Es junio el mes del medio ambiente para llamar a la acción climática

Calentamiento global explicación

La jornada del 5 de junio de cada año cambia de acuerdo a lo que la ONU desea promover. Por ejemplo en el 2019 el tema estuvo dedicado a la lucha contra la contaminación atmosférica y los actos oficiales de Naciones Unidas se celebran en China. Es junio el mes del medio ambiente.

5 de junio Día Mundial del Medio Ambiente. Es una celebración que se repite cada año desde 1974, cuando la ONU decidió rendir homenaje al medioambiente coincidiendo con la fecha del inicio de la Conferencia de Estocolmo (justo dos años antes)…

El llamado hacia un compromiso global

Pero no puede ser una jornada más, debe ser la demostración del compromiso mundial por la protección de nuestro Planeta, un momento para “actuar con responsabilidad”, como ha recordado el Secretario General de Naciones Unidas, António Guterrez, en su declaración de presentación de la edición de este año del Día Mundial del Medio Ambiente .

Cada año el mes del medio ambiente tiene un tema de acción. Por ejemplo en el 2020 el tema es la biodiversidad –motivo de preocupación tanto urgente como existencial.

Eventos recientes, como los incendios forestales sin precedentes en Brasil, California y Australia, la invasión de langostas en el Cuerno de África y ahora la pandemia de COVID-19, demuestran la relación inextricable entre los humanos y las redes de la vida en las que vivimos. La naturaleza nos está enviando un mensaje.

En concreto, la presente edición de la jornada ambiental convocada por la ONU se dedica a la lucha contra la contaminación atmosférica y los principales actos oficiales se celebran en China, uno de los países más afectados por el deterioro de la calidad del aire y también uno de los que más está actuando en los últimos años para revertir esta situación.

Es hora de actuar con contundencia. Mi mensaje a los gobiernos es claro: gravar la contaminación, dejar de subvencionar los combustibles fósiles y dejar de construir nuevas centrales de carbón. Necesitamos una economía verde, no una economía gris.- ha declarado António Guterres, Secretario General de la ONU dirigiendose a los mandatarios de todo el mundo.

Cómo celebrar el mes del medio ambiente

El costo humano del coronavirus ha sido devastador, y las llamadas medidas de bloqueo han dado un vuelco a la vida “normal”, pero la crisis puede ser una oportunidad para un futuro mejor, aseguró este miércoles el director de la Organización Mundial de la Salud.

La pandemia nos ha dado una idea de cómo podría ser nuestro mundo si tomáramos los audaces pasos necesarios para frenar el cambio climático y la contaminación del aire. Nuestro aire y agua pueden ser más limpios, nuestras calles pueden ser más tranquilas y seguras, y podemos encontrar nuevas formas de trabajar mientras pasamos más tiempo con nuestras familias.

Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza

Las economías son producto de sociedades humanas saludables, que a su vez dependen del medio ambiente natural, la fuente original de todo el aire, agua y alimentos limpios.

Las presiones humanas, desde la deforestación, hasta las prácticas agrícolas intensivas y contaminantes y el manejo inseguro y el consumo de vida silvestre, socavan estos servicios.También aumentan el riesgo de enfermedades infecciosas emergentes en humanos, más del 60% de las cuales se originan en animales, principalmente en la vida silvestre.

Asegurar una transición energética rápida y saludable.

Actualmente, más de siete millones de personas al año mueren por exposición a la contaminación del aire, 1 de cada 8 las muertes en el mundo. Más del 90% de las personas respiran aire exterior con niveles de contaminación que exceden los valores de referencia de calidad de aire. Dos tercios de esta exposición a la contaminación exterior son el resultado de la quema de los mismos combustibles fósiles que impulsan el cambio climático.

Al mismo tiempo, las fuentes de energía renovable y su almacenamiento continúan bajando de precio, aumentando la confiabilidad y proporcionando trabajos más numerosos, más seguros y mejor pagados. Las decisiones de infraestructura energética tomadas se mantendrán durante las próximas décadas.

Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles.

Las enfermedades causadas por la falta de acceso a los alimentos o por el consumo de dietas poco saludables y altas en calorías son ahora la principal causa de problemas de salud a nivel mundial. También aumentan la vulnerabilidad a otros riesgos: afecciones como la obesidad y la diabetes se encuentran entre los principales factores de riesgo de enfermedad y muerte por COVID-19.

La agricultura, particularmente la destrucción de tierras para criar ganado contribuye aproximadamente un cuarto de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y el cambio en el uso de la tierra es el principal impulsor ambiental de los nuevos brotes de enfermedades.

Existe la necesidad de una transición rápida hacia dietas saludables, nutritivas y sostenibles. “Si el mundo pudiera cumplir con las pautas dietéticas marcadas por la Organización Mundial de la Salud, esto salvaría millones de vidas, reduciría el riesgo de enfermedades y reduciría en gran medida las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero”, asegura la Organización.

Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles.

Las enfermedades causadas por la falta de acceso a los alimentos o por el consumo de dietas poco saludables y altas en calorías son ahora la principal causa de problemas de salud a nivel mundial. También aumentan la vulnerabilidad a otros riesgos: afecciones como la obesidad y la diabetes se encuentran entre los principales factores de riesgo de enfermedad y muerte por COVID-19.

La agricultura, particularmente la destrucción de tierras para criar ganado contribuye aproximadamente un cuarto de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y el cambio en el uso de la tierra es el principal impulsor ambiental de los nuevos brotes de enfermedades.

Existe la necesidad de una transición rápida hacia dietas saludables, nutritivas y sostenibles. “Si el mundo pudiera cumplir con las pautas dietéticas marcadas por la Organización Mundial de la Salud, esto salvaría millones de vidas, reduciría el riesgo de enfermedades y reduciría en gran medida las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero”, asegura la Organización.

Construir ciudades saludables y habitables.

Más de la mitad de la población mundial ahora vive en ciudades que son responsables de más del 60% de la actividad económica y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Como las urbes tienen densidades de población relativamente altas y están saturadas de tráfico, muchos viajes se pueden realizar de manera más eficiente en transporte público, a pie y en bicicleta, que en automóviles privados. Esto también trae importantes beneficios para la salud al reducir la contaminación del aire, las lesiones causadas por el tránsito y las más de tres millones de muertes anuales por inactividad física.

Muchas de las ciudades más grandes y dinámicas del mundo, como Milán, París y Londres, han reaccionado a la crisis de COVID-19 al peatonalizar las calles y expandir las ciclovías de forma masiva, lo que permite el transporte con distancia física durante la crisis y ha mejorado actividad económica y calidad de vida.

Dejar de usar el dinero público para financiar la contaminación

El daño económico del COVID-19, debidoa las medidas necesaria para su control, es muy real y ejercerá una gran presión sobre las finanzas del gobierno. La reforma financiera será inevitable para recuperarse de COVID-19, y un buen lugar para comenzar es con los subsidios a los combustibles fósiles.

A nivel mundial, se gastan aproximadamente 400.000 millones de dólares cada año del dinero de los contribuyentes para subsidiar directamente los combustibles fósiles que están impulsando el cambio climático y causando contaminación del aire.

Además, los costos privados y sociales generados por la salud y otros impactos de dicha contaminación generalmente no están incluidos en el precio de los combustibles y la energía. Incluyendo el daño a la salud y al medio ambiente que causan, el valor real del subsidio supera el medio billón de dólares por año, más de lo que todos los gobiernos de todo el mundo gastan en atención médica, y alrededor de 2000 veces el presupuesto de la Organización Mundial de la Salud.

Dejar de usar el dinero público para financiar la contaminación

El daño económico del COVID-19, debidoa las medidas necesaria para su control, es muy real y ejercerá una gran presión sobre las finanzas del gobierno. La reforma financiera será inevitable para recuperarse de COVID-19, y un buen lugar para comenzar es con los subsidios a los combustibles fósiles.

A nivel mundial, se gastan aproximadamente 400.000 millones de dólares cada año del dinero de los contribuyentes para subsidiar directamente los combustibles fósiles que están impulsando el cambio climático y causando contaminación del aire.

Los costos privados y sociales generados por la salud y otros impactos de dicha contaminación generalmente no están incluidos en el precio de los combustibles y la energía. Incluyendo el daño a la salud y al medio ambiente que causan, el valor real del subsidio supera el medio billón de dólares por año, más de lo que todos los gobiernos de todo el mundo gastan en atención médica, y alrededor de 2000 veces el presupuesto de la Organización Mundial de la Salud.

Poner un precio a los combustibles contaminantes en línea con el daño que causan reduciría aproximadamente a la mitad las muertes por contaminación del aire exterior, disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un cuarto y aumentaría aproximadamente el 4% del PIB mundial en ingresos. Deberíamos dejar de pagar la factura de la contaminación, tanto a través de nuestros bolsillos como de nuestros pulmones.

Poner un precio a los combustibles contaminantes en línea con el daño que causan reduciría aproximadamente a la mitad las muertes por contaminación del aire exterior, disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un cuarto y aumentaría aproximadamente el 4% del PIB mundial en ingresos.

Deberíamos dejar de pagar la factura de la contaminación, tanto a través de nuestros bolsillos como de nuestros pulmones.

Un movimiento global por la salud y el medio ambiente

A medida que algunos países comienzan a reabrir sus sociedades y economías, la pregunta que debemos responder es si volveremos a ser como eran las cosas o si aprenderemos las lecciones que la pandemia nos está enseñando sobre nuestra relación con nuestro planeta. Reconstruir mejor significa reconstruir de manera más ecológica.

La crisis de COVID-19 ha demostrado que las personas apoyarán incluso políticas difíciles si la toma de decisiones es transparente, basada en evidencia e inclusiva, y tiene el objetivo claro de proteger su salud, sus familias y sus medios de vida, en lugar de servir a intereses especiales. Esto debe reflejarse en la forma en que se elaboran las políticas.

Unidos por un planeta sin contaminación del aire

Cada Día Mundial del Medio Ambiente se centra en un tema con que concienciar al público sobre un asunto ambiental particularmente apremiante. El tema para 2019 gira en torno a la “Contaminación del aire”; una llamada a la acción con que ayudar a combatir un grave problema que afecta a millones de personas en todo el mundo.

Con la elección de este tema, China, el organizador del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, nos invita a considerar los cambios que podemos hacer en nuestro día a día para reducir la contaminación del aire que generamos en nuestra vida cotidiana. El objetivo es, ni más ni menos, que eliminar de forma progresiva nuestra contribución individual al calentamiento global y, de este modo, detener sus perniciosos efectos en nuestra salud, y la del planeta.

¿Qué causa la contaminación del aire?

Entender los diferentes tipos de contaminación, y cómo afectan a nuestra salud y al medio ambiente, nos ayudará a tomar medidas para mejorar el aire que respiramos. A menudo ni siquiera se puede ver, pero la contaminación atmosférica está en todas partes. Nueve de cada diez personas en todo el mundo están expuestas a niveles de contaminación que superan los niveles de seguridad señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Que no quepa duda; tenemos que hacer algo ya.

Unidos por un planeta sin contaminación del aire

Cada Día Mundial del Medio Ambiente se centra en un tema con que concienciar al público sobre un asunto ambiental particularmente apremiante. El tema para 2019 gira en torno a la “Contaminación del aire”; una llamada a la acción con que ayudar a combatir un grave problema que afecta a millones de personas en todo el mundo.

Con la elección de este tema, China, el organizador del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, nos invita a considerar los cambios que podemos hacer en nuestro día a día para reducir la contaminación del aire que generamos en nuestra vida cotidiana.

El objetivo es, ni más ni menos, que eliminar de forma progresiva nuestra contribución individual al calentamiento global y, de este modo, detener sus perniciosos efectos en nuestra salud, y la del planeta.

¿Qué causa la contaminación del aire?

Entender los diferentes tipos de contaminación, y cómo afectan a nuestra salud y al medio ambiente, nos ayudará a tomar medidas para mejorar el aire que respiramos. A menudo ni siquiera se puede ver, pero la contaminación atmosférica está en todas partes.

Nueve de cada diez personas en todo el mundo están expuestas a niveles de contaminación que superan los niveles de seguridad señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Que no quepa duda; tenemos que hacer algo ya. Suma esfuerzos en junio mes del medio ambiente.