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Cómo erradicar el racismo sistémico en la sociedad

20 junio 2020

El racismo sistémico se basa en la discriminación basada en la raza y elorigen étnico. En una era "moderna" seguimos viendo disparidades entre muchas personas de color y sus homólogas blancas, sobre su bienestar social y económico.

En la actualidad, el racismo sigue existiendo en nuestras comunidades y en nuestras parroquias. El racismo es lo que nos hace ver al “otro” con sospecha o atribuir características negativas a todo un grupo de
personas. Este mal se manifiesta en nuestros pensamientos individuales, y
también en el funcionamiento de nuestra sociedad misma. Las desigualdades que siguen manifestándose en la educación, la vivienda, el empleo, la riqueza y la representación en posiciones de liderazgo están arraigadas en la vergonzosa historia de esclavitud y racismo sistémico de nuestro país.

Una resolución que condena el racismo sistémico y la violencia policial fue adoptada unánimemente por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, tras la retirada de una mención que criticaba específicamente a Estados Unidos. El Consejo, un órgano de Naciones Unidas con sede en Ginebra y del que Estados Unidos se retiró en 2018, adoptó la resolución por consenso. El texto, a iniciativa de varios países africanos, fue adoptado en una reunión de urgencia convocada tras la muerte en Estados Unidos de George Floyd y las grandes manifestaciones contra el racismo en todo el mundo.

«Whitexicans»: ¿Una nueva forma de racismo en México

«Prieto», «indio», «naco», «gato», son algunas de las palabras del vocabulario mexicano con las que se discrimina a las personas de piel oscura. Hay otras que sirven para etiquetar a aquellos que gozan de un estatus económico elevado: «fresa», «pipirisnais» y «fifís«.

A estos últimos se les ha unido recientemente whitexicansderivada de la contracción de las palabras inglesas white Mexicans, blanco y mexicanos.

Aunque según los expertos está menos extendido que otros términos y su impacto es menor, hay quienes se sienten aludidos y denuncian que están siendo víctimas de racismo y discriminación por mostrar su ostentoso estilo de vida en las redes sociales. México, sigue siendo un país racista, un país que entre su misma raza se discrimina sólo por la diferencia del tono de piel. No por su cultura, creencias o aptitudes que casi siempre son iguales.

El racismo en México apunta al deseo extendido de «querer ser más claro, más europeo, más bonito según esa idea de belleza estética implícita» en una sociedad, paradójicamente, eminentemente mestiza como la mexicana. A la clase media alta o influencers del país, parece normal, catalogar a los de piel oscura como inferiores. Rídiculo esto, verdad? Pue sigue pasando…y urge poner un alto.

Ser moreno es la esencia de México. Un orgullo. El Color de piel no debe ser factor para el nivel de bienestar

Ese «racismo de asimilación» es un proceso de «blanqueamiento y mejoramiento» que está claramente marcado, como en toda América Latina, por la posición de poder y privilegios de portugueses y españoles durante la colonia

Lamentablemente en México, el racismo ha impactado de forma negativa y sigue siendo hoy un conflicto el aceptarse como moreno. No parece extrañar si se tiene en cuenta que, siglos después de su independencia, la relación directa entre color de piel y bienestar en México continúa siendo un hecho. Todas las encuestas apuntan a que conforme más clara es la tonalidad de las personas, mayor es la escolaridad, riqueza, ingresos y oportunidades laborales.

La piel morena en México es la principal característica de la raza azteca, y de ellos somos todos los mexicanos. Pero tenemos una minoría de piel blanca que impone clichés, estereotipos y valores sobre una mayoría, que la asume debido a una condición económica y social que no le permite acceder a una serie de cosas. Y lo interioriza

El racismo sistémico es, simplemente, una cuestión de privilegios. Es una cuestión de quién tiene la ventaja cuando hay este tipo de distribución de opciones, de recursos y de oportunidades.

Continuar el diálogo, porque el racismo no desaparece mágicamente.

El hecho de que las protestas desaparezcan y los medios de comunicación dejen de informar sobre el racismo no significa que el racismo se resuelva. Este momento es importante porque, como sociedad, estamos hablando de un tema que muchos han ignorado o cerrado en el pasado. Mantengamos el diálogo a nivel de liderazgo interno, a nivel de todos los empleados y sobre todo, a nivel familiar. Que nuestros hijos se desarrollen con una mentalidad de igualdad de género, respeto a la vida y a los humanos y derechos humanos.

Diálogo significa crecimiento, y cuanto más nos hablamos, más podemos romper nuestros prejuicios internos conscientes e inconscientes. Seamos más responsables y más conscientes, porque hay mucho por hacer.