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Reducir los desechos alimenticios beneficia a las personas y al medio ambiente.

desperdicio de comidaDesde Australia a Afganistán, una nueva investigación señala a las acciones sencillas y de bajo costo como portadoras de grandes beneficios para el desarrollo, el medio ambiente y los medios de vida.

Una de cada cuatro calorías producidas en el sistema agrícola global se pierde o desecha. Esto supone un serio desafío para la capacidad del planeta de reducir el hambre y lograr los alimentos necesarios para la población global en aumento.

Así lo destaca un nuevo estudio publicado durante el Día Mundial del Medio Ambiente (DMMA), que este año tiene por lema “Piensa.Aliméntate.Ahorra – Reduce tu huella alimentaria”. El nuevo trabajo, Reduciendo las pérdidas y desechos alimenticios, señala que más de la mitad de la comida que se pierde y se desperdicia en Europa, Estados Unidos, Canadá y Australia ocurre a niveles de consumo. Por contra, en los países en vías de desarrollo, dos tercios de lo que se pierde o se desecha tiene lugar durante el cultivo y almacenamiento.

Reduciendo las pérdidas y desechos alimenticios, está elaborado por el Instituto de Recursos Mundiales (WRI), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y está basado en las investigaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El texto propone una serie de recomendaciones incluyendo el desarrollo de un “protocolo de pérdida y desecho de alimentos”- un estándar global que serviría para medir, controlar y elaborar informes sobre la pérdida y desecho de alimentos. Si sólo es posible gestionar aquello que se mide, entonces dicho protocolo puede suponer un gran paso adelante en la ayuda a los gobiernos y compañías para apoyar sus esfuerzos contra las pérdidas y desechos.

Según este estudio, dado a conocer hoy en Mongolia, anfitrión del DMMA 2013, el mundo necesitará alrededor de un 60 por ciento más de calorías en 2050 que en 2006 si la demanda global continúa como hasta ahora. Reduciendo a la mitad las actuales tasas de pérdidas y desechos de alimentos, dicen los autores, esa producción podría disminuir hasta un quinto. Esto supondría también un gran ahorro en el uso de agua, energía, pesticidas, fertilizantes y sería un impulso al sistema alimentario global.

“Además de todos los beneficios medio ambientales, reducir las pérdidas y desechos ahorrará dinero a los individuos y las compañías”, afirmó Craig Hanson, director del Programa de Personas y Ecosistemas del Instituto de Recursos Mundiales y coautor del estudio. “El mundo necesita soluciones urgentes para alimentar a su creciente población y reducir las pérdidas y desechos puede ser un gran avance hacia un futuro alimentario sostenible”.

“Resulta sorprendente el hecho de que en el siglo XXI cerca del 25% de todas las calorías unidas al cultivo y producción de alimentos se pierden o desechan entre el campo y el plato – alimentos que podrían nutrir a millones de personas y que han necesitado energía, agua, suelos en un mundo con problemas de escasez de recursos naturales y medio ambientales, incluyendo el cambio climático”, expresó Achim Steiner, Subsecretario General de Naciones Unidas y Director Ejecutivo de PNUMA.

“El desafío del sistema alimentario es la semilla para lograr un futuro más sostenible y cooperativo en el modo de lograr soluciones uniendo a las generaciones actuales y a las del futuro. Las recomendaciones aportadas por este estudio proveen soluciones nacionales y regionales que servirán para la puesta en práctica de políticas inteligentes basadas en conocimientos tradicionales, la ciencia moderna y el sentido común”, añadió.

“Todos, desde los agricultores hasta las compañías de alimentación, pasando por las empresas de transporte y envasado, hoteles, restaurantes y hogares, juegan un papel fundamental y haciéndolo contribuyen a cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio eliminando las desigualdades entre los países pobres y ricos y sentando las bases para un camino sostenible para billones de personas”, explicó Steiner.

Desde los bancos de alimentos en Australia, hasta el uso de silos para depositar el grano en Afganistán, el estudio del Instituto de Recursos Mundiales y PNUMA muestra soluciones simples y de bajo costo que actualmente ya suponen beneficios económicos y medio ambientales para muchas comunidades en todo el mundo. El uso de éstas y su expansión entre la población podría reducir significativamente los 1,3 billones de toneladas de alimentos que se pierden o se tiran en todo el mundo cada año y suponer un gran paso adelante en la gestión eficiente de recursos.

El informe muestra, por ejemplo, que el agua usada para producir alimentos que se pierden o desperdician podría llenar 70 millones de piscinas olímpicas, mientras que la cantidad de grano usado para producir alimentos que luego se desechan alcanza el tamaño de México. Cada año se usan cerca de 28 millones de toneladas de fertilizante para cultivar esos alimentos que luego se pierden o desperdician. Esta situación está unido al crecimiento de las zonas costeras “muertas” en todo el mundo y al cambio climático.

Un análisis específico coordinado por FAO que se publicará pronto indica que si la comida que se pierde o desecha fuera un país, sería el tercer mayor emisor de gases con efecto invernadero después de Estados Unidos y China.

El informe incluye el estudio de casos prácticos como:

Estados Unidos: Algunas universidades han optado por eliminar las bandejas en la cafetería o por cobrar por peso como medidas para reducir los alimentos desperdiciados cada día. Una universidad descubrió que después de dejar de usar las bandejas se tiraron 13 toneladas métricas menos de comida que en años anteriores ahorrando más de 100.000 litros de agua al año y 79.000 dólares al año.

Afganistán: La falta de adecuados medios de almacenamiento puede provocar pérdidas en los granjeros de los países en vías de desarrollo. Un proyecto de FAO en el país aportó 18.000 depósitos de metal a hogares rurales. Estos depósitos incrementaron los ingresos como consecuencia del descenso de la pérdida de alimentos, que pasó de un 20-15% a un 2%-1% al año.

Sri Lanka: La introducción de envases de plástico para reemplazar a las bolsas y sacos que anteriormente habían sido empleados para transportar alimentos redujo la pérdida de verduras por peso de un 30 a un 5%. Un proyecto similar en Filipinas aumentó el valor de un kilo de fruta y verduras un 16%.

Australia: La organización sin ánimo de lucro SecondBite recoge alimentos de granjeros, minoristas y otros donantes y las reparte entre grupos de personas necesitadas. El pasado año SecondBite reutilizó 3000 toneladas de alimentos frescos que de otra forma hubieran sido desperdiciados.

Nigeria: El zeer, un sistema de evaporación y enfriamiento desarrollado por un profesor en el país africano puede preservar frutas y verduras sin necesidad de refrigeración. Cuesta menos de 2 dólares y puede mantener hasta 12 kg de producción. Los tomates y otros vegetales que suelen durar 2 días sin almacenaje pueden durar hasta 20 en un zeer.

El trabajo incluye una serie de recomendaciones como:

– El desarrollo de un estándar global de medida y control de pérdidas y desechos de alimentos desarrollado por el sector privado y los gobiernos;

– Fijar unos objetivos globales, nacionales y corporativos de reducción de la pérdidas y desechos de alimentos de hasta un 50%;

– Doblar la inversión en los países en vías de desarrollo para reducir las pérdidas;

– Establecer agencias y organizaciones en países desarrollados encargadas de reducir los desechos alimenticios.

PNUMA junto a FAO y WRAP está desarrollando un kit de herramientas para la prevención y reducción de los desechos junto a expertos, supermercados, gobiernos y otros socios. La iniciativa apoyará a los organismos públicos, compañías y ciudades a gestionar mejor sus niveles de desechos, localizar aquellas áreas de las empresas y comunidades donde se desperdicia comida sin necesidad y detectar estrategias para reducir este gasto. El kit estará disponible antes de finales de 2013 y pretende marcar el comienzo hacia la transición de un mundo sin desperdicios.

Día Mundial del Medio Ambiente

La agenda del Día Mundial del Medio Ambiente (5 de junio) en Mongolia, país anfitrión, incluyó reuniones para compartir conocimientos índigenas tradicionales de preservar alimentos en remotas áreas rurales así como conferencias en la capital, Ulaabaantar.

Los eventos en el país asiático mostraron la existencia de técnicas antiguas empleadas durante siglos para preservar alimentos y evitar los desechos.

En el pasado, los tradicionales caballeros mongoles confiaban en los ´borts´ para alimentarse durante largas travesías. Estos consisten en ternera concentrada equivalente a las proteínas de una vaca entera condensada y reducida al tamaño de un puño. Este método de preservar alimentos equivalía a un almuerzo completo de varios filetes de carne cuando se servía en agua caliente a modo de sopa.

En la recta final del Día Mundial del Medio Ambiente, usuarios de internet enviaron sus métodos tradicionales de preservar alimentos a través de la página de Facebook de PNUMA. Estos incluyeron los chuños, procedentes de Sudamérica, y que consisten en exponer un tipo de patata al frío de la noche y al calor del sol durante cinco días. Los chuños pueden durar durante meses e incluso años

En toda Mongolia miles de personas están participando en las actividades del Día Mundial del Medio Ambiente que subrayan la necesidad de consumir y producir alimentos de forma sostenible.

En Bosnia y Herzegovina, Sarajevo, acogerá a expertos medio ambientales para concienciar a los ciudadanos del desecho de alimentos y su impacto medio ambiental.

En China, la Conferencia de Estudiantes Internacional de Shangai sobre Desarrollo y Sostenibilidad contará con cientos de estudiantes para debatir sobre “Alimentación, Salud y Desarrollo Sostenible”.

La oficina regional de Ginebra puso en marcha un concurso llamado “Love Your Leftovers” donde los participantes podían enviar las recetas que emplean para dejar vacío su frigorífico. La competición contará con el veredicto del famoso chef del Cafe de la Paix en París.

Nota al editor

La nueva investigación Reduciendo las pérdidas y desechos alimenticios está disponible en  www.wri.org y www.unep.org

También es posible descargarla aquí:

http://wri.org/publication/reducing-food-loss-and-waste

http://pdf.wri.org/reducing_food_loss_and_waste.pdf

http://www.worldresourcesreport.org/

Piensa.Aliméntate.Ahorra. Reduce tu huella alimentaria

La campaña cuenta con el apoyo de organizaciones como WRAP, Feeding the 5000 y otros socios, incluyendo gobiernos nacionales, que poseen gran experiencia en la puesta en marcha de prácticas anti desechos. Pretende acelerar la acción y aportrar una visión global y un portal de información donde compartir las muchas y diversas iniciativas que actualmente se desarrollan en todo el mundo. Visite www.thinkeatsave.org/es/