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Los rarámuris ganan maratones, porque se les hacen muy cortos!

En el pueblo de Rejogochi es fácil contar a los habitantes, pero muy difícil medir el talento de cada uno de ellos. La mayoría se dedican al campo, pero otros, quizá los más decididos, se levantan desde muy temprano a caminar por los cerros que rodean a esta pequeña ciudad del estado mexicano de Chihuahua.

En esta gran familia de casi 270 personas, en su mayoría rarámuris, se encuentran Lorena y Mario Ramírez, dos hermanos de 22 y 26 años de edad respectivamente. Inquietos y con mucha fortaleza, los hermanos Ramírez han decidido que quieren ser ultramaratonistas y representar a Rejogochi.

En ese poblado chihuahuense, la señal telefónica es mala e Internet es muy lento. Mario, quien aceptó una entrevista con RT en Español, afirma del otro lado de la línea que en su pueblo “hay que buscar la manera de salir adelante, porque aquí en la sierra la vida es muy difícil, no hay mucha comida y los servicios son malos”.

La mayoría de las personas en Rejogochi habla rarámuri, pocos hablan el español.

Los rarámuris también conocidos como tarahumaras, son uno de los pueblos que más sigilosos se han mantenido, evitando el contacto con los chabochi, así es como llaman a los que no pertenecen a la comunidad, esa palabra significa aquellos que causan problemas, y por el contrario, rarámuris significa aquellos que huyen de los problemas.

Historia de los rarámuris en Las Olimpiadas

En 1928, dos corredores tarahumaras representaron a México en el maratón de las Olimpiadas de Ámsterdam participaron , pero para sorpresa de los mexicanos no solo no ganaron, sino que quedaron en los lugares 32 y 35 porque correr rápido no es lo suyo, sino la resistencia, por eso al llegar a la meta exclamaron que había sido ¡Muy corto!

Desde que son niños aprenden a desplazarse a pie, llegando a todos lados caminando o corriendo, para ellos es un medio de sobrevivencia, incluso algunos pequeños llegan a caminar varias horas para ir a la escuela o al pueblo o simplemente ayudando a cargar a los hermanos más pequeños.

El siguiente intento por llevarlos a competir en una justa olímpica fue en el año de 1968, en las Olimpiadas que se llevaron a cabo en nuestro país y que estaban un poco empañadas por los acontecimientos del 2 de octubre en los cuales se reprimía una protesta estudiantil. Sin embargo, los rarámuris nuevamente no hicieron un buen papel, y desde entonces no han vuelto a participar en unos juegos olímpicos.

Ultra Maratones

El hecho de vivir en el cañón y de tener que correr hacia cualquier sitio por las distancias que hay entre los poblados es lo que ha logrado, junto con la alimentación, que nuestros compatriotas los rarámuris ganen maratones y ultramaratones tanto en México como en el extranjero.

En 1993 y 1994 un equipo de rarámuris corrió el ultra maratón de Leadville, que consta de 100 millas (unos 160 kilómetros) también en 1997 corrieron el Ángeles Crest Trail, en esas competencias, los rarámuris ganan con singular alegría, de hecho entre 1992 y 1998 unos 35 corredores participaron en 8 ultramaratones en los Estados Unidos, 85% de ellos terminaron las carreras, la mayoría lo hicieron en las primeras 100 posiciones, ganaron 4 y ostentan dos récords el de la persona más joven y de más edad en haber ganado la carrera.

En contraste con otros corredores que entrenan durante todo el año, hacen estiramientos antes de empezar, conservan medidamente su ritmo y saben cuándo acelerar y cuando ahorrar fuerzas, los rarámuris simplemente parecen desplazarse como si flotaran sobre el asfalto, pero eso sí, sus pies van protegidos solamente por los huaraches que calzan en la sierra, una suela de llanta o caucho amarrada con una larga tira de cuero que va desde el pie hasta la pantorilla.

El hecho de vivir en el cañón y de tener que correr hacia cualquier sitio por las distancias que hay entre los poblados es lo que ha logrado, junto con la alimentación, que nuestros compatriotas los rarámuris ganen maratones y ultramaratones tanto en México como en el extranjero.

En 1993 y 1994 un equipo de rarámuris corrió el ultra maratón de Leadville, que consta de 100 millas (unos 160 kilómetros) también en 1997 corrieron el Ángeles Crest Trail, en esas competencias, los rarámuris ganan con singular alegría, de hecho entre 1992 y 1998 unos 35 corredores participaron en 8 ultramaratones en los Estados Unidos, 85% de ellos terminaron las carreras, la mayoría lo hicieron en las primeras 100 posiciones, ganaron 4 y ostentan dos récords el de la persona más joven y de más edad en haber ganado la carrera.

En contraste con otros corredores que entrenan durante todo el año, hacen estiramientos antes de empezar, conservan medidamente su ritmo y saben cuándo acelerar y cuando ahorrar fuerzas, los rarámuris simplemente parecen desplazarse como si flotaran sobre el asfalto, pero eso sí, sus pies van protegidos solamente por los huaraches que calzan en la sierra, una suela de llanta o caucho amarrada con una larga tira de cuero que va desde el pie hasta la pantorilla.