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Cómo dejar de usar bolsas de plástico y otros contaminantes

El dejar de usar bolsas de plástico implica adoptar una responsabilidad con el planeta y ser conscientes que el plástico contamina mucho

Lala responsabilidad social

Hagamos números y seamos responsables . Si un pedazo de plástico tarda entre 100 y 400 años en biodegradarse, ¿Te imaginas la repercusión ambiental que se daría, si seguimos siendo un país que usa hasta 3 mil millones de bolsas de plástico, anualmente? Es importante dejar de usar bolsas de plástico.

¿Cómo dejar de usar bolsas de plástico?

El problema con el plástico, además de estar elaborado de polietileno y otros elementos contaminantes, es que nosotros la hemos hecho parte nuestra vida cotidiana, de una manera innecesaria.

Porqué se recomienda dejar de usar bolsas de plástico? Además de que son altamente contaminantes para el ecosistema ya que duran muchos años en las superficies, el polietileno tarda siglos en desintegrarse, y lo peor es que a medida que pasa el tiempo se va separando en diminutas y peligrosas partículas que están destruyendo silenciosamente al medio ambiente.

El material con el que están hechas las bolsas es de un plástico blando que, a diferencia del rígido que se usa en las botellas y otros productos, es muy ligero y puede enredarse en las maquinarias de las plantas de reciclaje. Por esta razón, las bolsas deben ir en otros contenedores dirigidos a los centros verdes o plantas que cuenten con el personal que se dedique a recibirlas y separarlas manualmente.

Las bolsas de plástico forman parte de ese triste 80% de basura plástica que está cubriendo las aguas. De ahí la afirmación basada en estudios de que “en el 2050 habrá más plástico, que peces en el mar”. En pocas palabras, aunque se pueden reciclar, el proceso no solo es más complicado, sino que la gente debe educarse en cómo, dónde, y por qué hacerlo.

Por cierto, si comes pescado, es importante que sepas que puede venir con un poco de plástico TÓXICO adentro. Sí, ese mismo plástico cubierto de algas y bacterias que se comen los peces y otros animalitos marinos, termina en muchos casos en nuestros platos… y claro, esto no significa nada bueno para nuestra salud.