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Cómo podemos exigir un mejor transporte, PERO no hacemos nada colectivamente

Todos los días miles de personas en el mundo, usamos el transporte público o particular para trasladarnos a nuestros destinos. Si nos enfocamos en nuestra comunidad, sucede lo mismo. Todos debemos ir casi diario al trabaj, a la escuela, a comprar cosas o al médico, etc…

Sin excepción, todas las personas debemos movernos de un punto a otro, En México, como en otros países en desarrollo… se sufre de un transporte público todavía mediocre.

Tomando como ejemplo Monterrey, que presume ser la “Gran Ciudad” de México y es cuna de grandes empresarios y de la zona más rica de México… NO CUENTA con un transporte digno para sus ciudadanos, pero SI CUENTA con las tarifas más altas para los usuarios de todo el país.

Modelos de camiones en pésimas condiciones, rutas inseguras y con cero atención a cliente, emisores de importantes cantidades de contaminantes,

El transporte debe ser un servicio medular, que une a la comunidad con los servicios a través de un alto sentido de sustentabilidad, seguridad y atención. Pero la infraestructura e ideología sobre la que recae el sistema de transporte urbano parece tener una carencia grave de igualdad, previsión y eficiencia, que se traduce en un desmedido parque vehicular (en incremento) que reclama más y más calles y avenidas; aumentos alarmantes en los índices de contaminación con afectaciones incontrovertiblemente graves a nuestra salud y, la progresiva deshumanización de la convivencia social diaria en nuestras comunidades.

Somos la generación pasiva. Que calla y no reclama

Vergúenza! Porque para los desfiles y eventos masivos organizados por la alcaldía responsable de ofrecer mejoras urbanas… ahí estamos todos en primera fila. Pero para reclamar y exigir mejor transporte, mejores calles, más infraestructura y cuentas, ahí no nos juntamos colectivamente.

Somos la generación que está heredando estos y más problemas a raíz de una mala planeación de la red y servicios del transporte público y particular que se observa día a día tanto en las calles como al interior del sistema de trasporte público. ¡Qué verguenza! Ser pasivos y vivir en el mugrero que aceptamos sin reclamos.

Voy a decir verdades amargas, pero nada expresaré a usted que no sea cierto, justo y honradamente dicho.

Emiliano Zapata

Industrias como la automotriz —con sus inmensas ganancias— han hecho todo para convencernos de que su desarrollo (tan provechoso económicamente para sus accionistas) nos favorece a todos y todas, pero la verdad es que su “desarrollo” ha puesto al límite nuestro medio ambiente y nuestra salud. Sus razonamientos disfrazan falsedades evidentes con promesas de progreso social y desarrollo económico. “Si gana la industria automotriz, se generan empleos y ganamos todos” es la premisa que han repetido constantemente y la cual, incluso, ha sido respaldada por la gente en el poder: nada más alejado de la realidad. Algunas grandes agencias ya obstruyen el paso vehicular y no se preocuparon por desarrollar su nave con arquitectura ecológica o proyecto sustentable.

Junto a esta idea de falso progreso también parece existir una absurda idiosincrasia que permea la “necesidad” de tener un auto, dadas las precarias, ineficientes e incluso humillantes condiciones del transporte público actual, bajo ideas como: “sólo si cuentas con un auto estarás a salvo” o “tener un buen coche es sinónimo de éxito”.

Así, estas circunstancias han contribuido en un progresivo secuestro del espacio público, significando empeñar nuestra salud a cambio de ciudades llenas de coches y contaminación, han ayudado a poner fecha de caducidad a nuestro planeta que se enfrenta al calentamiento global y, por ello mismo, son también la razón urgente de actuar cuanto antes y poner fin al latifundio moderno del automóvil.

La ciudad ideal. Como Estados Unidos lo sabe hacer.

Actualmente en México la mayoría de la población vive en o alrededor de las ciudades. La calle y la organización del espacio público es un reflejo de cómo funciona nuestra sociedad.

Una ciudad igualitaria debería ofrecer condiciones de traslado seguras y eficientes sin que el medio de transporte que usemos nos diferencie. Sin embargo, esto no sucede en nuestro país y, por el contrario, vivimos en permanentemente disputa por habitar y transitar el espacio público. Priorizar el uso del auto —lo cual ha sido la directriz de todos los gobiernos hasta ahora— ha generado una idea en el imaginario social de que este medio requiere ir rápido y sin obstáculos.

Vivimos en ciudades sucias, injustas y desiguales. Donde el gobierno saborea y se come a grandes tajadas el presupuesto para uso personal, sin inversión de impacto en la ciudad.

@SalasLety

Somos irrelevantes cuando pedimos cambios y se nos ignora, eso nos obliga a luchar ferozmente por una supervivencia física en medio de una constante angustia de trasladarnos en una red latente de inseguridad personal que se extiende en nuestros círculos cercanos cuando vemos a seres queridos marcharse de casa con el temor de que algo les pueda ocurrir en su camino y a la par oír a los políticos pregonar elocuentemente mejoras en el transporte público, cuando en realidad se favorece a toda costa el uso del auto.

Revolución por la Movilidad

Hoy en México nos divide una segregación no escrita pero validada mediante las decisiones injustas de los gobiernos, en las que el uso del espacio público se ha puesto a la venta del mejor postor. Esta situación no es normal, por eso buscamos revolucionar las ciudades a este respecto, entendiendo que una revolución genera un cambio radical a partir de enfocar todos nuestros esfuerzos en remediar la humillante condición en que nos trasladamos la mayoría de las personas.

En esta revolución nuestra lucha es a través de la no-violencia, a través del poder que tenemos para organizarnos como una mayoría que puede influir en la transformación de nuestras ciudades. Esta Revolución por la Movilidad, debe ser genuina porque nace de la misma matriz que engendra los grandes cambios sociales: la que busca poner fin a situaciones insoportables que acentúan la desigualdad y la injusticia.

Organización masiva

Cuándo llegará el día en que podamos agruparnos, nos organizarnos y construir iniciativas locales en pro de la igualdad en el uso del espacio público, formar grupos en nuestras colonias, en nuestros barrios para gestionar y presionar como nunca por la implementación de un transporte público integral y de primera calidad que deje de lado la aspiración o necesidad de adquirir un auto.

Cuando podemos empezas a trabaja para lograr alternativas de transportes no contaminantes como el uso de la bicicleta y un transporte público de cero emisiones. Con infraestructura vial y camiones con plataforma segura, sustentable y eficiente.

Y para rematar: Un cielo gris es lo que diariamente vemos

Ahora resulta que es normal estar al tanto de la calidad del aire. Y cuando pasan días con mala calidad … ¿Qué hacemos? , Nada! Porque ya es normal. Cuando no debería ser normal.

La contaminación en las ciudades no es normal y tampoco es normal respirar y morir lentamente. Esto es una injusticia ante la que también debemos abrir los ojos y alzar la voz para que se detenga. Tenemos que romper esa normalización que nos ha llevado a adaptarnos y ser complacientes con esta precariedad. Esa densa y casi permanente nube tóxica que cubre nuestras ciudades se ha convertido en un asesino silencioso al que debemos vencer.

Monóxido de carbono, ozono, partículas finas, son algunas de las sustancias que respiramos todos los días. Monterrey es la ciudad más contaminada de México y de Latinoamérica. ¡Qué vergüenza!

Esos contaminantes se originan principalmente por la quema de combustibles fósiles como la gasolina que alimenta los ríos de autos que se extienden en las grandes avenidas de nuestras ciudades; parques vehiculares que han alcanzado cifras de millones de coches en circulación a diario

Actualmente las normas mexicanas que regulan los límites de la contaminación en el aire no protegen nuestra salud por estar muy lejos de los parámetros que propone para ello la Organización Mundial de la Salud (OMS)4 . Si las normas mexicanas permiten tanta contaminación en el aire, entonces resulta evidente la urgencia para cambiarlas5 . Por ello buscamos que el gobierno actualice dichas normas con índices más protectores para nuestra salud y vele su cumplimiento con rigor pues, hoy día, está confirmado que estos instrumentos legales no se respetan y en consecuencia respiramos un aire altamente contaminado.

¿Sabías que el Estado en sus tres niveles de gobierno viola de manera sistemática y continua nuestros derechos a un medio ambiente sano y a la salud . Las recomendaciones para atender el problema fueron claras: mejorar, modernizar y ampliar la red de transporte público con camiones accesibles y no contaminantes, además de implementar redes seguras de carriles para ciclistas.

A pesar de que la Federación, los estados y municipios debían aceptar y cumplir con urgencia estas medidas, poco han hecho para lograr avances significativos y han puesto nuestros derechos a la salud y a vivir en un medio ambiente sano por debajo de los intereses del sistema injusto que nos tiene cautivos.

Los modelos de vida y de ciudad que se nos han impuesto en pos de una falsa modernidad y desarrollo son insostenibles en toda la extensión de la palabra. Nos hacen enfermar de asma, de infecciones respiratorias agudas, nuestros hijos e hijas nacen con bajo peso: morimos poco a poco de enfermedades cardiorespiratorias en todo el país.7 Mientras no haya acciones transformadoras de esta realidad, el presidente de la República, los gobernadores y los alcaldes —que supuestamente nos representan— continuarán cargando sobre sus hombros la responsabilidad de las casi 20 mil muertes que cada año ocurren en el país por enfermedades relacionadas con la contaminación del aire.

Hace años que escuchamos la palabra “espera”; suena en nuestros oídos con penetrante familiaridad. Ese “espera” ha significado casi siempre “nunca”. Es por esto que debemos bordar en nuestros estandartes la reveladora palabra AHORA. Desde todos los sectores hagamos un trabajo decidido que nos lleve a un futuro de cero emisiones, igualitario, con soluciones absolutas e inmediatas en este país, ahora.

No podemos salvar el mundo jugando con las mismas reglas, porque las reglas tienen que ser cambiadas. Todo tiene que cambiar, y eso tiene que comenzar HOY

@Greta Thunberg

El transporte ideal

Imagina que estamos en 2030 y ya estás listo para dirigirte a tu destino. Y tienes diferentes opciones de movilidad (dependiendo de tu estado de ánimo, el clima o estilod e vida) … Cuentas con la opción segura de trasladarte en bicicleta, patineta, autobus ecológico, carretera rápida con carril para el car-pooling o en colectivo compartido.

Si desides tomar el autobus ecológico, notarás un letrero que dice “Este electrobús es impulsado por fuentes de energía renovable”. Miras por la ventana esa avenida llena de árboles que tanto te gusta, PARTE I I LA ACCIÓN mientras la unidad se desplaza ágilmente por su carril confinado. Te cuesta creer que 11 años atrás (en el 2019) ese mismo lugar era sólo asfalto y estaba saturado de auto.

Volteas hacia la ciclovía de la orilla por donde ruedan tranquilamente cientos de ciclistas que aún tienen tiempo para pedalear con calma a sus destinos bajo el cielo azul y respirando un aire fresco y limpio. Una pareja de ciclistas parece tener una alegre conversación mientras pedalean y ríen. Te acercas rápidamente a tu destino porque la ciudad se ha hecho más compacta en los últimos años y los traslados son más cortos.

Es medio día y tienes que atender una reunión en el centro de la ciudad. Entonces, nuevamente, te diriges al electrobús y un par de estaciones después transbordas al tren ligero. Ya no tienes que pagar un costo adicional porque todo el transporte público de la ciudad está integrado y la totalidad de un viaje se cubre con un solo boleto, sin importar cuál sea tu destino. Después de unos minutos entras en la eco-zona de la ciudad. Por la calle que transitas, el tren ligero comparte la vía únicamente con peatones y ciclistas. El ruido de los autos desaparece por completo porque es un espacio libre de ellos, la calle se ve amplia y cómoda. Bajas del tren ligero y te desplazas caminando tranquilamente al edificio donde será tu reunión.

Por la tarde vuelves a tu casa usando el transporte público. Cuando llegas a tu estación destino te das cuenta que el pronóstico del clima no fue muy preciso porque ahora llueve intensamente. Decides llamar un electro-bici-taxi desde una app en tu celular para recorrer el último tramo de tu viaje hasta llegar a tu hogar.

Así, durante el día tuviste distintas alternativas de movilidad a tu alcance que van de la micromovilidad al transporte público masivo y la movilidad activa: caminaste y utilizaste la bicicleta de forma segura, usaste un transporte público con condiciones de plena accesibilidad y seguridad que permite condiciones de intermodalidad; recorriste varios puntos de la ciudad utilizando una red integrada de distintos corredores estructurados y profesionalizados de transporte que ofrecen un servicio eficiente y de alta calidad. Tuviste un día con una movilidad de cero emisiones. Esta es la visión de ciudad en la que queremos y necesitamos vivir.

¿Lucharías por la dignidad, salud y el futuro de nuestros niños?

La Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla, Toluca, Querétaro y Pachuca son las 7 zonas metropolitanas más contaminadas de México por el sector del autotransporte. Sus gobiernos estatales y los municipios que las integran tienen la responsabilidad de mitigar la mala calidad del aire y el cambio climático a través de acciones en las que la movilidad juega un papel decisivo. La transformación de la realidad urbana en estos lugares también es clave para marcar un nuevo paradigma y liderazgo que abra el camino hacia un futuro de cero emisiones replicable en el resto de las ciudades mexicanas.

A través de la movilidad urbana es posible lograr la equidad y sustentabilidad en las ciudades si se emprenden las medidas adecuadas. Desincentivar el uso del automóvil es una acción urgente para democratizar el espacio público y hacer ciudades más equitativas. Una ciudad equitativa prioriza a las personas: peatones, ciclistas y a quienes usan el transporte público. La equidad implica también que cada persona se responsabilice de los costos ambientales y sociales que implica el uso de su vehículo.

Querido Funcionario (Gobernador, Alcalde, Secretario) Favor de Apuntar el Cómo implementar la Movilidad Sustentable

Reordenar rutas de transporte público

Generar un reordenamiento de rutas que permita tener una cobertura total en la ciudad para log

Reorganizar en transporte público en corredores estructurados

Formar corredores en un sistema BRT (Bus Rapid Transit) con carril exclusivo para reducir el número de camiones en circulación que ofrecen un servicio disperso y sin estructura, lo cual disminuye considerablemente las emisiones contaminantes y gases de efecto invernadero.

Renovar unidades vehiculares con unidades cero emisiones

Implementar un programa de sustitución de unidades vehiculares obsoletas por unidades con tecnología cero emisiones, así como la chatarrización de los vehículos sustituidos.

Consolidar un Sistema Integrado de Servicio Público

Consolidar una red más amplia de transporte que integre y articule las distintas opciones de movilidad desde sus ámbitos infraestructurales, logísticos, tarifarios y de información a las personas usuarias para facilitar la forma en que accedemos a nuestros destinos.

Debe garantizarnos que mejorará estos puntos: a) accesbilidad b) seguridad

Transformar avenidas principales en calles completas

Transformar las calles tradicionales a calles completas para beneficiar a más del 80% de la población que utiliza modos de transporte público y no motorizado. Las calles completas son la forma de democratizar el espacio público, incrementan la seguridad, permiten realizar traslados más rápidos y garantizar la accesibilidad de peatones, ciclistas, usuarios de transporte público y conductores sin importar su capacidad para moverse. Se plantean las siguientes acciones: a) Ampliación y mejoramiento de banquetas b) Construcción de infraestructura ciclista c) Confinamiento o semiconfinamiento de un carril para transporte público d) Adecuaciones geométricas, obras viales menores y señalización en intersecciones conflictivas

Crear centros de transferencia modal

Favorecer la intermodalidad mediante la creación o mejora de centros de transferencia con estacionamiento para bicicletas en las estaciones del transporte público

Aumentar infraestructura ciclista

Construir redes ciclistas regionales sobre vialidades primarias para convertir los corredores de transporte estructurado en calles completas. Identificar intersecciones peligrosas, realizar intervenciones urbanas, programas de señalización, crear pasos seguros para peatones y ciclistas que permitan reducir la accidentabilidad de la zona y mejorar el flujo vehicular.

Ampliar, mejorar y construir banquetas que fomentan la caminabilidad

Ejecutar un proyecto de intervención para fomentar los desplazamientos a pie como un modo de transporte seguro, ya que el crecimiento irregular de las ciudades y la práctica generalizada de no considerar las banquetas como espacio público para el desplazamiento seguro y eficiente de la población, se traduce en la ausencia de infraestructura peatonal o, en caso de existir, es frecuente que presente problemas de deterioro e invasión.

Peatonalizar calles en centros históricos

Orientar la peatonalización de algunas calles en los centros históricos de los municipios. La peatonalización de las calles incide en la disminución de viajes realizados en automóvil, promueve una movilidad sustentable, reduce el número de accidentes en las zonas más concurridas, fomenta el dinamismo económico, disminuye los actos delictivos y, sobre todo, genera la apropiación ciudadana del espacio.