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Identidad de género ¿Porqué hay trabajos que los hombres no buscan?

Identidad de género en el ámbito laboral ¿Porqué hay trabajos que los hombres, simplemente no tienen en mente? ¿Porqué parece ser que ciertas profesiones tienen sexo? (masculino/femenino)

A simple vista existen diferencias esenciales entre el hombre y la mujer. Los hombres son más violentos en general, mientras que las mujeres tienen más empatía, partiendo de esto se puede entender porqué los hombres no eligen ciertos trabajos.

Es necesario analizar la influencia de los estereotipos de género en el desarrollo laboral de profesionistas inmersos en ambientes laborales considerados como femeninos y masculinos. Por ejemplo los trabajos de mecánica electricista parecen ser masculinos y la enfermería más femeninos ¿Porqué?

Porque desde niños y en las generaciones pasadas se pensaba que el trabajo rudo debe ser para los hombres y los trabajos delicados o que requieren paciencia son para mujeres. Pero esto no es malo… .porque muchas veces el factor biológico tiene que ver con la elección o interés por el que los hombres y las mujeres desean desempeñarse en equis área.

¿A qué se refiere identidad de género?

El término género se refiere a las diferencias culturales entre hombres y mujeres, sin considerar sus capacidades, intereses, deseos, preparación académica, etc. imponiendo a ambos roles y estereotipos que al mismo tiempo que los define también los restringe y obstaculiza en su desarrollo personal y profesional.

El género impacta no sólo a las mujeres sino también a los varones, por lo tanto es importante analizar y contrastar las percepciones y experiencias de ambos para conocer el impacto de estas construcciones culturales y su influencia en su vida diaria

¿Ingenieros es de hombres y la enfermería es de mujeres? Identidad de género

La ingeniería, una profesión marcada como masculina en el imaginario social, por la
estrecha relación que sostiene con la ciencia, la tecnología, la razón, el uso de la máquina y
por consiguiente del uso de la fuerza física, campos considerados exclusivos del varón.

La enfermería, caracterizada por ser ejercida casi exclusivamente por las mujeres, asociado
al trabajo de cuidados y protección del otro, extensión del trabajo privado, del rol femenino.

Ambas profesiones reproducen en sus actividades, los roles o estereotipos de género
permanentes en nuestra sociedad, que rigen el comportamiento de los hombres y las
mujeres, en sus diversas esferas incluyendo el campo laboral. Poco a poco esto va cambiando, pues los esteorotipos se están quebrando.

Recuerda que un ESTEREOTIPO es una imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo y sociedad, con carácter inmutable y que actúa como modelo.

Cómo las mujeres están abriendo la mente hacia nuevos roles

A diferencia del ámbito educativo, el ámbito laboral ha sufrido cambios casi imperceptibles. Por un lado y gracias al rechazo de las mujeres por permanecer en el rol que la sociedad le ha asignado, el de administrar el espacio doméstico, y por otro los cambios en la economía mundial, han favorecido el ingreso de la mujer en el trabajo remunerado.

Actualmente podemos observar cómo se ha ido incrementando la participación de la mujer en ámbitos que habían sido reservados para el varón, no sólo el educativo, sino el laboral y el político, entre otros.

Es la Identidad de género un factor biológico no cultural

Se dice que socializamos a los niños y las niñas a través de los juguetes que elegimos para ellos. Al proyectar nuestros prejuicios en los juguetes, moldeamos sus roles de género.

La idea es que los niños son como pizarras en blanco que se llenan con lo que les llega de su entorno. Pero si bien es cierto que muchos aspectos del género vienen definidos culturalmente, no siempre es así. Judith Harris, una psicóloga estadounidense disidente, veía la influencia de los progenitores como una mera ilusión confortadora.

En su libro de 1998, El mito de la educación, lo expresaba así: “Sí, los progenitores compran camiones para sus hijos y muñecas para sus hijas, pero quizá tengan una buena razón, quizá sea lo que los niños quieren”

En otras palabras, la cultura no es siempre una imposición, en muchos casos es un reflejo de realidades biológicas subyacentes. Si bien es cierto que la naturaleza y la cultura no son entes estáticos, sino que se influencian y crean mutuamente. Sin embargo, la cultura no puede crear la naturaleza de un día para el otro, en un acto de pura voluntad. 

En el caso de la carrera de enfermería, ha abierto sus puertas de manera simbólica a los varones, (a pesar de que como veremos más adelante el número de hombres en esta profesión se ha incrementado, su inserción se ve limitada y obstruida por diversos factores) no sin antes reforzar los cánones establecidos por la construcción de género, discriminándolos, excluyéndolos y segregándolos en ciertos aspectos pero al final otorgándoles la batuta del poder.

La ingeniería a diferencia de la enfermería se ha mostrado más reacia a aceptar en sus filas a las mujeres que la eligen.

La apertura es realmente mínima y superficial pues a pesar de que existen mujeres dentro de este campo, la gran mayoría reproduce los roles de género que se les han impuesto el de madre-esposa, lo cual promueve que la inclusión sea momentánea y superficial, velada por una supuesta aceptación plena pero limitada en gran parte a funciones que les permitan llevar a cabo actividades afines a su posición de subordinación producto del patriarcado.

El interés por estudiar las experiencias de los sujetos que se integran a profesiones masculinas o femeninas ha ido en aumento. Identidad de género

¿Qué sucede cuando hombres y mujeres eligen profesiones poco afines a su Identidad de género?

En relación a las mujeres y los hombres que se inclinan por profesiones masculinas y femeninas (interés central de la presente investigación) se han encontrado los siguientes resultados.

En relación a la mujer que opta por profesiones consideradas como masculinas se ha encontrado que estas mujeres perciben que padecen mayores dificultades en el acceso a estos tipos de trabajos; también que tienen que luchar contra la idea de que su menor fuerza física es un hándicap en el oficio; y que, en general a lo largo de sus trayectorias laborales, han padecido algún tipo de trato por parte de sus compañeros que les hace ver (o sentir) que están trasgrediendo una norma social, y que en algunos casos no son bienvenidas.

Aquellos hombres que se inclinan hacia actividades que son reconocidas tradicionalmente como femeninas, son de igual forma discriminados y excluidos, sin embargo, las investigaciones acerca de los enfermeros muestran dos realidades opuestas.

Mientras que las mujeres que se intentan incorporar en ambientes laborales masculinizados son segregadas, excluidas y discriminadas, los hombres que se insertan en profesiones como la enfermería poseen ciertas ventajas con respecto a las enfermeras.

Investigaciones recientes muestran que ellos se colocan con mayor facilidad en los puestos de dirección, poseen mejores salarios y se ubican en puestos que requieren de mayor pericia técnica en hospital, servicios de especialidades, etc.

Hombres en trabajos de mujeres

La presencia de los hombres en la carrera de enfermería surge en México a partir de la década de los 70s y si bien, desde entonces la matrícula de hombres se ha incrementado a lo largo de los años de manera paulatina, las investigaciones muestran que los enfermeros se enfrentan con situaciones de discriminación en su ambiente laboral lo cual podría manifestar que este ingreso no refleja un cambio real en los cánones establecidos por la construcción de género, pero a diferencia de las mujeres que optan por la ingeniería, ellos poseen mayores ventajas por su condición masculina al reproducir el rol de poder característico de los varones.

Mujeres en trabajos de hombres

En el caso de las ingenieras su situación no difiere mucho de los enfermeros en cuanto a discriminación. Por un lado encuentran esta discriminación que deben sortear los enfermeros pero a diferencia de ellos, las ingenieras mantienen su posición de subordinación con respecto a sus pares masculinos en condiciones similares, todo esto independientemente de sus habilidades intelectuales y sociales que poseen ambos profesionistas.

¿Cómo podemos cambiar esto?

Hace falta mucho por hacer, tomar consciencia de los estereotipos de género que imperan en nuestra sociedad patriarcal es fundamental para comenzar con un cambio profundo; cuestionarlos y crear nuevas formas de relaciones sociales inclusivas, no exclusivas, justas no diferentes es el reto.

Ante este panorama es urgente deconstruir el género, comenzando crear nuevas prácticas educativas, incluyentes, que permitan romper con esquemas tradicionales dicotómicos y binarios, incluidos en el imaginario social acerca de las capacidades de los hombres y las mujeres, y las actividades que deben desempeñar.

Como se había mencionado, la presentación de modelos masculinos y femeninos en profesiones que se han considerado como exclusivas para los hombres o para las mujeres es una necesidad en los espacios académicos, de manera que permita generar nuevos esquemas, amplios e incluyentes en los que los hombres y las mujeres posean oportunidades reales de insertarse en campos restringidos y minados. Sé Responsable.

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