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13 millones de toneladas de plástico son vertidas en los océanos cada año, informe ONU

4 abril 2020

¿Cuánto microplástico hay en el mar?

En su más reciente informe “El Estado de los Plásticos 2018”, ONU Medio Ambiente señaló que, de seguir las cosas como están, la producción de plástico no sólo crecerá, sino que se duplicará en las próximas décadas.

De acuerdo con el organismo, desde los años 50 la producción de plástico ha superado la de cualquier otro material, y la mayoría de los productos que se hacen están diseñados para ser descartados después de un solo uso. Esto ha hecho que los empaques de plástico ahora representen la mitad de los desechos de este material alrededor del mundo. 13 millones de toneladas de plástico son vertidas en los océanos cada año. Si esta tendencia continúa, para 2050 tendremos cerca de 12 mil millones de toneladas de desechos plásticos en los basureros y en la naturaleza.

Las cualidades de este material, barato, ligero y fácil de producir han llevado a que su producción alcance cantidades a las cuales somos incapaces de hacer frente. Solamente una pequeña fracción de los plásticos que son descartados se recicla.

De manera concreta el plástico se ha convertido en el de mayor impacto de contaminación, tiene suma presencia en todos los ámbitos, puesto que se vierte en todos los ecosistemas.

Los pronósticos para 2050 son catastróficos: si en 10 años se calcula que habrá una tonelada de plásticos por cada 3 toneladas de peces, para 2050 se espera que la proporción se invierta: las últimas estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) prevén que hacia mediados de siglo la cantidad de plástico que flota supere al número de peces que nadan.

La presencia de estos productos plásticos afecta a la vida silvestre, principalmente a la marina, ya que recibe en litorales y fondo submarino cantidades enormes de plástico. En las profundidades la degradación es sumamente lenta al no recibir la radiación ultravioleta que participa en ese proceso junto con el oxígeno y el oleaje.

Para las aves marinas y otras criaturas del mar más grandes, como tortugas, delfines y focas, el peligro surge por enredarse en bolsas de plástico y otros desechos, o confundir el plástico con la comida.