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Menos consumismo por favor! Que el planeta ya no tiene más

Sabias que ya se extraen y emplean alrededor de un 50% más de recursos naturales que hace 30 años? Una media de 60 mil millones de toneladas de materias primas al año!

El gran consumo está ampliando los impactos del cambio climático, y afecta gravemente a la biodiversidad en el planeta.

Fueron muchos años en donde las grandes marcas (de juguetes, ropa, línea blanca, tecnología, accesorios…) se olvidaron de la calidad y las condiciones de quienes hacen estas “cosas”; porque únicamente importaba el precio y la cantidad. Y el vicio del consumismo consumió de forma impresionante muchos, muchos recursos naturales al tiempo que contaminaba aire, tierra y agua de forma insensible e incansable.

Pero hay un límite y estamos llegando a el. La industria, la fabricación, los productos, su empaque, logística, todo ha acabado con miles y miles de especies, tierras, comunidades y biodiversidad. A este paso necesitaremos tres planetas para abastecer el ritmo actual de consumo.

Como mínimo , cada persona compra un 60% de artículos de vestir más que hace 15 años y los conserva la mitad de tiempo,generando un grave problema de uso de materias primas y de generación de residuos. El uso medio de una bolsa de plástico es de 15 minutos mientras que tarda cientos de años en degradarse y así pasa con casi todos los productos de un solo uso, como las bolsas, las botellas, los popotes, las botellas, las latas…

Las ciudades tienen un impacto enorme en la demanda energética, que supone entre el 60 y el 80% de la energía global consumida y casi el mismo porcentaje de emisiones de CO2. Y si hablamos del consumo de alimentos, nos encontramos que son ya más las personas obesas y con sobrepeso (casi 2.000 millones) en el planeta que aquellas que pasan hambre (más de 800 millones).

Enonomia Circular, en el hogar y fuera de casa

Tenemos que bajar los ritmos frenéticos, reconectar con el origen del producto y primar la calidad frente a la cantidad. El mundo necesita cambiar su modelo de consumo y la economía en la que este se basa. Es el momento en que las personas tomemos el control y decidamos qué planeta queremos. Promover y aplicar la economía circular, es una buena opción.

Y se puede conseguir, con cambios pequeños que tienen grandes impactos. Respetar el entorno en el que vivimos, convertir las ciudades en sitios para las personas, fomentando una relación entre quien consume y quien produce, comprando ecológico, local y sostenible, reduciendo nuestro consumo de algunos alimentos como la carne, intercambiando cosas, reparandolas, cambiándolas, prestándolas, modificándolas… Cosas tan sencillas, como volver a ir a un zapatero, crear báncos de prestamo de herramientas, aumentar la reparabilidad de los electrónicos, hacer ropa ética y duradera, en definitiva, aprender a usar tus manos y a hablar con el vecino.

Si ya eres toso un NeoPolitan… Felicidades! 🙂 eres parte del movimiento por la acción climática,