TMEC Tratado de Libre Comercio 2020 Canadá Estados Unidos México

TMEC Tratado de Libre Comercio 2020 Canadá Estados Unidos México

El 1 de julio de 2020, entró en vigor el TMEC Tratado de Libre Comercio 2020, un nuevo Acuerdo Canadá-Estados Unidos-México.

Firmado al margen de la Cumbre de Líderes del G20 en Buenos Aires en noviembre de 2018, los resultados de CUSMA preservan elementos clave de la relación comercial duradera e incorporan disposiciones nuevas y actualizadas que buscan abordar los problemas comerciales del siglo XXI y promover oportunidades para los casi 500 millones de personas que llaman hogar a Norteamérica.

En 1994, Estados Unidos, México y Canadá crearon la región de libre comercio más grande del mundo con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), generando crecimiento económico y ayudando a elevar el nivel de vida de las personas de los tres países miembros. Al fortalecer las normas y procedimientos que rigen el comercio y la inversión, este acuerdo ha demostrado ser una base sólida para construir la prosperidad de Canadá y ha sido un valioso ejemplo de los beneficios de la liberalización comercial para el resto del mundo. El nuevo Acuerdo Canadá-Estados Unidos-México servirá para reforzar los fuertes lazos económicos de Canadá con los Estados Unidos y México.

Leer Tratado de Libre Comercio 2020

En los últimos 23 años, México ha desarrollado vínculos comerciales, productivos y de inversión profundos y complejos con Estados Unidos (EE.UU.) y Canadá. Dichos lazos son un factor clave para la competitividad de las plantas manufactureras y de la industria agroalimentaria de nuestro país y son indispensables también para la eficiencia de las cadenas productivas de EE.UU. y Canadá.

La modernización del TLCAN brinda la oportunidad de ampliar su éxito, enfrentar los desafíos actuales y adecuar nuestro modelo de integración para aprovechar las oportunidades que ofrece la economía del siglo XXI.

Prioridades de México en las negociaciones para la modernización del TLCAN

Fortalecer la competitividad de América del Norte

La competitividad es un concepto dinámico. Lo que hoy hace competitiva a una economía probablemente no sea suficiente para mantenerla así en los próximos años. Por ello, es fundamental desarrollar esquemas que impulsen permanentemente la competitividad regional, considerando los desarrollos tecnológicos, el funcionamiento de las cadenas de valor, la mejora de esquemas logísticos y la facilitación de los intercambios comerciales.

La modernización del TLCAN debe orientarse a fortalecer la competitividad de México como plataforma de producción y exportación; promoviendo una mayor participación de más industrias y empresas del país en las cadenas globales de valor y fortaleciendo la proveeduría regional. Para avanzar en este proceso, es indispensable promover el desarrollo de capacidades en toda la región, a fin de mantener y fortalecer los conocimientos y habilidades que nuestros recursos humanos e industrias requieren para continuar innovando y agregando valor.

Avanzar hacia un comercio regional inclusivo y responsable

En los últimos años, ha crecido la preocupación a nivel mundial por avanzar hacia modelos de crecimiento más inclusivos y sostenibles. La modernización del TLCAN constituye una oportunidad para promover un piso parejo para que más emprendedores y más Pymes se incorporen competitivamente al comercio internacional y para incluir disposiciones en materia laboral, de medio ambiente y género.

Aprovechar las oportunidades de la economía del siglo XXI

Mucho ha cambiado desde que el TLCAN entró en vigor, hace 23 años. Por ejemplo, el panorama energético de la región se transformó radicalmente, gracias al desarrollo de nuevas tecnologías. Hoy tenemos acceso a recursos, como el gas de shale y el petróleo de arenas bituminosas que, de la mano de la apertura de la industria energética mexicana, generan oportunidades de inversión y asociación, que permitirán fortalecer la integración y seguridad energéticas de América del Norte.

Asimismo, el acelerado desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación ha impulsado la digitalización de la economía y el crecimiento del Internet de las Cosas, detonando la expansión del comercio electrónico y el avance hacia una Cuarta Revolución Industrial en donde el sector manufacturero enfrenta nuevos retos, pero también cuenta con nuevas herramientas para impulsar su crecimiento.

En este nuevo contexto, facilitar el comercio de servicios, propiciar una mayor integración de la infraestructura de telecomunicaciones y fortalecer el marco regional de protección a la propiedad intelectual, son tareas esenciales para generar más oportunidades de comercio e inversión y fortalecer el desarrollo de México y la región, apoyados en las nuevas tecnologías.

Promover la certidumbre del comercio y las inversiones en América del Norte

El TLCAN es un factor de certidumbre en la integración de América del Norte. Por esta razón, es indispensable mantener y promover disposiciones que contribuyan a hacer más previsibles las operaciones de comercio exterior y las inversiones. En ello, juegan un rol crucial los mecanismos de solución de controversias que, a lo largo de más de dos décadas, han probado su efectividad como un instrumento que permite hacer más predecible el comercio regional, además de incorporar los elementos más recientes de transparencia y participación de otros actores relevantes.