Iberostar ESR. ¿Qué pasaría si un hotel no solo buscara reducir su impacto en el destino donde opera, sino contribuir activamente a restaurarlo?
Esa es una de las preguntas que atraviesa el más reciente Informe de Progreso de Iberostar, “Bitácora del Cambio”, que muestra cómo la conservación de la naturaleza, la restauración de ecosistemas y la economía circular están pasando de ser iniciativas aisladas a formar parte de la operación del grupo.
La razón es sencilla: más del 80% del valor económico del turismo depende directamente de la riqueza natural. Playas, arrecifes, bosques, biodiversidad y recursos marinos no son únicamente el escenario donde ocurre el turismo; son parte de la infraestructura natural que hace posible que exista.
Y en destinos como México, esa relación ya se está traduciendo en acciones concretas:
- En el Caribe mexicano, Iberostar trabaja en la restauración de ecosistemas más allá del perímetro de sus hoteles, en colaboración con autoridades, organizaciones y otros actores del sector turístico.
- Uno de los ejemplos está en Quintana Roo, donde las acciones de restauración de dunas costeras han permitido recuperar 2,619 m² de este ecosistema y reintroducir 5,729 plantas nativas.
- El resultado no solo se mide en metros cuadrados restaurados. La biodiversidad de la zona pasó de 5 a 16 especies, una señal de que recuperar un ecosistema también significa recuperar las condiciones para que vuelva a prosperar la vida que depende de él.
- El trabajo continúa a escala de destino: Iberostar también colabora con la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) en la restauración de dunas a lo largo del corredor Cancún–Playa del Carmen.
En el mar, la restauración está creciendo Iniciativa de Iberostar RSE
- Los arrecifes de coral son uno de los ecosistemas más importantes para los destinos turísticos del Caribe y, al mismo tiempo, uno de los más vulnerables. Para contribuir a su recuperación, Iberostar cuenta con tres laboratorios especializados en restauración de coral en el Caribe.
- En Playa Paraíso, México, durante el periodo reportado se propagaron 619 fragmentos de coral, con una tasa de supervivencia del 89%.
- En tierra, el mismo principio se aplica a la vegetación. En Iberostar Waves Cozumel, el hotel ya alcanzó el 100% de sus objetivos de regreening: una cuarta parte de su superficie está destinada a zonas verdes, más del 50% de las especies son nativas y/o endémicas y el espacio está libre de especies invasoras. No se trata únicamente de tener más áreas verdes, sino de recuperar vegetación que pertenece al propio ecosistema y que puede contribuir a conservarlo.
La pesca responsable, una apuesta que también se sirve en el buffet de Iberostar RSE
- La conservación se considera en algo tan cotidiano como elegir qué pescado llega al plato.
- Actualmente, el 93% del pescado y marisco que sirve Iberostar proviene de fuentes responsables, lo que representa 2,978 toneladas abastecidas bajo criterios de trazabilidad y sostenibilidad.
- En México, el porcentaje ya alcanza el 100%.
- El dato adquiere otra dimensión al considerar que, de acuerdo con la FAO, 35.5% de las zonas pesqueras del planeta están sobreexplotadas. En este contexto, saber de dónde viene el alimento y bajo qué condiciones fue obtenido deja de ser solo una decisión de abastecimiento: se convierte en una herramienta para contribuir a la conservación de los recursos marinos.
Restaurar también significa dejar espacio para que la naturaleza vuelva
- A escala global, Iberostar ha impulsado acciones que buscan precisamente eso: devolver espacio a los ecosistemas.
- Durante 2025 se plantaron más de 12,000 plantas nativas y endémicas y se sustituyeron 13,600 m² de césped por vegetación local. La compañía también opera siete viveros de coral en el Caribe y participa en la protección de 335 hectáreas de ecosistemas marinos en Jamaica.
- En Aruba, el trabajo de conservación adquirió incluso una dimensión simbólica: Iberostar creó un santuario que actualmente protege alrededor del 20% de toda la población del Shoco, un búho endémico considerado símbolo nacional de la isla.
- En Jamaica, el impacto va más allá de la conservación ambiental. Un santuario marino gestionado junto con la comunidad pesquera local ha permitido restaurar arrecifes y proteger ecosistemas costeros, al tiempo que ha generado 11 nuevos empleos mediante un modelo de gobernanza compartida entre empresa, comunidad y autoridades.
La forma de operar es parte del reto de sostenibilidad en Iberostar RSE
- En 2025, Iberostar redujo 7% sus emisiones de alcance 1 y 2 por estancia, alcanzó el uso de electricidad 100% renovable en todos sus hoteles y oficinas de España y electrificó completamente nueve hoteles.
- Son pasos dentro de una hoja de ruta más amplia que busca alcanzar la neutralidad climática en 2030, veinte años antes de la meta global planteada para la industria turística.
- La compañía está enfrentando otro de los grandes desafíos del sector: qué hacer con todo aquello que un hotel consume y desecha. Durante 2025, Iberostar logró desviar 79% de los residuos generados en sus hoteles fuera de los vertederos, apoyado por un equipo de más de 250 colaboradores especializados en gestión circular (equipo 3R).
- El consumo de agua por estancia también se redujo 5%.
- Junto con ONU Turismo y Circle Economy, la compañía presentó un documento estratégico que propone una hoja de ruta para acelerar la transición hacia la circularidad en toda la industria hotelera.
La pregunta que queda es: ¿qué significa realmente hacer turismo responsable?
El informe “Bitácora del Cambio” parte de una realidad que el sector turístico ya no puede ignorar: el futuro del turismo depende del futuro de los destinos.
Por eso, la sostenibilidad no puede limitarse a reducir el impacto de un hotel. También implica restaurar ecosistemas, proteger especies, trabajar con comunidades, transformar las cadenas de suministro y repensar la manera en que se utilizan los recursos.
En 2025, los viajes internacionales superaron los 1,520 millones de turistas, durante este periodo Iberostar reportó 5,100 millones de euros en ingresos, un crecimiento de 14% frente a 2024, más de 40,000 empleados y un plan de inversión de 1,000 millones de euros hasta 2028.
La historia que cuentan estos datos es, precisamente, que crecimiento e impacto ambiental no tienen por qué ser conversaciones separadas.
La apuesta es que el turismo no solo visite los destinos, sino que contribuya a que la naturaleza, las comunidades y las economías locales que hacen posible esos destinos puedan seguir prosperando.


