Saltar al contenido

Cómo evitar adicción a las metanfetaminas. Lleva el control de un medicamento sin afectar tu salud mental 2022

Las metanfetaminas se utilizan como tratamiento de segunda línea para el trastorno por déficit de atención/hiperactividad pero son un fármaco más conocido como droga recreativa debido a su mecanismo de acción, que tiende a ser sumamente adictivo. ¿Cuánto conoce sobre la identificación y los primeros pasos de tratamiento de la adicción a metanfetaminas?

Las metanfetaminas son un poderoso estimulante del sistema nervioso central. Se utilizan como tratamiento de segunda línea para el trastorno por déficit de atención/hiperactividad y es comúnmente recurrido en el manejo de la obesidad, situación no necesariamente avalada por evidencia. Sin embargo, es un fármaco más conocido como droga recreativa debido a su mecanismo de acción, que tiende a ser sumamente adictivo.

El incremento en los últimos años en el consumo de las metanfetaminas ha sido exponencial a nivel mundial. Su fácil producción, acceso y distribución la han puesto a competir en oferta con la marihuana. La represión en el comercio y consumo norteamericanos de metanfetaminas y el hecho de que la producción mexicana de estas es de menor costo han generado una explosiva oferta de esta en nuestro país y ha abierto el consumo local.

A medida que esto ocurre, los servicios de salud pública tienen que generar estrategias que permitan alcanzar las atenciones requeridas para este problema. ¿Cuánto conoce sobre la identificación y los primeros pasos de tratamiento de la adicción a metanfetaminas? Evalúe sus conocimientos con nuestro Mini-examen clínico.

¿Qué tanto sabes sobre las metanfetaminas?

¿Las metanfetaminas son sustancias de reciente creación en laboratorios con fines recreativos? Falso…

Las metanfetaminas se conocen desde 1893. Se han utilizado en medicina como descongestionante nasal y posteriormente por su efecto anorexígeno, en el tratamiento de la obesidad. Las anfetaminas son una mezcla de dextrometanfetaminas y levo metanfetaminas en su forma común.

Su efecto recreativo se debe al potencial euforizante, ya que incrementa el estado de ánimo, el estado de alerta, aumentan la concentración y la energía, disminuye el apetito, causa pérdida de peso e incremento de la libido.

El uso a dosis elevadas causa psicosis, hemorragias cerebrales, pérdida de la densidad ósea y convulsiones, además de conductas violentas, cambios bruscos del ánimo, paranoia, alucinaciones y delirios, más frecuentes en el consumo crónico.

Actualmente el uso de metanfetaminas es muy limitado en medicina. Están prohibidas por ley en prácticamente todos los países. Su discontinuidad tras uso crónico tiende a generar síntomas de supresión por aproximadamente un mes.

Es relevante, además de conocer los efectos de las metanfetaminas en el cuerpo, señalar algunos puntos importantes sobre el consumo de sustancias psicoactivas en general:

  • No todos los patrones de consumo son patológicos.
  • Consumir sustancias, como alcohol, se ha asociado a la cultura a lo largo de muchos años. En México el consumo de otras sustancias psicoactivas como el peyote, los hongos o el sapo bufo son prácticas ancestrales ceremoniales.
  • Es importante siempre evaluar la coexistencia de alteraciones de la salud mental, comúnmente asociadas al consumo de sustancias. No todos los síntomas emocionales o afectivos de la conducta o el estrés son patológicos. En la mayoría corresponden a respuestas adaptativas normales.
  • Los patrones de consumo que deben ser tratados son aquellos que se consideren consumo perjudicial, abuso o dependencia.
  • Es importante luchar contra los estereotipos y la discriminación de las personas que requieren atención por la naturaleza del uso de sustancias psicoactivas, ya que desde el café, una gran mayoría de nosotros consume sustancias por su potencial psicoactivo.
  • El consumo no es patología ni crimen. Es importante dar esta señal a nuestros consultantes, ya que eso facilita su llegada a los servicios de salud.

¿Todos los tipos de consumo de las metanfetaminas requieren tratamiento clínico?

El consumo de drogas tiene diferentes niveles y cada uno puede tener diversos grados de gravedad. Todos son susceptibles de abordarse, pero ninguno en la misma manera. Todo dependerá del grado y la naturaleza del consumo.

Para esto sería importante definir lo siguiente, situado en el contexto de metanfetaminas y aplicable a cualquier sustancia:

  • No consumo (abstinencia): comportamiento alejado del consumo de metanfetaminas. No confundir con síndrome de abstinencia.
  • Consumo experimental: consumo de primera vez. No está exento de riesgos.
  • Consumo ocasional: baja frecuencia en consumo por ciertos periodos. Puede ser riesgoso si es en grandes cantidades o de acuerdo al tipo de administración.
  • Consumo frecuente: repetitivo, semanal o varias veces a la semana, diario o incluso de varias veces al día.
  • Uso perjudicial, consumo problemático o abuso: patrón de consumo de metanfetaminas que ocasiona problemas de salud con la familia, en la escuela o el trabajo, en la comunidad, con la sociedad o con la ley.
  • Intoxicación aguda: afección transitoria tras el consumo que altera los niveles de conciencia, la cognición, la percepción, las emociones y el comportamiento.
  • Sobredosis: episodio de intoxicación aguda de tal gravedad que pone en riesgo la vida.
  • Tolerancia: necesidad de incrementar la cantidad para alcanzar los efectos iniciales deseados.
  • Síndrome de dependencia (adicción): grupo de fenómenos fisiológicos, conductuales y cognoscitivos, que llevan a las personas a la dificultad para controlar su consumo y el deseo intenso de consumir la sustancia a pesar de saber que le daña y del impacto que pueda tener en las actividades diarias que no son compatibles con el consumo.
  • Síndrome de abstinencia o de supresión: conjunto de síntomas de gravedad variable que se presentan tras abandonar de forma parcial o absoluta el consumo de una sustancia.

Algunos efectos comúnmente relacionados con el consumo de las metanfetaminas en forma aguda

  • Incremento en la energía, disminución del apetito, midriasis.
  • Alteraciones vasculares, daño renal, irritabilidad.
  • Cambios de conducta, miosis, hipertensión arterial sistémica
  • Alteraciones del sueño, deterioro de las fosas nasales, deterioro de las piezas dentarias.

El mecanismo de acción se resume en el incremento de la liberación de neurotransmisores monoamínicos, como serotonina, dopamina y norepinefrina, esto a través de la liberación de sus sitios de almacén al espacio sináptico y la reversión de la acción de los transportadores de dopamina, además obstruye la recaptura evitando la acción de los transportadores e inhibiendo la acción de la monooxidasa e incrementando la actividad de la enzima tirosina hidroxilasa, importante en la síntesis de dopamina.

Los efectos son característicamente un rush de aproximadamente 5 a 30 minutos de acuerdo al tipo de consumo (inhalado, tomado, intravenoso). El aumento de energía, la disminución del apetito y la euforia pueden durar entre 6 y 12 horas.

Perfil de efectos adversos

AgudosLargo plazo
Disminución del apetito.Náusea.Psicosis.Taquicardia.Hipertensión.Aumento de la temperatura corporal.Ataques de pánico.Midriasis.Alteración del sueño.Conductas erráticas, violentas o bizarras.Alucinaciones e irritabilidad.Convulsiones.Muerte por complicaciones.Daño vascular cerebral y cardiaco.Daño a riñón, hígado y pulmón.Hipertensión y síntomas cardiovasculares.Degeneración dental.Deterioro de los tejidos nasales en caso de inhalación.Problemas respiratorios en quienes la fuman.Problemas derivados de las inyecciones en quienes la usan vía intravenosa.Desnutrición.Apatía.Psicosis.Depresión.Alteraciones de la memoria.

¿Cuál es el tratamiento indicado para el uso problemático y abuso/dependencia de las metanfetaminas?

Tratamiento multidisciplinario que incluya psicoterapia cognitivo conductual y orientación psicoeducativa sobre signos de alarma y medidas de acción ante la aparición de estos.

El uso de las metanfetaminas está aumentando a nivel mundial y tenemos tratamientos limitados para este tipo de consumo.

En caso de intoxicación o sobredosis se pueden presentar comportamientos impredecibles, la irritabilidad y la posibilidad de psicosis. Ante una situación de sobredosis o intoxicación es importante que el paciente sea atendido en una unidad hospitalaria, general o especializada. El desarrollo de estrategias para un triaje adecuado debe asegurarse en todas las áreas de urgencias.

El enfoque de equipo multidisciplinario para abordar a estos pacientes debe incluir médicos, enfermeras y otros profesionales afines, que pueden colaborar y comunicarse para garantizar que estos pacientes reciban la atención que necesitan.

El tratamiento de los diferentes tipos de consumo de las metanfetaminas, dependerá del momento en la evolución y estará basado en las personas. No existen un tratamiento para todos, pero si existen diferentes tratamientos para todos.

En aquellos consumos ocasionales no perjudiciales, será necesario realizar intervenciones psicosociales enfocadas en la psicoeducación, brindar información sobre los daños asociados al consumo y los efectos a corto y largo plazo, además de identificar síntomas relacionados y reforzadores positivos asociados al consumo.

Para todos los consumos sin complicaciones agudas es necesario llevar una secuencia en el tratamiento y se recomienda que sea multidisciplinario.

Si bien se realizan investigaciones, actualmente no hay fármacos aprobados por el gobierno para el tratamiento de la adicción a metanfetaminas. La buena noticia es que el consumo indebido o perjudicial de las metanfetaminas se puede prevenir y su adicción se puede tratar con terapias conductuales. Los tratamientos más eficaces para la adicción a las metanfetaminas hasta el momento son las terapias conductuales:

  • Terapia cognitivo-conductual, que ayuda a los pacientes a reconocer, evitar y hacer frente a las situaciones en las que es probable que consuman drogas.
  • incentivos motivacionales que usan recompensas para alentar a los pacientes a no consumir la droga.

Aun cuando es controversial, también continúan las investigaciones para la creación de fármacos y otros tratamientos nuevos para el consumo de metanfetaminas (incluso vacunas).

El uso de la estimulación magnética transcraneal repetitiva (no invasiva del cerebro por medio de campos magnéticos) brinda igualmente una oportunidad en los tratamientos actuales. Las personas pueden recuperarse de la adicción a las metanfetaminas si tienen acceso a tratamientos eficaces que abarquen los múltiples problemas médicos y personales que causa el consumo prolongado de la droga.

¿Cuáles de los siguientes son datos que sugieren el consumo de metanfetaminas y que pueden identificarse en la práctica clínica?

Pérdida de peso, cambios en el estado del ánimo y desgaste o deterioro dental.

Tanto los médicos no especialistas en el abordaje de personas con consumo de sustancias como el personal de salud y la comunidad representada en la familia juegan un importante papel en la detección de los diferentes tipos de consumo de sustancias psicoactivas. Esto puede facilitar el abordaje rápido de la situación, evitando que el problema llegue a tener consecuencias mayores. ¿Cómo podemos darnos cuenta de que uno de nuestros pacientes/amigos/familiares consume metanfetaminas o cuáles son los cambios que acontecen más frecuentemente en las personas que llegan a nuestra practica? ¿Cómo podemos sospechar que sus síntomas están relacionados al consumo?

  • El consumo es frecuente, particularmente en personas jóvenes.
  • Muchos síntomas por los que acuden nuestros pacientes a las diferentes especialidades (cefalea, pérdida de peso, fracturas, violencia, aislamiento, ataques de ansiedad) pueden ser producidos por el consumo de metanfetaminas. 
  • Otros síntomas que podemos observar en nuestros pacientes/familiares/amigos (desgaste o deterioro dental, pérdida de peso, cambios de conducta, cambios del estado de ánimo) podrían estar relacionados con el consumo de metanfetaminas
  • Los cambios en la personalidad, como la irritabilidad, pueden ser signos de alerta. Igualmente, las alteraciones en el sueño, en el apetito o el peso pueden estar relacionadas con el consumo.
  • La ausencia o el fracaso escolar son buenos indicadores de medida del inicio de consumo de sustancias.
  • Cambios perceptibles en las pupilas, particularmente contracción, ojos enrojecidos, congestión nasal, sudoración de manos o irritación nas

TIPS PARA DORMIR BIEN