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5 beneficios del desarrollo circular en las ciudades

Ciudades circulares: ¿Cuáles son los beneficios del desarrollo circular? Si las ciudades pudieran convertirse en ecosistemas urbanos regenerativos y adaptables, en los que se cerraran los circuitos de recursos y los residuos fueran obsoletos, su huella ecológica disminuiría. Además, aumentaría la seguridad de los recursos urbanos, mejoraría la salud de las poblaciones urbanas y se reducirían las emisiones urbanas de gases de efecto invernadero. 

Estos son los principales objetivos que sustenta el desarrollo circular en la ciudad.  Las ciudades circulares surgen a través del proceso de desarrollo circular. El desarrollo circular altera los sistemas de provisión de las ciudades para permitir que se desarrollen prácticas circulares de los habitantes. Esto se manifiesta en sistemas alimentarios circulares y construcción, reciclaje de agua y nutrientes; reutilización adaptativa de espacios y actividades emergentes; biorremediación de sitios contaminados e integración de infraestructura azul-verde en todas las ciudades. 

Transformar nuestras ciudades requerirá una inversión significativa, apoyo político y participación pública. Si se pueden identificar los beneficios de adoptar este enfoque, esto comenzará a justificar el apoyo.

La investigación presentada en diferentes estudios se basan en un análisis de contenido inductivo y deductivo de literatura relevante y entrevistas con quienes implementan proyectos circulares en ciudades europeas (Londres, París, Ámsterdam y Estocolmo). Proporciona una definición clara del concepto normativo de desarrollo circular. 

Crea un marco de beneficios que probablemente se obtendrán al adoptar este enfoque. Señala los beneficios sinérgicos que surgen del desarrollo circular. También destaca los problemas relacionados con la valoración de esos beneficios, las consecuencias no deseadas del desarrollo circular y las desigualdades en el acceso a los beneficios en toda la sociedad.

Con el desarrollo circular se pretende desarrollar un nuevo paradigma de modelo económico que cierre el círculo del diseño, la producción, el consumo y la gestión de residuos, creando así una ciudad ecológica, circular y competitiva.

Desarrollo Circular en las ciudades

Aunque los problemas ambientales como la lucha contra el cambio climático, su efecto sobre la biodiversidad y la creciente escasez de recursos exigen soluciones globales que están principalmente bajo la responsabilidad de los gobiernos nacionales, también deben ser  una importante preocupación para las ciudades y pueblos de cada país .

El desarrollo urbano sostenible desde un enfoque integrado y sus interrelaciones con el mundo rural, son un elemento fundamental para el desarrollo de la innovación y la implementación de soluciones para una transición correcta hacia una economía baja en carbono y una preservación de nuestros recursos naturales.

Según Naciones Unidas, el 70% de la población del planeta vivirá en ciudades en 2050.

Lo que Europa ya está haciendo sobre la economía circular

Una economía circular, que transforme nuestros residuos en recursos, ofrece una solución a la crisis ambiental que sufriremos con el modelo económico de desarrollo lineal. No podemos construir nuestro futuro sobre el modelo de “coge, fabrica y tira”.

La economía que circula favorece que el valor de los productos y materiales se mantenga durante un mayor tiempo; los residuos y el uso de los recursos se reduzca al mínimo, y los recursos se conserven dentro de la economía cuando un producto ha llegado al final de su vida útil, con el fin de volverlos a utilizar repetidamente y seguir creando valor.

En septiembre de 2015 la ciudad de París hizo un llamamiento a las “ciudades europeas en favor de una Economía Circular”, que han firmado ciudades como Ámsterdam, Bruselas; Copenhague, Lisboa, Londres, Milán y Roma.

Declaración de Sevilla: La ciudad hacia la economía circular

Ciudades de Europa se reunieron en la Jornada sobre “La Economía Circular: el Compromiso de las Ciudades” para que a través de su firma, se comprometen a lo siguiente:

  • Promover un modelo de desarrollo urbano sostenible, inclusivo y resiliente, aumentando la demanda de actividades socioeconómicas generadoras de bienes y servicios medioambientales, lo que se traducirá en empleo verde y empleo social de mayor calidad y valor añadido.
  • Impulsar y apoyar el llamamiento “Ciudades por una Economía Circular” que realizó la ciudad de París en 2015.
  • Resaltar el importante papel que tienen los Gobiernos Locales en las acciones de fomento y desarrollo de una economía circular por ser la administración más próxima y la que mejor puede prevenir los impactos ambientales, en colaboración con sus vecinos y vecinas.
  • Incrementar nuestros esfuerzos por reducir los impactos ambientales, climáticos y sobre la salud de las personas de sus actuales modelos de desarrollo.
  • Subrayar las consecuencias positivas que un cambio de modelo hacia una economía circular supondría en términos de emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Solicitar el apoyo político y económico de la Unión Europea y de sus Estados miembros para el desarrollo de políticas locales en favor de una economía circular, favoreciendo el desarrollo de estrategias nacionales y regionales e instrumentos de cooperación.
  • Desarrollar estrategias locales en favor de la economía circular que favorezcan el vertido cero, el reciclaje (especialmente de los biorresiduos), la reducción de los desperdicios alimentarios, el fomento del ecodiseño, de la prevención de residuos, de la reutilización y el reciclaje y el fomento de la compra pública de productos verdes.
  • Fomentar la cooperación entre administraciones y desarrollar y compartir buenas prácticas entre ciudades, en el marco de desarrollo de Estrategias Locales por una Economía Circular.
  • Involucrar a la Comunidad Científica en la investigación y desarrollo de programas de economía circular y en el apoyo y desarrollo de las estrategias locales.
  • Fomentar los esquemas de gobernanza multinivel del territorio  y mejorar la concienciación, sensibilización y participación de nuestras vecinas y vecinos en las acciones locales de impulso de una economía circular, transformando a los consumidores en usuarios responsables y reemplazando el sentido de la propiedad del producto por el sentido del servicio prestado.
  • Potenciar los partenariados público-privados para favorecer alianzas entre los distintos actores involucrados del sector público, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado.

El papel de las ciudades es fundamental para la implantación del nuevo modelo de desarrollo que representa la economía circular, una fórmula en la que la revalorización de los residuos, la preservación de los recursos y la tendencia hacia el vertido cero abre la puerta al crecimiento sostenible y a la competitividad. Por ello, los municipios, las Entidades Locales, son la llave de la economía que circula, son la primera línea para la implantación de la Economía Circular.

Trabajar por la transición hacia la economía circular es un compromiso con el “cambio de modelo productivo”. Pero “no es solo una cuestión de regulación, tenemos que ser nosotros Los ciudadanos, los que promovamos los cambios en las pautas de comportamiento, otro tipo de demandas y de consumo responsable, otro modo de gestionar y, además, quienes aprovechemos las oportunidades del nuevo modelo económico

Realmente la economía que circula abre una nueva y gran oportunidad a otro modelo de desarrollo, y también nuevas oportunidades de empleo en un marco más sostenible.

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