Moda Sostenible … y eso ¿De qué va?

Pasa la nota:

La sustentabilidad en la Industria de la Moda

Para el Ethical Fashion Forum promotor de la Moda Sostenible, “La sustentabilidad se trata de balancear necesidades diferentes e incluso contrarias con la consciencia de los problemas medioambientales y sociales que enfrentamos como sociedad”. Dado lo anterior, la sustentabilidad es un concepto que toca a todas las industrias, y la moda claramente no es la excepción. Así, el mismo organismo ha definido la moda sustentable como aquella que maximiza los beneficios de las personas y minimiza el impacto en el medio ambiente.

La sustentabilidad y moda sostenible busca abarcar tres frentes que van juntos: bienestar social, medioambiental y viabilidad económica, ofreciendo una visión holística que involucra diseño, recursos materiales, naturales, energéticos y humanos, modelos de negocio, ciclos productivos y de vida de una prenda, el impacto de su producción y condiciones laborales.

En definitiva, la sustentabilidad plantea un desafío que involucra a toda la cadena de producción, desde la elección de materiales, las condiciones laborales y el impacto de los materiales, el diseño de una prenda, los accesorios a utilizar en ésta, su packaging y distribución, el modelo de negocios de una marca, así como rol el consumidor, el cual se vuelve un agente activo por medio de la pregunta “¿dónde, quién y en qué condiciones se hizo mi ropa?”, reflexionando sobre sus decisiones de compra y el cuidado posterior de sus prenda.

Tal como mencionamos al inicio de este artículo, la industria de la moda es la segunda más contaminante después de la petrolera y responsable del 10% de las emisiones de carbono a nivel mundial, una cifra conocida por algunos, pero desconocida por muchos otros. Y aunque imaginarse el impacto de una industria tan grande como es la moda e indumentaria nos podría llevar a la parálisis y a pensar “y yo qué puedo hacer frente a esto” es precisamente ahí donde el desafío empieza. El camino no es fácil, pero creemos que con una actitud activa, positiva y resiliente es posible iniciar un cambio. Informarnos, comunicarnos, preguntarnos y decidir seguir haciéndolo es solo el principio y no estás sola en este camino.