- Los datos de Great Place to Work® muestran diferencias de hasta 25 puntos en prácticas concretas de liderazgo entre las organizaciones dentro de Los Mejores Lugares para Trabajar 2026 y aquellas que no alcanzaron un lugar.
- Reconocimiento, congruencia, comunicación y capacidad de gestión aparecen como factores que distinguen la experiencia laboral de unas empresas frente a otras.
En un entorno en el que las compañías buscan elevar productividad y retener talento, la clave para que esto suceda es la manera en que sus líderes dirigen todos los días.
De acuerdo con estudios realizados por Great Place to Work®, autoridad global especializada en cultura laboral, existe una gran diferencia de liderazgo entre las organizaciones que forman parte de Los Mejores Lugares para Trabajar 2026 y aquellas que no se encuentran en el listado. Los resultados apuntan a que comportamientos como reconocer el desempeño, cumplir compromisos, comunicar con claridad, actuar con integridad y dar espacio a las personas para realizar su trabajo.
Bajo este enfoque, las conductas de quienes dirigen una compañía influyen en la experiencia laboral y contribuyen a generar condiciones de colaboración, innovación, agilidad, pertenencia y bienestar, relacionadas a su vez con resultados como productividad, eficiencia, satisfacción del cliente, resiliencia y permanencia del talento.
La diferencia puede estar en prácticas muy básicas
Uno de los hallazgos más relevantes está en el reconocimiento. El 82% de los colaboradores de las organizaciones considera que sus jefes reconocen el trabajo bien hecho y el esfuerzo adicional.
También destaca la congruencia entre las decisiones y las acciones. El 83% de los colaboradores de las organizaciones del listado señala que sus jefes cumplen sus promesas, frente al 58% de las que no se encuentran en él, una brecha de 25 puntos. Además, 84% afirma que sus líderes hacen lo que dicen, frente a 60% en el segundo grupo.
La comunicación ofrece otra señal para las empresas. El 83% indica que sus líderes los mantienen informados sobre asuntos y cambios importantes, mientras 84% afirma que sus jefes comunican claramente sus expectativas. Además, 88% considera que puede hacer preguntas razonables y obtener respuestas directas.
Desarrollo e innovación también pasan por el liderazgo
Entre los colaboradores que perciben muchas oportunidades de desarrollo y mejora, alrededor de nueve de cada diez evalúan favorablemente los principales componentes del liderazgo. Por ejemplo, 95% califica favorablemente la comunicación, 94% la capacidad y competencia y 97% el reconocimiento.
Entre quienes perciben casi ninguna o ninguna oportunidad, esas evaluaciones caen a 54, 57% y 74%, respectivamente. La mayor distancia aparece en la valoración de las personas, con 49 puntos de diferencia entre ambos grupos. El análisis establece una asociación entre estas variables, no una relación causal.
Así, este análisis permite identificar fortalezas y brechas sobre las cuales pueden desarrollarse acciones de capacitación y consultoría en comportamientos específicos como comunicación, escucha, reconocimiento, desarrollo, cuidado, integridad y toma de decisiones.
Liderazgo como palanca de productividad
La lectura para las empresas es especialmente relevante en momentos en que mejorar la productividad suele llevar la conversación hacia tecnología, automatización o procesos. Los datos de Great Place to Work® ponen sobre la mesa la calidad del liderazgo que convierte esos recursos en ejecución.
En México las organizaciones mejor evaluadas comparten patrones muy claros: liderazgos cercanos, reconocimiento cotidiano, mayor percepción de justicia organizacional y espacios donde las personas sienten que su voz sí importa. El promedio nacional de confianza dentro de las organizaciones reconocidas alcanzó 87% de favoribilidad; además, 89% afirmó querer permanecer por largo tiempo en su organización y 90% aseguró que la recomendaría como un excelente lugar para trabajar.


