Si estamos desgastando la tierra ¿Qué comeremos en el futuro?

Si estamos desgastando la tierra ¿Qué comeremos en el futuro?

Se estima que un tercio de las emisiones humanas de gases de efecto invernadero provienen de la agricultura. Las granjas tienen la capacidad de ayudar a revertir esta tendencia haciendo cambios en sus prácticas agrícolas. Estos incluyen plantar más cultivos de cobertura como pastos y cultivos rotativos, y usar fertilizantes orgánicos como estiércol en lugar de fertilizantes químicos. ¿Qué comeremos en el futuro?

En medio de las preocupaciones sobre la nutrición y el cambio climático, las carnes de origen vegetal parecen una alternativa atractiva a las salchichas y hamburguesas tradicionales. Es un área caliente liderada por dos nuevas compañías: Impossible Foods y Beyond Meat.

Las compañías más antiguas también están entrando en el juego con la esperanza de atraer a un nuevo grupo demográfico. Tome Smithfield Foods, una compañía conocida por producir carne de cerdo. Recientemente anunció una nueva línea de productos a base de soya que incluye hamburguesas, salchichas, albóndigas y carne molida. 

Todos estos cambios dan como resultado un suelo más saludable y la capacidad de las tierras de cultivo para extraer carbono de la atmósfera, compensando las tendencias del calentamiento global. 

Población en el año 2050

En el 2050, la población mundial sobrepasará los 8.000 millones de personas, y una de las preguntas inevitables que hay que hacerse es cómo vamos a alimenta a tanta gente cuando lleguemos a la mitad del siglo XXI. No podemos seguir consumiendo carne como hasta ahora… entonces ¿Qué comeremos en el futuro? por un planeta sostenible.

La humanidad seguirá creciendo, la demanda por los alimentos igual y la oferta que hoy tenemos es muy variada. Hay una variable ecológica que va a ser determinante para poder dar una respuesta a la cuestión ¿Qué comeremos en el 2050? … La respuesta depende del cambio climático.

Los países donde más va a crecer la población es donde más se van a notar los efectos del calentamiento global. Por otro lado, en países como España, con una gran variedad paisajística que da como resultado una alimentación muy variada, se va a notar mucho.

Todo lo relacionado con la sostenibilidad será uno de los retos de la alimentación del futuro.

Creemos que será inevitable que se produzca una cambio de paradigma en la ideología alimentaria, que nos llevará a ser veganos carnívoros, ya que no podremos seguir comiendo carne como lo hacemos ahora, pues muy seguramente la producción de carne será muy poco eficiente en la relación superficie, agua, energía, que se necesita para producirla. O la carne en los anaqueles no será carne fresca, sino exageradamente modificada. Se producirá un cambio de paradigma en la ideología alimentaria, que nos llevará a ser veganos carnívoros.

Como ejemplo de este veganismo carnívoro están no sólo las iniciativas tipo clean meat de producción sostenible de carne, sino la producción de carne in vitro a partir de células madre o la producción de “carne” a partir de proteína vegetal.

Impossible Foods ya hace hamburguesas con está técnica, y China acaba de firmar un acuerdo de 300 millones de dólares con una empresa israelí que produce pollo sintético. A una disminución del consumo de carne también contribuirá “la sensibilidad de la gente respecto al maltrato animal, una tendencia que seguirá creciendo”.

Carne que no es carne, producción de alimentos bajo techo

En el 2050 también “cultivaremos” el pescado. No nos quedará más remedio porque “los caladeros se están agotando y las piscifactorias no son sostenibles”. De hecho ya se ha creado el primer salmón transgénico: Wild Type, una empresa estadounidense, acaba de conseguir 3,5 millones de dólares para desarrollar carne de salmón –y de hecho la de cualquier otro animal comestible– a partir de células vegetales.

En general el responsable de Reimagine Food cree que “en 30 años comeremos sobre todo alimentos cuya producción no dependerá ni de la tierra ni del sol”.

Por eso será más importante que nunca la seguridad alimentaria y conocer el origen de lo que comemos, y aquí el blockchain adaptado a la producción de alimentos será crucial.. En este sentido, el concepto de calidad que tenemos ahora de determinados productos, en función de su procedencia geográfica o de su método de producción, se perderá.

Tecnologías para hacer comida en casa

Seguramente en casa tendremos biorreactores en los que crearemos nuestra propia proteína y, puesto que el 85% de la población vivirá en las ciudades, la agricultura se trasladará a las urbes, que se llenarán de huertos urbanos y en contenedores en medio de la jungla urbana.

¿Qué comeremos en el futuro? insectos. No sólo las personas, sino como alimento de otros animales. También nuestro hábitos de compra y a la hora de cocinar serán distintos en el 2050.

En un futuro muy cercano, no recordaremos la última vez que fuimos a un supermercado. La compra en línea y la entrega por drones a través de la ventana de nuestras casas será la nueva forma de comprar despensa.

Las cocinas se llenarán de smart cooking devices y tendremos impresoras de alimentos 3D, que gracias a los datos podremos imprimir comida cada vez más ultrapersonalizada según nuestros gustos, pero también nuestras necesidades dietéticas y gustativas.

Sea como sea, el futuro no parece que vaya a ser barato, y lo más probable es que persista, como ahora, un doble sistema alimentario en función de las posibilidades económicas. Uno para ricos y otro para pobres.

Mientras existan las clases sociales, seguirá existiendo la diferenciación alimentaria”. Y tampoco está claro que todos estos cambios contribuyan a paliar el hambre en el mundo.

Y es que en realidad, nadie sabe de verdad qué comeremos en el futuro, pero lo que sí es cierto es que, una vez más, el futuro aparece tan apasionante como inquietante, y con más interrogantes que respuestas.