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Pedreras en Monterrey

Historia de las Pedreras en Monterrey y su Zona Metropolitana 

Su importancia en el Desarrollo y Progreso del Estado

A principios de la década de los 80’s, las explotaciones más grandes de caliza de Nuevo León se encontraban localizadas en la sierra de las Mitras, en el cerro del Topo Chico, en el cañón de la Huasteca y en el área cercana a la Grutas de García.

La situación, tanto ambiental como de salud comunitaria, se vió afectada gravemente ante el crecimiento desmesurado del área metropolitana de Monterrey, hacia el área de explotación de caliza en las faldas del cerro del Topo y la sierra Mitras. La operación de las instalaciones de estas empresas -que quedaron inmersas dentro de la ciudadrepresentó, en aquel tiempo, graves problemas hacia la salud y seguridad de la población en general, principalmente para las zonas habitacionales aledañas a las mismas.

Ante esta situación, el Gobierno del Estado de aquel entonces, determinó la desocupación de la falda sureste de la sierra de las Mitras y del cerro del Topo Chico, tanto de las instalaciones de las empresas que explotaban y procesaban piedra, así como de sus molinos trituradores del material. Su reubicación se promovió hacia el extremo noroeste del cerro de las Mitras, en Santa Catarina y García, y hacia la sierra San Miguel, en el municipio de Escobedo, fuera de la zona urbana.

Asimismo, el Gobierno del Estado gestionó y apoyó la obtención de créditos en beneficio de las empresas dedicadas a esta actividad, evitando así todo obstáculo a su reubicación en las nuevas zonas asignadas por la Secretaría de Asentamientos Humanos y Planificación. También, en aquel tiempo se gestionaron las declaraciones de beneficio fiscal ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y se construyó la infraestructura general de energía eléctrica, de agua y de pavimento de acceso a la nueva zona de ocupación de las pedreras en las Mitras y San Miguel. Todas estas obras fueron concluidas en un plazo de dos años, por lo que el traslado hacia la zona dispuesta fue finalizado a mediados de la década de los 80’s.

Hace 13 años, se concluía que el problema que durante más de 50 años había prevalecido y afectado a la comunidad, estaba resuelto. La población se veía libre de la contaminación, el ruido, el polvo y las vibraciones perjudiciales a las que estaba expuesta, porque representaban serios peligros y perjuicios para la salud y seguridad de los habitantes del sector aledaño, densamente poblado.

La zona de las nuevas instalaciones de las pedreras quedó así alejada de las áreas habitacionales, debiendo considerarse restringida en cuanto a permitir asentamientos humanos, a fin de prever y evitar que se repitiesen, con el tiempo, aquellos problemas.

Desafortunadamente, en la actualidad, a finales de la década de los 90’s, el área metropolitana de Monterrey sufre de problemas de  contaminación ambiental, especialmente de la contaminación atmosférica, debidos a los altos niveles de particulado miscroscópico que, aparentemente, de acuerdo con informes de la Subsecretaría de Ecología del Estado, el 70% del total del mismo, se origina precisamente en las industrias de la extracción de piedra ubicadas en las sierras de las Mitras y San Miguel.

Más aún, la mancha urbana del área metropolitana de Monterrey (AMM) se sigue extendiendo y, en la actualidad, ésta ya es vecina de las pedreras localizadas en la sierra Mitras, no así en la sierra San Miguel, localizada al noroeste del AMM, en donde sólo un asentamiento irregular, al sureste de la misma, invade la zona de amortiguamiento autorizada para la industria pedrera del lugar.

Se encuentra latente la posibilidad de que la mancha urbana, ante la búsqueda de nuevos espacios para asentamientos humanos, llegue a los linderos del área actual de explotación de caliza en la Sierra de San Miguel, repitiendo la situación del problema de antaño en el cerro del Topo Chico y la falda sureste de la Sierra Mitras, mismo que costó muchísimo solucionar, tanto a los pedreros de la zona como a las  autoridades del Estado.

Monterrey: Ciudad Industrial

Entre 1890 y 1907 se construyeron los cimientos de la moderna y progresista industria neoleonesa, que impulsó grandemente la actividad industrial:

  • Cervecería Cuauhtémoc”, fundada en 1690
  • Vidrio y Cristales”, S.A., en 1898
  • Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey”, fundada en 1903
  • Fábrica de Cementos Hidalgo”, fundada en 1907

Todas ellas impulsaron la gran industria de Monterrey.

Este desarrollo industrial, que se inició antes que en el resto de la América Latina, impulsó la ampliación del ferrocarril y la construcción de otras obras de infraestructura para el apoyo de la producción industrial.

Salvo algunas interrupciones, provocadas por la Revolución, algunos conflictos laborales y la recesión industrial, la producción industrial continuó creciendo, siendo reforzada esta tendencia por la segunda guerra mundial y la necesidad de sustituir algunas importaciones. Con el transcurso del tiempo, la Fundidora pasó al control del Estado, formando parte del grupo SIDERMEX, y el Grupo HYLSA y la Cervecería Cuauhtémoc promovieron la creación de dos de los grupos más importantes de Monterrey: el ALFA y VISA.

Además de estos dos grandes grupos, se establecieron otros conglomerados industriales como son: el Grupo Santos, con intereses en el sector alimentario, en bienes raíces y en el sector bancario y crediticio; el Grupo Ramírez, con Intereses en el sector automotriz y financiero y otros.

Dentro de las actividades industriales regias, al pie de la accidentada topografía del Estado, sobre las sierras del área metropolitana de Monterrey, se localizó una industria dedicada a la extracción, trituración, molienda, cribado y venta de piedra caliza.

La geología económica del estado de Nuevo León descansa principalmente en la explotación de minerales no metálicos y de bancos de roca caliza. Así el Estado es yacimiento natural de caliza, para el progreso del Estado. Son las pedreras la base del progreso, orgullo regiomontano. Sin las pedreras, no hay cimiento, sin cimiento no hay progreso, sin progreso no hay trabajo, sin trabajo no hay economía.

Todavía a principios de la década de los 80’s, las explotaciones más grandes de la caliza  de Nuevo León se encontraban localizadas en la Sierra Mitras, en el Cerro del Topo Chico, en el cañón de La Huasteca y en el área cercana a las Grutas de García.

Las calizas se utilizan como piedras de construcción en algunos lugares, pero su aplicación principal es para la fabricación del cemento y productos para la industria de la construcción; ya sea en bloques o como piedra triturada de diversos tamaños, empleada para cimientos, pavimentos, concretos, etc.

Por ser el sector de la construcción beneficiado grandemente por la explotación y beneficio local de la caliza, como materia prima básica en la producción de los materiales requeridos por esta industria, se evocan los antecedentes del uso del concreto, mismos que permiten comprender el porqué del uso tan generalizado de los agregados pétreos, productos básicos de la caliza, tan solicitados no sólo en el área metropolitana de Monterrey y nuestro Estado, sino en todo el país.

La estrecha relación existente entre la producción de una de las materias primas básicas en la edificación y la industria de la construcción, obliga a tratar el tema de la importancia económica de dicha industria.

Durante los últimos años, esta industria ha ido adquiriendo mayor importancia en el desarrollo económico nacional, en virtud de que esta actividad contribuye en un alto porcentaje a la formación bruta de capital, al producir infraestructura básica como obras de edificación: vivienda, escuelas, edificios para oficinas y similares, clínicas y hospitales, instalaciones industriales, obras de infraestructura de riego, agua potable, drenaje y saneamiento, entre muchas otras más. Su contribución al producto interno bruto (PIB) en los últimos 5 años, ha sido en promedio de 4.6% y su participación dentro de la inversión fija total es de poco más del 50%.

Sin pedreras, no hay obras. Las obras son fuente importante de trabajo y activan la economía del Estado.

la construcción es la actividad que colabora en mayor medida a la creación de empleos directos e indirectos, con lo cual aminora los posibles desequilibrios sociales, ya que es una actividad con uso intensivo de mano de obra no calificada, por lo que ocupa, en promedio, el 7.0% del total de personal empleado que registra la economía, principalmente de mano de obra eventual.

La industria de la construcción guarda estrecha relación con los cambios que experimenta la economía nacional, ya que si la actividad económica registra tasas negativas, la construcción se verá desfavorecida; sin embargo, si la construcción obtiene cifras positivas, el resto de la economía se dinamiza en forma inmediata.

Sería contraproducente apostar por el progreso de Nuevo León, sin depender de las pedreras. Lo que urge implementar es una Estrategia Integral Ambiental entre Gobierno, Industria de la Construcción y Pedreras.  Omitiendo la opción de re ubicación, lo que en estos días saldría más caro ya que provocaría el abandono del terreno en lugar de hoy enverdecerlo a la par de las jornadas de extracción.

La demanda de los productos de la industria de la extracción, trituración y venta de caliza, se enfoca básicamente hacia ia industria de la construcción. La industria de la construcción en Nuevo León, durante el año 1988, generó un total de 22,885 empleos directos que representaron 108,622.4 millones de pesos en remuneraciones totales al personal ocupado. La producción bruta total equivalió a 759,622.6 millones de pesos, con insumos que ascendieron a 500,638.3 millones de pesos.

La vivienda es el principal propósito de esta industria, ya que es el equipamiento de mayor demanda dentro de las áreas que presentan desplazamientos de población buscando zonas habítacionales con función homogénea.

Las obras urbanas (edificios, plazas comerciales, departamentos, fraccionamientos, desarrollos, y demás) deben implementar de igual o mayor responsabilidad, estrategias de control de polvo.

Queda claro que el objetivo primordial de la industria extractiva, de procesamiento y fleteo de caliza es el satisfacer el abasto de materia prima para la industria de la construcción en Monterrey, tanto para obras particulares como gubernamentales, haciendo uso de los materiales regionales que proporcionan cierta calidad y precio competitivo con el fin de cubrir la demanda de mercado, principalmente dentro del AMM, así como en el nivel estatal y nacional.

La mancha urbana

El crecimiento urbano ha superado una y otra vez las instalaciones industriales, circundándolas con viviendas, de tal manera que actualmente gran parte del parque industrial se localiza en lugares próximos al centro geográfico del AMM: al poniente, en el municipio de Santa Catarina, al nor-poniente en la colindancia con el municipio de García y las que conforman el bloque central de industrias localizadas en el municipio de San Nicolás de los Garza y el centro norte del municipio de Monterrey.

Apoyados en la infraestructura carretera que sale de Monterrey rumbo a Cd. Miguel Alemán y que se comunicará posteriormente al Anillo Periférico de la ciudad, se tiene próximas a la cabecera municipal de Apodaca algunas industrias importantes. De lo anterior, se deduce que la mayor concentración de Industrias están en el municipio de Monterrey, seguido de San Nicolás de los Garza, así mismo, actualmente hay en la zona conurbada aproximadamente 212 industrias importantes.

El impacto de las industrias en el medio ambiente

Toda forma de tecnología y todo lo que hacemos o consumimos parece resultar en contaminación y degradación del ambiente, e implicar algún grado de riesgo para nuestra salud y para la de otras especies. Parece, por tanto, que no hay productos o procesos ambiental mente innocuos, y sí muchos que son muy nocivos para el ambiente y la salud.

En el caso particular de las pedreras, la gran cantidad de partículas liberadas dentro de cada una de las pedreras, son transportadas por el viento más allá de dicha zona industrial, lo que ha hecho suponer su impacto negativo en el deterioro de calidad del aire que se respira en la zona urbana de Monterrey.

Faltaría agregar la cantidad de partículas liberadas por la construcción, quienes operan obras simultáneas en zonas urbanas que causan caos y una importante emisión de polvo en zonas habitacionales.

Acciones Pro Aire por parte de las pedreras

Tratando de realizar un esfuerzo para combatir la contaminación generada por la industria de la extracción de caliza, se logró el compromiso por parte de los pedreros de instalar equipos anticontaminantes, a realizar detonaciones retardadas, a mejorar sus sistemas de carga y descarga, regar los productos y reforestar sus terrenos.

Aunado a esto, el  Gobierno del Estado reglamentó una área de amortiguamiento alrededor de las pedreras de 1,500 metros, misma que supone la oposición al establecimiento de fraccionamientos habitacionales en dicha área, pero que parece que no se ha llevado a efecto totalmente esta disposición.

Los desarrollos inmobiliarios han invadido la zona de amortiguamiento.

Plan de Acción: El compromiso de las Pedreras con NL

Hoy en día, algunas pedreras se han comprometido a implantar una serie de estrategias de responsabilidad social y ambiental, mientras la explotación continúe funcionando. Asimismo, al término de la vida útil de los bancos de explotación en dicha región, se debe promover la puesta en marcha de programas de restauración del lugar en tal forma que reduzcan el impacto ocasionado al mismo.

Las pedreras deben adoptar estrategias que apoyen la restauración, hasta donde sea posible, de la zona. Las estrategias deberán contemplar actividades posibles de poner en marcha, no sólo al término de la vida útil de los bancos de explotación de caliza, sino a la par de las actividades de extracción de los mismos.

Algunas acciones generales , en beneficio de la zona en donde se ubican las pedreras son:

  • Reforestación del área erosionada.
  • Reforestación con especies nativas con el objeto de conservar la biodiversidad
  • Construcción de terrazas para su posterior reforestación en las áreas erosionadas con pendientes fuertes.
  • Densidad de plantación para la reforestación de, en promedio, 1300 plantas por hectárea, ya que, de acuerdo a un inventarío levantado para el mismo estudio, se calculó dicha densidad de vegetación en la zona.
  • Diseño de un cinturón verde, para delimitar y reforestar el frente y alrededor de la pedrera.

Las pedreras de Monterrey

Los principales bancos de caliza en la periferia del ¿rea metropolitana de Monterrey se ubican en las sierras Mitras y San Miguel, mismos que encuentran actualmente en explotación.

La sierra Mitras, al poniente de la ciudad, cuenta con alrededor de ocho pedreras. La sierra de San Miguel, en su falda sur, alberga también ocho pedreras.

pedreras zona Mitras
pedreras zona San Miguel

Básicamente, puede decirse que la única materia prima utilizada en el proceso es la piedra caliza, extraída en greña de la zona de explotación que, a su vez, constituye los productos finales al terminar el proceso de trituración. La capacidad instalada de las pedreras que se localizan tanto en la Sierra Mitras como en la Sierra San Miguel, pueden llegar a producir 1.5 millones de toneladas mensuales de caliza en diferentes presentaciones, pero debido a la contracción del mercado de la construcción, sólo se extraen de 400 mil a 450 mil toneladas por mes.

La extracción de la caliza requiere de explosivos que fragmentan la materia prima, además de combustibles, grasas y aceites, que son empleados como materiales de insumo por fase de proceso para la maquinaria y equipo, para la operación en cada una de las plantas denominadas pedreras.

En cuanto a los productos finales, después del procesado de la caliza, entre los mismos se cuentan: arena #4, arena #5, grava#1, grava#2, sello, piedra cimiento, base, sub-base, etc.

Polvos emitidos por las pedreras

Durante la fase operativa de cada una de las pedreras, se presentan emisiones de polvo; en tolvas de recepción, molinos y áreas de carga y descarga. Es importante adoptar procesos de humectación para controlar la suspensión de partículas en el aire.

Una gran parte de los polvos emitidos durante el procesamiento de la caliza, por su tamaño y peso específico, tienden a precipitarse o sedimentar dentro de las instalaciones de cada una de las pedreras; no obstante, otros son dispersados en la atmósfera, depositándose posteriormente en los alrededores de las industrias y más allá de ellas.

Las as industrias procesadoras de caliza deben contar con métodos de control de sus emisiones de polvos y partículas en las diferentes fases
del procesamiento de los agregados pétreos. Como por ejemplo, la  práctica de riego superficial del producto terminado (para venta al público) antes de salir de la planta, el uso de camiones completamente cubiertos con lonas para evitar las emisiones fugitivas provenientes de la transportación por carretera de material a granel.

Proyecto de los criterios ecológicos para la operación y funcionamiento de las industrias extractoras y procesadoras de materiales petreos

Para la evaluación y control de emisiones fugitivas

Las Industrias extractoras y procesadores de caliza deberán determinar periódicamente la concentración de partículas suspendidas en el aire ambiente, mediante equipos y procedimientos de muestreo y calibración establecidos en la Norma Oficial Mexicana (NOM-Q35-ECOL-1993)

Estas industrias cuidarán de no rebasar los límites máximos permitidos de emisión de partículas sólidas provenientes de fuentes fijas,  stablecidas por la Norma Oficial Mexicana (NOM-043-ECQL-1993)

Las industrias extractoras y procesadores de caliza de Sierra Mitras y Sierra de San Miguel, efectuarán sus respectivos monitoreos en el perímetro de las zonas de amortiguamiento, por tratarse de múltiples fuentes de emisión concentradas, y en común acuerdo remediarán los casos críticos.

Para controlar las emisiones fugitivas de polvos u otros contaminantes, las empresas deberán: Instalar en lugares estratégicos equipos y/o dispositivos supresores de polvo,  Efectuar las explosiones cuando las condiciones meteorológicas sean más favorables. Enclaustrar, hasta donde sea posible sin entorpecer las acciones del proceso los molinos, las cribas, las bandas, las tolvas, etc. Aplicar agua o algún químico adecuado (eje. cloruro de calcio) en los apilamientos de materiales y en otras superficies en que pudiera crear polvo al paso del viento. Aplicar agua, en forma manual o automática, o algún químico o realizar el  cubrimiento completo de los materiales contenidos en los  amiones de caja abierta, en los tráilers o en los carros de ferrocarril.

En las superficies sin pavimentar, se recomienda la aplicación de agua, u otros productos químicos, como el cloruro de calcio.

En las plantas de trituración, donde la carga a los camiones sea por medio de tolvas, estas actividades se deberán confinar lo más posible, (tolvas con banda de hule en la entrada y salida de los camiones) y calcular la frecuencia de las dispersiones de agua, de acuerdo con las condiciones climatológicas y con la composición de polvo en las superficies de rodamiento.

Establecer un sistema estricto de control a la salida de los camiones y verificar que sólo se carguen hasta la altura máxima convenida con las autoridades. Exigir que los camiones cubran su carga con una lona o lámina de material plástico.

No autorizar la salida de camiones cargados de agregados cuando la caja se encuentre en mal estado o con peligro de que, al circular el vehículo, se tire el material en vía pública. Restringir el tránsito interno de vehículos ligeros y de camiones que carguen menos de cinco  toneladas de material pétreo, dando preferencia a los camiones de caja grande, a fin de minimizar el número de vehículos en circulación en el interior de las plantas.

Estudiar muy bien las rutas de tránsito interior, minimizar los recorridos y establecer límites bajos de velocidad. Ubicar el área de  antenimiento de vehículos lo más retirada posible de las áreas de apilamiento de materiales y de las áreas sin pavimentar. Colocar barreras rompevientos en aquellas áreas donde sea posible, ya sea con barda o con vegetación (ésta última donde las condiciones de suelo lo permitan).

Las barreras se colocarán en donde lo indique el resultado de un estudio de vientos dominantes, en el nivel del suelo.

Cada empresa deberá implantar un programa de reforestación de la zona explotada, prefiriendo la vegetación nativa; según deberá estar manifestado en el estudio de impacto ambiental del proyecto.

Zona de Amortiguamiento

En 1982, siendo Gobernador del Estado de Nuevo León Don Alfonso Martínez Domínguez, mediante el Decreto 187 30 , publicado el 4 de enero de ese mismo año en el Periódico Oficial del Estado, se declaró de utilidad pública la desocupación de los predios ubicados en la falda sur-este del cerro de Las Mitras y en el cerro del Topo Chico, hasta aquel momento dedicados al procesamiento -explotación y trituración- de la piedra caliza, extraída de dichos cerros desde hacía más de cincuenta años, y que surtían la demanda de material de construcción de la ciudad de Monterrey y su área metropolitana; procediéndose a la reubicación de dichas pedreras hacia el extremo noroeste del propio cerro Las Mitras, en jurisdicción de ios municipios de García y Santa Catarina, N.L, así como hacia la falda sureste de la denominada sierra de San Miguel, en jurisdicción del municipio de Escobedo, N.L La reubicación tuvo como finalidad localizar las pedreras lo mas alejadas posible de las zonas habitacionales, y considerar dicha zona como restringida en cuanto a permitir asentamientos humanos, a fin de preveer y evitar que se repitiese la situación anterior donde la zona urbana se había acercado a las áreas de explotación de caliza, afectando la salud de los habitantes y causando molestias por los ruidos procedentes de las detonaciones, así como los efectos negativos de la contaminación  ambiental que producen las fábricas procesadoras de caliza.

Asimismo, se estableció en dicho decreto, que la zona de las nuevas instalaciones de las llamadas “pedreras” estuviesen alejadas de las áreas habitacionales y que, estas últimas, no fuesen permitidas cercanas a la nueva zona de explotación, evitando con ello una situación semejante a la ocurrida cuando su ubicación era sobre la falda este de la sierra Mitras y sobre el cerro del Topo Chico.

El Gobierno sería el encargado de regular, mediante la Ley de Desarrollo Urbano del Estado y los planes respectivos, las áreas de protección que impidieran el establecimiento de zonas habitacionales aledañas a la nueva zona de explotación.

Creación de una zona de amortiguamiento:  El Convenio para el Debido Acatamiento del Decreto Número 167, en su Cláusula Sexta menciona que el Gobierno sería el encargado de regular, mediante la Ley de Desarrollo Urbano del Estado y los planes respectivos, áreas de protección que prohibieran asentamientos de viviendas cercanas a la nueva zona de explotación y procesamiento de materiales pétreos.

En base a esto, surgieron las aportaciones de la Subsecretaría de Ecología del Estado para la revisión del Plan Director de Desarrollo Urbano del área metropolitana de Monterrey, entre las que se incluyó una propuesta referente a la pedreras, la cual consistió en dejar una zona de amortiguamiento a la redonda de las empresas dedicadas a la extracción y trituración de la caliza, en cuya área no podría autorizarse el uso habrtacional; la distancia estimada para esta zona de amortiguamiento es de 2,000 metros a la redonda de cada empresa.

De esta forma se llega al establecimiento de una Zona de Amortiguamiento para cada una de las sierras, Las Mitras y San Miguel. Dicha zona de amortiguamiento consta de:

  • una franja de seguridad. en el interior del límite de los predios propiedad de las pedreras, deberá existir una franja de seguridad mínima de 100 metros, en la cual no deberá hacerse ningún tipo de explotación o extracción, sólo podrán realizarse trabajos de almacenamiento, manejo y procesamiento de material.
  • una zona de amortiguamiento: el uso permitido será uso rústico o industrial compatible.
  • una zona de transición.  500 metros a partir de los límites descritos en la zona de amortiguamiento hacia el interior, o sea, hacia la zona de pedreras.

En las tres zonas lo ideal hubiera sido, seguir prohibiendo el uso habitacional de cualquier índole.

A pesar de que el objetivo primordial de la creación de una zona de amortiguamiento a la redonda de la zona industrial dedicada a la explotación de la caliza  fue precisamente no autorizarse el uso habitacional en dicha área (tanto en la zona de amortiguamiento como en la zona de transición), la presión que ejerce el crecimiento de la población sobre la necesidad de nuevas zonas habitacionales hacia la periferia de la mancha urbana del área metropolitana de Monterrey, ha traído como consecuencia la presencia, precisamente de localidades aledañas a las mencionadas zonas de transición y amortiguamiento. Incluso una de ellas ha prosperado tanto en cuanto al crecimiento del
número de viviendas que la misma ya se ubica sobre las zonas, tanto de transición como de amortiguamiento.

La zona de amortiguamiento, aplicada con todo el rigor de la misma, permite el beneficio de la población residente aledaña a la zona de estudio, evitando que proliferen los asentamientos habitacionales dentro del área de amortiguamiento, misma que, debido a las condiciones ambientales derivadas de las actividades productivas de las pedreras, no asegura un bienestar para la población que a futuro pueda acercarse a la zona.

Esta zona de amortiguamiento debe pemitir eliminar la probabilidad de asentamientos urbanos y principalmente zonas habitacionales aledañas a las pedreras, atenuando los riesgos a la salud de la población en general, asegurando condiciones ambientales adecuadas para la comunidad del norte del área metropolitana de Monterrey

La creación del área de amortiguamiento para la zona de pedreras, permite asegurar que se siga operando en los actuales bancos, fomentando el aprovechamiento racional de los recursos naturales al evitar nuevas afectaciones para extracción de materiales, propiciando el crecimiento económico de la región y mejorando el nivel de vida de la población,  además de instituirse como regulador del uso del suelo.

Se ha detectado que dicha zona ha sido invadida por asentamientos habitacionales irregulares, ello debido a la necesidad de habitación a bajo costo, y por cuenta de líderes que fomentan esperanzas vanas en gente de bajos recursos. Es indispensable que las autoridades competentes definan los usos de suelo legalmente permitidos en la región, considerando la ya establecida zona de amortiguamiento, buscando alternativas de reubicación de las familias que actualmente invaden dicha zona.

Sobre la Contaminación del Aire

La atmósfera, como los cursos y masas de agua, tiene un poder autopurificador importante cuya acción permite que, hasta ahora, pueda seguir funcionando nuestra presente civilización tecnológica; sin embargo, esta capacidad de autopurificación tiene un límite, que depende de las condiciones imperantes; las que, a su vez, están determinadas por las condiciones geográficas. Dependiendo de su meteorología característica, una ciudad tendrá buena o mala ventilación.

Se puede definir la contaminación del aire como la presencia en la atmósfera exterior de uno o más contaminantes o sus combinaciones, en cantidades tales y con tal duración que sean o puedan afectar la vida humana, de animales, de plantas o de la propiedad, que interfiera el goce de la vida, la propiedad o el ejercicio de las actividades

La ciudad de México está ubicada en un valle cerrado, a una altura superior a los 2,000 metros sobre el nivel del mar, y se considera entre las ciudades más contaminadas del mundo, por la cantidad y naturaleza de sus contaminantes y sobre todo, por su muy mala ventilación.

La ciudad de Monterrey, localizada en un valle abierto, a 538 metros sobre el nivel del mar, cuenta con una ventilación de características regulares, ello debido al obstáculo que representan sus montañas: en la parte poniente el cer o de las Mitras, y al sur la Sierra Madre Oriental y el cerro de la Silla, las cuales alcanzan alturas hasta de 2,000 metros. Estas elevaciones constituyen una barrera física natural para la  irculación del viento e impiden el desalojo del aire contaminado hacia el exterior de la zona. Por su situación geográfica, el área metropolitana de Monterrey se halla sujeta a la intfuencia de sistemas anticiclónicos procedentes del Golfo de México, que provocan una gran estabilidad atmosférica, inhibiendo el mezclado vertical del aire.

Las condiciones meteorológicas se ven influenciadas por los vientos, la topografía, la existencia de ríos, masas de agua o montañas, como ya se ha mencionado. Debido a esto, es posible afirmar que cada ciudad o área de estudio posee características naturales propias y combinadas con su población, clima, concentración industrial, etc., mismas que dan, a cada problema, una fisonomía propia que debe ser estudiada en forma individual.

La composición química del aire atmosférico seco, encontrado usualmente en las áreas rurales y sobre el océano, lejos de las masas de terreno, está conformada por: nitrógeno, oxígeno, argón, dióxido de carbono, neón, helio, metano, criptón, hidrógeno, xenón, dióxido de nitrógeno y ozono. El aire atmosférico contiene también de 1 a 3% en volumen de vapor de agua, y trazas de dióxido de azufre, formaldehído, yodo, cloruro de sodio, amoniaco, monóxido de carbono, metano y un poco de polvo y polen.

Por otro lado, el monóxido de carbono, los vapores de los hidrocarburos, o el ozono en concentración mayor de 0.04 ppm, se considerarían como contaminantes del aire.

Los principales contaminantes del aire están conformados por: materia particulada o partículas, compuestos que contienen azufre,  ompuestos orgánicos, compuestos que contienen nitrógeno, monóxido de carbono, compuestos halogenados y compuestos radiactivos.

En las zonas de las pedreras se presenta primordialmente el problema de emisiones altas de polvos de calizas por efecto de la actividad  extractiva en dicha región, se describirá principalmente la contaminación del aire por material particulado.

Material Particulado

Tanto las fuentes naturales como las antropogénicas emiten partículas. Las emisiones de partículas naturales incluyen polvos, aspersión marina, emisiones volcánicas, emanaciones de la flora e incendios de bosques. Las emisiones antropogénicas provienen de fuentes estacionarias, fuentes fugitivas (polvos de las carreteras e industrias) y fuentes móviles.

“Partícula” es un término que se emplea para describir las materias sólidas y líquidas, dispersas y arrastradas por el aire, mayores que las moléculas individuales (las moléculas miden aproximadamente 0.0002 µm de diámetro) pero menores de 500 (µm (1 µm = 1 micron = 10 ˜4 cm). Las partículas en estos tamaños tienen una vida media que varía desde unos cuantos segundos hasta varios meses. Las partículas entre 0.1 y 1 µm tienen velocidades de asentamiento en el aire estático que, aunque finitas, son pequeñas, comparadas con las velocidades del viento. Las partículas mayores de 1 µm tienen velocidades de asentamiento significativas, pero pequeñas. Las partículas de aproximadamente 20µm, tienen grandes velocidades de asentamiento y se eliminan del aire por gravedad y otros procesos de inercia.

La materia particulada producida por fuentes incluye la sal de los océanos, las cenizas volcánicas, los productos de erosión por el viento, el polvo de las carreteras, los desechos de incendios forestales, el polen y las semillas de los vegetales. Entre las definiciones de los términos que describen las partículas suspendidas en el aire, se encuentran:

Partículas: cualquier material, excepto agua no combinada, que existe en estado sólido o líquido en la atmósfera o en una corriente de gas en condiciones normales.

Aerosol: la suspensión coloidal de partículas de líquidos o sólidos en el aire. También se ha dado este nombre a algunos productos que se aplican por aspersión y que se usan como propelentes, como son los hidrocarburos clorados como el freón”. También se define como la suspensión de líquidos o partículas sólidas en aire u otro gas y cuyo diámetro es inferior a 0.003 mm.

Polvo: partículas sólidas de un tamaño mayor que el coloidal, capaces de estar en suspensión temporal en el aire.

Ceniza fina: partículas de ceniza finamente divididas arrastradas por el gas de la combustión. Las partículas pueden contener combustible no quemado.

Niebla: aerosol visible.

Vapores: partículas formadas por condensación, sublimación o reacción química, predominantemente mayores de 1 ^ m (humo o tabaco).

Neblina: Dispersión de pequeñas gotas de líquido de suficiente tamaño como para caer desde el aire.

Partícula: masa discreta de materia sólida o líquida.

Humo: partículas pequeñas arrastradas por los gases que resultan de la combustión.

Hollín: una aglomeración de partículas de carbón.

Materia particulada: partículas sólidas o gotículas de líquido suspendidas o transportadas por el aire

PM-10: Estándar para la medición de la cantidad de materia sólida o líquida suspendida en la atmósfera, por ejemplo, la cantidad de  partículas de materia que poseen un diámetro igual o inferior a 10 micrómetros; las partículas más pequeñas PM-10 penetran a las partes más profundas del pulmón, afectando a grupos de población sensibles tales como niños e individuos con enfermedades respiratorias.

La materia particulada de divide frecuentemente en subclases que incluyen:

  • Polvo fino menor de 100 µm de diámetro
  • Polvo grueso mayor de 100 µm de diámetro
  • Vapores 0.001 – 1 µm de diámetro
  • Neblinas 0.1 – 10 µm de diámetro

Los vapores son partículas formadas por condensación, sublimación o reacción química, y a veces se les designa como humo. Los vapores, humo, neblina y niebla forman una clase más amplia llamada aerosoles.

En general, las partículas presentes en la atmósfera en el intervalo de tamaños por debajo de 1 µm se producen por condensación, mientras que las partículas mayores son el resultado, o bien de trituración (pulverización) o la combustión.

El intervalo de tamaños de las partículas para la caliza molida (actividad que se realiza en la zona de pedreras) comprende desde los 10 µm a los 1000 µm 42

Calidad de Aire en la Zona Metropolitana de Monterrey

Según datos de estándares de la calidad del aire, los contaminantes más persistentes y  que rebasan la norma de calidad del aire son PST (Partículas Suspendidas Totales), Ozono y Dióxido de Azufre.

El problema de la calidad del aire en el área metropolitana de Monterrey se debe principalmente a:

  • La gran cantidad de fuentes de emisión con escaso o nulo control;
  • Su situación geográfica;
  • El crecimiento rápido de la población sin la debida infraestructura.

Los contaminantes de interés del AMM son aquellos que existen en la mayoría de las áreas urbanizadas.

  • Ozono (y sus precursores, HC y NOJ
  • Material particulado (MP)
  • Oxidos de nitrógeno (NOJ
  • Oxidos de azufre (SOJ
  • Monóxido de carbono (CO)
  • Plomo (Pb) y
  • Sustancias tóxicas.

Medición de partículas suspendidas totales

Uno de los principales contaminantes de la atmósfera urbano-industrial del área metropolitana de Monterrey es precisamente el material particulado, entendiéndose como partículas cualquier sustancia, excepto agua pura, que, bajo condiciones normales, existe como sólido o líquido en la atmósfera y tiene tamaño microscópico o submicroscópico mayor que las dimensiones típicas moleculares. Entre los  constituyentes de la atmósfera, este contaminante es único en complejidad pues es el resultado no solamente de la emisión directa de partículas, sino también de ciertos gases que se condensan en forma de partículas directamente o sufren transformación química a una especie que se condensa en forma de partícula.

Es importante señalar que una fuente de partículas de diámetro menor a 10 µm, son las emisiones asociadas con los vehículos diesel, las cuales se presentan en números importantes del AMM debido al tránsito asociado con el transporte en la industria y el transporte público, el cual se encuentra en condiciones precarias de mantenimiento.

Los niveles de partículas suspendidas totales pueden incrementarse debido a que las áreas se encuentran desprovistas de cubierta vegetal, o cuentan con escasa vegetación y suelos erosionados.

La evidencia de la contaminación del aire empieza las más de las veces con la identificación de las fuentes emisoras de humos visibles, sean industrias y vehículos, la que contribuyen a disminuir las visibilidad; se suceden después otros tipos de molestias, como olores desagradables, sabores desagradables o irritación somática local, daño a la vegetación o bien, deterioros de bienes.

La Calidad del Aire es reponsabilidad de un todo, el problema de la contaminación se reparte entre:

  • Habitantes: número y dinámica de población.
  •  Industria: magnitud y características.
  •  Vehículos automotores: número y características.
  •  Meteorología local: vientos, lluvias, humedad.
  • Topografía y fisiografía local.
  • Plano regulador: zonificación industrial.
  • Tránsito de vehículos: horas pico y puntos de conflicto.
  • Edificios y construcciones: características.
  • Basuras: cantidad, disposición, recolección.
  • Combustiones: domésticas, calefacción, incineración.
  • Calderas: clases y tipos.
  • Combustibles: consumos, composición y residuos.
  • Otras fuentes.

La cuantificación de la contaminación atmosférica es la base fundamental para lograr el establecimiento racional de un Programa de Control. La cuantificación de la contaminación del aire, incluyendo la colección y análisis, debe considerar la adopción de métodos e instrumentación adecuados a un costo razonable. Muchos instrumentos y equipos disponibles resultan limitados a causa de su costo elevado.

Si bien, el aire puro es un derecho y una necesidad básica de todo ser vivo, tenemos que empezar a considerarlo como un recurso cada vez más escaso. Como tal, tiene un precio y la calidad del que tengamos a nuestra disposición dependerá de lo que estemos dispuestos a pagar.

Las comunidades que no se preocupen por conservarlo, encontrarán inevitablemente que su precio puede llegar a hacerse muy elevado, al tener que incluir en él los costos de una gran organización estatal, de los equipos para el control de las  emisiones, el mayor precio por  mejores combustibles, etc., o tendrán que aceptar una atmósfera contaminada y, como consecuencia, pobres condiciones de salud y una
degradación general de la calidad de vida de la misma.

La responsabilidad de los programas de contaminación del aire deberían de entregarse a un departamento estatal de control, con  obligaciones y atribuciones bien definidas.

Huir y Abandonar la zona afectada, no es la solución. Aceptar la responsabilidad y Adoptar programas y prácticas sustentables , es lógico y prudente.

Red de Monitoreo Atmosférico en el Area Metropolitana de Monterrey

Para el diseño de estrategias de control de la contaminación atmosférica en el área metropolitana de Monterrey, la Subsecretaría de Ecología del Estado, inició en 1992 el proyecto del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) que incluyó un proceso de planeación para la instalación de una red de monitoreo de calidad del aire.

El SIMA inició su operación a partir del 20 de noviembre de 1992.

La localización exacta de las estaciones de monitoreo de basó en factores como: el tamaño del área a monitorear, la meteorología local, la concentración humana, la topografía de la zona y la dispersión de los contaminantes.

Su ubicación fue determinada tomando en cuenta estudios meteorológicos, de usos de suelo en el área metropolitana de Monterrey y la densidad de población, que fue el factor principal de decisión, debido al interés por conocer el impacto de la contaminación atmosférica en la salud.

Índices de la Calidad del Aire

El IMECA es una función que transforma las concentraciones de los contaminantes de p.p.m. (partes por millón) a una unidad de fácil interpretación por la población en general.

En el IMECA se establece que el nivel máximo, según la Norma Oficial Mexicana, donde el ciudadano pueda desenvolverse sin que se vea afectada su salud, sea igual a 100 IMECAS. (IMECA: Indice Metropolitano de Calidad del Aire)

Se ha observado que las partículas menores a 10 mieras presentan mayores concentraciones durante el periodo de las 8:00 a las 16:00 horas, y se asocia a una mayor actividad humana e industrial. El valor de la medición de las partículas se incrementa  durante el periodo invernal ya que las condiciones climáticas no favorecen la dispersión de los contaminantes.

Otra observación importante que ha registrado el SIMA es el incremento de la concentración de partículas menores a 10 mieras cuando la dirección del viento cambia, de la habitual que es del este, a una predominante del norte-noroeste. Esto se asocia al impacto de fuentes de partículas ubicadas al poniente del área metropolitana de Monterrey.

De acuerdo a los reportes del SIMA, el contaminante que se mantuvo durante un mayor número de horas sobre la norma de calidad del aire, resultó ser las partículas menores a 10 micras. Se considera como una “hora sobre la norma”, aquella hora en la cual el valor en puntos IMECA de uno o más de los cinco contaminantes monitoreados por el SIMA, en una o más de las cinco estaciones de monitoreo, excede el valor de 100, es decir, excede la norma de calidad de aire respectiva.

El comportamiento de las concentraciones máximas de partículas sigue un patrón que marca un considerable ascenso durante los meses de .invierno y una disminución notable durante los meses de primavera y verano.

Un análisis por zona relacionado con el material particulado, efectuado por el SIMA, en cada una de las estaciones de monitoreo, determinó que en la zona noroeste existe una predominancia de las partículas menores a 10 mieras, sobre todo durante los meses invernales, cuando se presentan los mayores índices de contaminación. Incluso se asocia la generación de partículas, en parte, con los procesos de extracción de piedra caliza en las sierras de las Mitras y de San Miguel.

Asimismo, debido a que el problema de la contaminación por partículas es el más importante en el área metropolitana de Monterrey, se efectuó un estudio de caracterización de partículas menores de 10 mieras para identificar las principales fuentes de emisión de las mismas. A continuación se presenta un resumen de dicho estudio reportado en el Programa de Administración de la Calidad del Aire del Área  Metropolitana de Monterrey 1997-2000.

Caracterización de partículas

Mediante el análisis de muestreos de partículas menores a 10 mieras suspendidas en el aire, y haciendo uso de un modelo receptor de balance químico de masa de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, se determinó, mediante las medición directa de la composición química de las partículas suspendidas en el área de interés, las fuentes más probables de emisión de las mismas.

Se realizó una evaluación de las emisiones provenientes de fuentes industriales y de las causadas por resuspensión de partículas. Dicho estudio concluyó que en total, las fuentes industriales en el área metropolitana de Monterrey emiten por año 98,772 toneladas de partículas menores a 10 mieras; 60,432 toneladas de óxidos de nitrógeno; 100,776 toneladas de bióxido de azufre; 28,836 toneladas de monóxido de carbono y 20,280 toneladas de hidrocarburos.

En el caso especial de las plantas de procesamiento de caliza, el estudio estimó que la emisión de partículas suspendidas totales al año son de 36,080 toneladas para una producción anual típica a 61,110 toneladas para una producción máxima, mientras que las  emisiones de partículas menores a 10 mieras a ascienden a valores comprendidos entre 5,330 a 8,980 toneladas, respectivamente.

El estudio determinó también que las fuentes de emisión que más aportan son el transporte y manejo de material (35%), la molienda y el tamizado de la materia prima (31%), las caídas de material (21%) y las bandas transportadoras (4%)

Las emisiones por resuspensión de partículas ocurren cuando los vehículos transitan sobre calles pavimentadas o no pavimentadas. Para realizar la estimación de estas emisiones se tomaron en cuenta los datos existentes de los kilómetros viajados por autobuses y automóviles en calles pavimentadas y en las no pavimentadas, utilizando factores de emisión desarrollados por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. El análisis concluyó que se emiten 23,353 toneladas/año de partículas menores a 10 micras por resuspensión, siendo, después de la industria de minerales no-metálicos, la segunda fuente de partículas. Las emisiones por calles sin pavimentar aportan el 91% de las partículas.

Principales fuentes naturales de contaminación del aire

  • Terrenos planos desprovistos de vegetación
  • Construcciones en laderas
  • Areas no urbanizadas sin pavimentar
  • Terrenos agrícolas temporaleros
  • Zonas de extracción

De acuerdo con este último inventario de emisión de partículas, las principales fuentes de emisión de las mismas son de tipo industrial y debidas a la erosión del suelo.

Propuestas de alternativas de solución

Aire. La alteración de la calidad del aire es provocada por la naturaleza misma de la actividad realizada, tanto por las emisiones de las “Fuentes de proceso”, donde se involucran todas aquellas que presentan disponibilidad para su captura y control, como por las denominadas “Fuentes de polvos fugitivos” que engloban aquellas que involucran la recirculación de los polvos sedimentados, mismas que son originadas por el movimiento de maquinaria, el tránsito vehicular o las corrientes de aire, por lo cual presentan un elevado grado de dificultad para su control.

A fin de reducir las altas emisiones de polvo se pueden poner en práctica las siguientes medidas:

  • Mejorar programa de voladuras. (uso de cargas explosivas que generen menos polvo, arropar lugares barrenados para las voladuras, programación de voladuras en horas en donde las fuerzas ascensionales favorezcan el movimiento vertical)
  • Fuentes de proceso:  (reducir las alturas de caída de material a través de tolvas de control, uso de técnicas de supresión húmeda en lugares estratégicos como lo son los molinos, cribas y caídas de material. Mejoramiento del sistema de carga de finos.
  • Fuentes de polvo fugitivos: Formación de barreras naturales (árboles) donde sea posible, a fin de disminuir las corrientes de aire a nivel de suelo, reduciendo el transporte de partículas por efecto de arrastre por viento y turbulencia. Empleo de técnicas de supresión húmeda en el área de almacenamiento. Control de tránsito vehicular, con medidas simples tales como crear una
    sola avenida de tránsito vehicular dentro de las instalaciones. Riego de las superficies de rodamiento más usadas.

Cinturón Verde: Asimismo se recomienda implementar un plan de mejoramiento del área y una zona de amortiguamiento para permitir la regeneración de la vegetación y así atenuar las alteraciones de velocidad y dirección del viento, ya que si no existen barreras naturales o artificiales la velocidad del viento se incrementa provocando cambios en la velocidad vertical principalmente.

Programa de restauración al término de la vida útil de los bancos de material pétreo

Con la puesta en marcha de planes de reforestación, de un plan de mejoramiento de la zona, de un sistema de explotación por terrazas que permita el asentamiento de la vegetación y la zona de amortiguamiento que circunda al área de operación, es posible atenuar el impacto ocasionado y restablecer la dinámica climatológica del lugar.

Usar procedimientos de explotación por medio de terrazas, de tal manera que permitan la posterior utilización como zonas verdes restituidas, éstas se verían favorecidas por el fomento de vegetación.

mediante un programa permanente de limpieza y mantenimiento, colocación de contenedores en lugares estratégicos y disposición final de los residuos en los tiraderos municipales autorizados, evitará la contaminación del suelo y la propagación de enfermedades. Esto permitirá además mejorar las condiciones estéticas e higiénicas de la zona.

Este plan de mejoramiento deberá incluir, además de las medidas de reducción de polvos, las acciones necesarias para cumplir con el objetivo principal del mismo, que finalmente consiste en mitigar los efectos de la explotación de los recursos naturales.

Plan de Acción

El objetivo de las pedreras será: Trabajar permanentemente en la conservación del equilibrio ecológico, en armonía con el entorno natural y promoviendo el desarrollo sostenible, además de asegurar la buena relación con los vecinos de la zona.

El plan de acción contempla los siguientes puntos básicos:

  • El uso de sistemas anticontaminantes. Húmedos y secos para el control de polvo.
  • La pavimentación y construcción de obras de apoyo.  Para el control de polvo fuera del procesamiento de caliza. (pavimentación de áreas de tráfico, mejoramiento y tratamiento de terracerías y un sistema de riego de camiones)
  • La imagen. Creación de nuevas áreas verdes y conservación de las ya existentes. Construcción de un bio parque con área social, vivero y una zona de conservación ecológica.

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