo con el contexto en el que se cerró el gran pacto climático en 2015 en la capital francesa, cuando no habían emergido los Trump y Bolsonaro. “En París, EE UU y China cooperaban”, recuerda Araya. “Ahora están en guerra comercial. La Unión Europea tiene la herida abierta del Brexit. La India tiene problemas con Cachemira y las elecciones”, añade. Y el futuro del planeta está en gran medida en manos de estos cuatro bloques; China, EE UU, Europa e India acumulan solos más de la mitad de las emisiones globales.

Tras la firma del Acuerdo de París, que recoge los esfuerzos a los que están dispuestos a llegar los países para que el cambio climático se quede dentro de unos márgenes asumibles, parecía que las emisiones mundiales habían entrado en fase de estancamiento. Pero fue un espejismo y en 2018 volvieron a aumentar. La previsión, según los planes presentados por todos los países firmantes de París, es que para 2030 sigan creciendo, cuando lo que tendrían que hacer es reducirse radicalmente, hasta un 45% respecto a 2010, y prácticamente desaparecer en 2050. Esa es la ruta necesaria si se quiere que el incremento de la temperatura no alcance niveles tan catastróficos: el objetivo es que el aumento medio no supere los 1,5 grados respecto a los niveles preindustriales. A estas alturas del siglo XXI ya ha aumentado un grado centígrado

Frente a esas evidencias científicas, insiste Cavelier-Adarve, “hay una falta de liderazgo de los Gobiernos”. Lo llamativo es que, paralelamente, la “conciencia ciudadana” aumenta. “La ciencia y los jóvenes han cambiado el tono de la conversación”, resalta esta abogada. Las protestas de los estudiantes en la calle han situado la falta de ambición de muchos gobernantes en el debate público.

Los jóvenes están exasperados; los políticos tóxicos han hecho que se radicalicen los movimientos climáticos

Los últimos cuatro años han sido los más cálidos desde que hay registros fiables, que datan de 1850