Qué es una tormenta de nieve y cómo se forma

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Los seres humanos permanecemos continuamente afectados por las características del entorno en el que nos encontramos, de modo que cuando hace frío nos abrigamos, cuando llueve nos protegemos de las gotas de lluvia bajo un paraguas y cuando hace calor utilizamos ropas más ligeras y protector solar. La diferencia entre unas condiciones meteorológicas y otras depende de varios factores, la zona del planeta en la que nos situemos, su altitud, latitud, la presencia de relieve y la estación o época del año.

Generalmente hacemos frente a estos cambios mediante sistemas de calefacción o aire acondicionado y adaptando nuestra vestimenta a la situación. Sin embargo, condiciones extremas de temperatura o precipitaciones pueden dar lugar a problemas en nuestra salud y ocasionar dificultades para nuestra supervivencia. Esto ocurre por ejemplo en el caso de una tormenta de nieve.

Una tormenta es una agitación de la atmósfera que puede incluir ráfagas, precipitaciones y otro tipo de fenómenos. … Se denomina tormenta de nieve, por lo tanto, a la precipitación de nieve sobre la superficie terrestre que incluye además vientos intensos. La tormenta de nieve también se conoce como nevasca o nevada.

Etapas de la formación de una tormenta de nieve

  • Fase inicial: en la que comienza la formación de nubes grandes de desarrollo y crecimiento en vertical, conocidas como cumulonimbos que almacenan gran cantidad de vapor de agua.
  • Fase de madurez: en la segunda fase se desarrolla en fenómeno en sí, el vapor de agua cae en forma de nieve y se desencadenan fuertes vientos capaces de llegar a la superficie disminuyendo su temperatura.
  • Fase final: en esta última fase la tormenta comienza a disiparse, debido a que las diferencias las diferencias entre las masas de aire se igualan, cesando la precipitación y los vientos.

Dónde se dan las tormentas de nieve

Como hemos dicho anteriormente, la presencia de una u otras condiciones meteorológicas depende de las características del territorio. De este modo, un fenómeno meteorológico puede tener lugar de forma frecuente en algunas zonas, mientras que en otras nunca podrá llegar a producirse.

Las tormentas de nieve, se suelen dar en zonas elevadas de montaña a una temperatura inferior a los 0 grados durante el invierno, aunque de forma ocasional pueden producirse en otras estaciones del año. Algunos países en los que se producen nevadas con frecuencia son Canadá, Estados Unidos, Groenlandia, Noruega, Rusia, Groenlandia, Suecia, Noruega y otros muchos países situados en el hemisferio norte del planeta.

Efectos de las tormentas de nieve

Según su duración e intensidad pueden causar distintos efectos. Mientras que, algunas tormentas apenas duran unas horas, otras pueden durar días provocando considerables efectos negativos para el ser humano, como son problemas en su salud (hipotermia y enfermedades), o daños en el entorno, como el deterioro de servicios básicos (el tendido de la corriente eléctrica o instalaciones de gas natural) y la reducción de las condiciones de visibilidad, cuya peligrosidad se da sobre todo en las carreteras, produciendo accidentes de tráfico.

De hecho, las mayores tormentas de nieve registradas se han producido en Estados Unidos, entre las cuales podemos destacar la ocurrida en 1977 en Nueva York, en la que se llegó a acumular en algunas zonas hasta más de cinco metros de nieve o la nevasca producida en 1967 en California, en la que, en apenas 24 horas, cayó medio metro de nieve provocando unas 76 muertes.